Un corredor sufre una cornada en la cara durante los encierros de San Fermín en España
La última muerte de un participante se registró en el 2009.

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PAMPLONA, España. Un corredor sufrió una cornada en la cara y muchos otros tuvieron la suerte de no resultar gravemente heridos durante un caótico encierro en las fiestas de San Fermín, en España, este sábado.
Los seis toros y los cabestros que los acompañaban arremetieron contra la multitud de aficionados a las emociones fuertes que abarrotaban el estrecho recorrido por las calles de Pamplona. Los enormes animales derribaron a varias personas sobre el empedrado, y los tropiezos de los corredores provocaron varias caídas en grupo durante la carrera de dos minutos y medio, desde los corrales hasta la plaza de toros, donde los matadores lidiarían a los animales más tarde ese mismo día.
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One runner was gored in the face and 12 others were injured during Saturday's chaotic bull run at Spain's San Fermin festival in Pamplona. Six bulls charged through packed streets, knocking runners to the ground as the annual eight-day festival continued pic.twitter.com/y3eKAAhFHU
— TRT World (@trtworld) July 11, 2026
Un corredor fue corneado en la cara, mientras que otras 12 personas requirieron atención médica por diversos golpes y contusiones, según informó el Hospital de la Universidad de Navarra. Un toro negro se separó de la manada al poco de iniciarse el recorrido de 875 metros y embistió a un grupo de personas, golpeando a una de ellas de lleno en el lateral de la cara con el cuerno. No estaba claro si ese fue el momento exacto de la cornada.
Muchos corredores parecían no darse cuenta de que los toros les pisaban los talones; los animales, en lugar de intentar cornearlos, simplemente los apartaban del camino a empujones. El de este sábado fue el quinto encierro matutino de las fiestas, que duran ocho días, en el norte de España. La edición de este año coincide con el centenario de la publicación de la novela de Ernest Hemingway The Sun Also Rises (publicada en español como Fiesta), cuya aparición catapultó a las fiestas de San Fermín a la fama internacional.
La última muerte registrada en los encierros de San Fermín ocurrió en 2009, pero las cornadas y las fracturas óseas son frecuentes, en parte debido al gran número de corredores inexpertos y turistas extranjeros que se suman a los lugareños veteranos.

