El volcán Marapi, en la provincia indonesia de Sumatra Occidental, entró en erupción el domingo y expulsó nubes de ceniza blanca y gris a más de 3,000 metros (unos 9,800 pies) de altitud. Las masas de cenizas calientes se desplazaron varias millas hacia el norte, según el Centro de Mitigación de Peligro Geológico y Vulcanología de Indonesia.

No había víctimas, indicó Ahmad Rifandi, funcionario del puesto de vigilancia de Marapi, y los vecinos recibieron instrucciones de mantenerse a 3 kilómetros (1,8 millas) de la boca del cráter y estar atentos al peligro de posibles erupciones de lava.

Varios poblados quedaron cubiertos de ceniza, que ocultó el sol en varios lugares, indicó el vocero de la Agencia Nacional de Manejo de Desastres, Abdul Muhari. Las autoridades repartieron mascarillas e instaron a los residentes a llevar gafas para protegerse de la ceniza volcánica, apuntó.

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La alerta de erupción se mantenía en el segundo nivel más alto, señaló, y las autoridades vigilaban de cerca la situación después de que los sensores mostraran un aumento de la actividad en las últimas semanas.

La agencia meteorológica de Japón dijo el domingo que analizaba si habría un posible tsunami en el país debido a la actividad volcánica del Marapi.

En caso de que un tsunami llegara a costas japonesas, se esperaba como pronto en torno a las 21:00 (0900 GMT) en la región de Okinawa, señaló la agencia nipona.

El volcán de casi 2.900 metros (unos 9.480 pies) está activo desde enero, cuando hizo erupción y expulsó densas columnas de ceniza y vapor que se elevaron unos 400 metros (1.300 pies) sobre el cráter. No se reportaron bajas.

Marapi está entre los más de 120 volcanes activos en Indonesia, que es propensa a la actividad sísmica debido a su ubicación en el Anillo de Fuego del Pacífico, un arco de volcanes y fallas sísmicas que rodean la Cuenca del Pacífico.