Las cartas que le jugó la vida a Daniel Soto Martínez, del barrio Camaseyes en Aguadilla, no fueron las mejores.

El caso de “Danielito” es uno de los más de 100 casos de personas desaparecidas en manos de las autoridades, que no han sido publicados en NAMUS u otros esfuerzos digitales para ayudar a localizarlos o esclarecer que pasó con ellos.

En entrevista con Primera Hora, su hermana, Elizabeth Soto Martínez recordó que siendo adolescente, tuvo que hacerse cargo de sus dos hermanos luego que sus padres terminaran en la cárcel.

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“Cuando yo tenía 15 años, mi mamá y mi papá cayeron presos los dos. Yo era la mayor, yo me tuve que hacer cargo de ellos dos. Estuvimos un tiempo solos por ahí, y empezamos a coger calle”, recordó. “Mi papá regresa a la casa, empezó con el maltrato y ellos se van para otro sitio”, explicó la mujer, quien dijo que para ese entonces, su hermano aún era menor de edad.

Tras la situación, tanto Danielito como su otro hermano se fueron del hogar. Soto recordó que se mantenían en contacto y que incluso, cuando ésta formalizó una relación y se mudó con su pareja a Isabela, el joven la visitó en varias ocasiones. La última vez que vio a su hermano fue en una de esas visitas.

Poco después la mujer se marchó de la Isla y regresó en el 2016, por lo que comenzó la búsqueda de su hermano, al enterarse que nadie sabía de su paradero.

Una de las primeras cosas que hizo fue reportar a su hermano desaparecido en la división de Personas Desaparecidas del Cuerpo de Investigaciones Criminales de Aguadilla. La mujer también hizo indagaciones por su cuenta y relató que según le dijeron personas del barrio en que vivía, en varias ocasiones después de la fecha en que su hermano fue visto por última vez, llegó a comunicarse por teléfono con una vecina.

La hermana recordó que ‘Danielito’, fue acusado por un incidente en el que irrumpió en el hogar de unos vecinos y apuñaló a una mujer.

“El mismo año que él se fue de la casa, él se metió a casa de una vecina y le dio una ‘puñalá’, que le perforó un pulmón. El cumplió años de cárcel por eso que el hizo y después que salió de cumplir por eso que hizo, fue que desapareció”, sostuvo.

Aunque, según Soto Martínez, ‘Danielito’ no estaba en vicios, sí se vio involucrado en lo que describió como “la mala vida”.

Esas complejas situaciones, supuestamente lo llevaron a frecuentar sectores del casco urbano asociados a la prostitución y a otros problemas sociales. Se indicó que estuvo involucrado, además, en algunos robos.

Otros le han comentado que alegadamente un conocido del barrio habría ordenado la muerte de su hermano por alguna riña existente entre estos.

Sin embargo, esa o ninguna otra información ha arrojado luz para localizar a ‘Danielito’, o esclarecer su desaparición.

A 26 años de la desaparición de Daniel Soto Martínez, su hermana Elizabeth solicita la colaboración de la ciudadanía y que cualquier persona que tenga información sobre lo que le ocurrió al joven, se comunique con la Policía o directamente con ella al 939-349-7539.