El juicio por jurado contra Elvia Cabrera Rivera, por el crimen de Gabriela Nicole Pratts Rosario el 11 de agosto de 2025 en el desvío Roberto Colón, en Aibonito, comenzó en la mañana de este viernes, en la sala del juez Luis S. Barreto Altieri, con el testimonio de tres agentes de la Policía.

Antes de iniciar el proceso, la acusada a través de la licenciada Mayra López Mulero se declaró inocente en los dos cargos que pesan en su contra. Los licenciados Jean Carlos Maysonet Hernández y Alberto Rivera Ramos, también la representan.

El crimen de una joven que ha consternado a Puerto Rico.

El juez descalificó al fiscal Edmanuel Santiago Quiles tras este no poder proveer seguridad de que estaría presente en todos los días de juicio por razones médicas. Para este caso, las partes han separado fechas hasta el mes de octubre.

Cabrera Rivera y su hija, Anthonieska Avilés Cabrera, de 18 años, fueron acusadas por los delitos de asesinato en primer grado y uso de arma blanca, en común y mutuo acuerdo, pero sus juicios se verán por separado ya que se encuentran en diferentes etapas.

Tras la renuncia del fiscal Orlando Velázquez Reyes hace dos semanas, quien atendía el caso junto a la fiscal Silda Rubio Barreto, el Departamento de Justicia asignó a los fiscales Myriam Nieves Vera, a Santiago Quiles y Jackeline Pizarro Gutiérrez, para continuar los procesos junto con Rubio Barreto.

Durante el día de hoy a los miembros del jurado, compuesto por ocho mujeres y cuatro hombres y seis suplentes, se les presentó a las fiscales Pizarro Gutiérrez y Nieves Veras, quienes indicaron que no las conocían, por lo que fueron aceptadas para llevar el caso.

En este caso los tribunales de Primera Instancia y el de Apelaciones rechazaron solicitudes de la defensa para desestimar los cargos contra Cabrera Rivera.

Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años, fue asesinada en la madrugada del 11 de agosto en el desvío Roberto Colón intersección con la carretera PR-14 en Aibonito.

Primeros testimonios

Durante el interrogatorio del agente Alfredo Fortier Soto, segundo en declarar, a preguntas de la fiscal Rubio Barreto, reveló que acudió a la sala de emergencias para atender la querella de agresión en el hospital Menonita, según se lo instruyó el sargento Luis A. López.

Al llegar a la sala de emergencias a las 12:40 a.m. entrevistó a la Dra. Carla Mercado quien le indicó que Pratts Rosado había fallecido a consecuencia de las heridas con un objeto punzante que recibió.

Detalló que tenía ocho heridas, una en el brazo derecho, dos en el pecho, área del corazón, una en la zona pélvica y cuatro en el glúteo izquierdo. Además, observó hematomas en el centro del abdomen y la parte superior del pecho.

Mientras se encontraba en el hospital, le notificaron que en un cubículo aledaño estaba herido Crisángel González Rodríguez, de 16 años, quien era amigo de Gabriela y al preguntarle quién había agredido a su amiga mencionó el nombre de Anthonieska y le explicó que la víctima estaba defendiendo su hermana y al caer al piso Anthiany (hermana de Antho) le dio patadas en la cabeza.

Sin embargo, al ser cuestionado por la defensa aceptó que no escribió en sus notas toda la información que le dijeron. La entrevista terminó cuando el joven entró en crisis y comenzó a recibir asistencia médica.

Los datos que obtuvo se los pasó al agente Torres, adscrito a la División de Homicidios, según hizo constar.

El tercer agente interrogado, identificado como Héctor Luis Garriga Matos, a cargo de las rondas y querellas junto a Fortier Soto, señaló que su función esa noche fue la de mantener el orden.

“Yo no investigué nada allí”, respondió a preguntas del licenciado de la defensa Rivera Ramos, quien sostuvo que ni siquiera logró identificar el lugar donde ocurrieron los hechos ya que era imposible hacerse cargo de la escena por completo.

Durante cinco minutos, al llegar a la sala de emergencias del hospital junto a su compañero, cuando él entró a investigar, se topó con unas 20 personas en el exterior que primero expresó que estaban en actitud agresiva y luego aclaró que ansiosas, ya que querían saber qué había sucedido.

Como había otros policías y la seguridad del hospital, su supervisor lo envió a identificar la escena donde ocurrieron los sucesos y custodiarla.

Este llegó solo al área del desvío por el lado aledaño a la carretera PR-14, donde colocó la patrulla rotulada marca Dodge Durango del 2020, para impedir el paso y colocó unos conos color rojo. Estimó la distancia entre los dos extremos del desvío como de 300 a 400 pies.

A los 15 minutos llegó el teniente Eddie Flores quien colocó su patrulla en el extremo final del tramo del desvío. La carretera que queda a mitad quedó el descubierto, según narró, pero no vio a nadie pasar.

El agente describió la situación como “complicada”. En los paseos del desvío había cuatro vehículos cuando llegó, dos cerca de la entrada de la PR-14 y dos después de la segunda entrada.

Narró que no se les informó sobre algún plan de trabajo debido por la concentración de personas que asiste a la actividad del municipio del Cierre de Verano que se extendió hasta la medianoche y que solo había dos patrullas.

No obstante, dijo que no tuvo que desalojar a nadie del desvío, que se autorizó a una conductora que tenía su vehículo estacionada cerca de su patrulla salir del lugar y que otra persona salió sin pedir permiso.

La primera testigo del ministerio público fue la agente Adriana Guzmán, quien laboraba como retén el día de los hechos y recibió la llamada de una mujer a las 12:02 a.m. del 11 de agosto de 2025, en la que le notificó sobre una pelea en el desvío.

Notificó a los patrulleros encargados de atender las querellas y estaban investigando un accidente de tránsito y los otros se encontraban en un hospital. Luego dijo que no supo qué acción que tomaron, si alguna. Tampoco recuerda si indagó sobre lo que ocurría.

Al ser interrogada por López Mulero, la agente con cuatro años en la Policía, aceptó que no le tomó el nombre ni la dirección a la persona que generó la llamada. En sus anotaciones tampoco aparece plasmada la información. A su vez, no le dieron nombre de sospechoso, uso de arma punzante o si eran menores o adultos los involucrados.

El juicio continúa el 6 de mayo a las 8:30 a.m.

Juicio contra Anthonieska

Por otro lado, el juicio contra su hija, Avilés Cabrera, acusada por los mismos delitos está pautado para comenzar el próximo lunes, 4 de mayo, con la selección del jurado.

Sin embargo, su representación legal radicaría una moción informativa de la prueba que falta por ser entregada por la fiscalía y anticipó que el lunes se podría convertir en una vista sobre el estado de los procedimientos.

Ayer, jueves, el juez Juan Reyes, declaró ha lugar, una petición para que sus abogadas presenten prueba de que no es imputable por sus condiciones de salud mental.

La defensa plantea que Avilés Cabrera contaba con 17 años al momento de los hechos, siendo juzgada como adulto, y presenta una discapacidad intelectual documentada desde temprano en su niñez con “funcionamiento cognitivo equivalente al de una menor de aproximadamente 11 años de edad”.

"Te recordaremos Lela", leían pancartas durante el último adiós a Gabriela Nicole.

También, acudirían al Tribunal Apelativo para que reconsidere una moción denegada por la jueza Carol Ortiz Rivera para reclasificar el cargo de asesinato en primer grado por uno atenuado.