La Administración de Control de Drogas (DEA, en inglés) asumió anoche la jurisdicción del caso y la custodia de Pedro L. Pérez Cruz, de 18 años, quien fue detenido por agentes de la División de Inteligencia y Arrestos de Carolina, tras allanar una residencia en el sector Villa Santa del barrio La Central, en Canóvanas, donde ocuparon drogas, balas, cargadores y un arma ilegal, en una estructura en condiciones paupérrimas.

El mismo hogar maloliente, con comida podrida, llena de sabandijas y escombros, donde pernoctaban cinco niños entre las edades de un mes a 10 años, con pobre higiene.

Pérez Cruz, le había indicado a su progenitora que trabajaba en las noches en el hipódromo, cuando en realidad pernoctaba en la casa donde fue arrestado ya que fue vinculado en una relación con la hija de la dueña de la casa.

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Las adultas de 18 y 36 años y el hombre de 28 años quedaron en libertad, pero son objeto de otras investigaciones.

Durante la intervención los agentes rescataron a los cinco niños que se encontraban en condiciones deplorables e inhumanas, de tres familias en el mismo núcleo.

Los menores quedaron bajo la custodia del Departamento de la Familia (DF).

La secretaria del DF, Suzanne Roig Fuertes, detalló que en la casa vivía una mujer (de 36 años), con sus hijas de 9, 10 y 18 años. La mayor a su vez, tiene dos infantes varones de un mes de nacido y un año.

Mientras que, figura el caso de un hombre de 28 años que presuntamente estaba conviviendo en la casa hace poco tiempo y que esa noche se quedó a dormir en la mencionada residencia con su hija, que ayer cumplió los siete años y a quien en medio de las circunstancias, los agentes interventores se lo celebraron en grande.

“En el ejercicio de evaluar la ubicación familiar donde vive la menor (de siete años), al llegar a esa casa nos encontramos que había unas circunstancias que exigían una intervención inmediata por parte nuestra, así que asumimos custodia protectora inmediata”, agregó Roig Fuertes.

No consta en ninguno de los casos querellas previas de maltrato o negligencia y en dos de las unidades familiares constan antecedentes de violencia doméstica, observó la funcionaria.

Durante el día de hoy el personal del DF se encuentra en los tribunales solicitando la custodia de cinco de los ocho menores, porque unos ya han sido ubicados con recursos familiares y en hogares de la agencia.

Como parte de la investigación que conducen se encuentran en contacto con el Departamento de Educación para verificar si asistían a la escuela los que estaban en la edad para hacerlo, tenían algún patrón de ausentismo o si maestros o trabajadores sociales observaron algo inusual.

En el 2025 el DF recibió 17,500 referidos por distintas situaciones de maltrato de los cuales un 55% tenían fundamento, recibiendo los servicios que requieren, lo que significa que ha ido aumentando la conciencia ciudadana para reportar estos casos.

“En la actualidad, ya nosotros tenemos cerca de 2,000 menores en custodia, entre custodia provisional y custodia permanente, más de 5,500 familias recibiendo otros tipos de servicios bajo preservación familiar”, expuso la secretaria.

A su vez, hizo un llamado a la ciudadanía a que continúe levantando la voz en defensa de los niños.

“Este asunto ocurre en la intimidad de las casas a puertas cerradas, así que si alguien no nos alerta no tenemos manera de conocer, proteger y brindar los apoyos que van a necesitar los menores y la familia”, finalizó.

Arma ilegal, cargadores, balas y drogas, ocupadas en un allanamiento en una casa del barrio La Central en Canóvanas, donde dormían cinco niños en condiciones infrahumanas.
Arma ilegal, cargadores, balas y drogas, ocupadas en un allanamiento en una casa del barrio La Central en Canóvanas, donde dormían cinco niños en condiciones infrahumanas. (Suministrada por la Policía)

En la residencia se ocupó 20 bolsitas y cuatro copos con marihuana, 29 bolsitas con cocaína, 14 cápsulas de “crack”, cinco “decks” de heroína, una pistola Glock calibre 9 milímetros modificada para disparar en automático, dos cargadores regulares y uno tipo tambor y 87 municiones. Se confiscaron $191 años.

El inspector Joey Fontánez, director del negociado, dio a conocer ayer que encontraron bolsitas de drogas abiertas en el piso y el “counter” de la cocina al alcance de los menores.

También la Unidad de Control y Bienestar de Animales rescató a una mascota.

La orden de allanamiento que fue solicitada por el fiscal Alexis Arraiza fue expedida por el juez Orlando Puldón del Tribunal de Carolina.

La División de Delitos Sexuales y Maltrato de Menores del CIC de Carolina inició también una pesquisa.