Un total de 16 testigos, en su mayoría agentes y sargentos de la Policía y especialistas del Instituto de Ciencias Forenses, fueron estipulados por la defensa y el Ministerio Público durante el noveno día de juicio contra Elvia Cabrera Rivera por el asesinato de Gabriela Nicole “Lela” Pratts Rosario el 11 de agosto de 2025, que se lleva a cabo en la sala del juez Luis S. Barreto Altieri.

El viernes, la licenciada Mayra López Mulero, quien encabeza la defensa de la acusada, indicó en corte que se encontraban trabajando en una propuesta de estipulaciones que les entregó la fiscalía con total de 27 testigos anunciados como prueba de cargo.

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También se admitieron como exhibit documentos certificados de análisis de DNA, informes del Instituto de Ciencias Forenses (ICF) sobre otra prueba examinada, los resultados de la autopsia, el análisis toxicológico y relacionados con el manejo de la cadena de evidencia.

Como parte de la evidencia, se presentó los resultados de la evaluación de los teléfonos celulares de la víctima y de Mariatny Avilés Rodríguez, hermana paterna de la coacusada, Anthonieska Avilés, quien, a su vez, es hija de la acusada.

Se observó que el 10 de agosto de 2025 a las 11:52 p.m. se realizó una llamada del teléfono de la víctima al celular de su mamá Lisandra Rosario y un minuto después, a las 11:53 p.m. un mensaje de texto. Su contenido no se reveló en sala.

Además, incluye lo relacionado a las muestras bucales tomadas para ADN que fueron analizadas en el laboratorio de serología del ICF y su comparación con piezas de evidencia a Reinaldo Fernández (cuñado de la víctima), Yandriel Dávila Feliciano y Dylan Berríos Suárez.

Este tipo de medina tiene el propósito abreviar la extensa lista de testigos de la fiscalía.

La próxima vista está señalada para el miércoles, 10 de junio.

Evidencia digital

En la tarde del miércoles, la defensa y el Ministerio Público también estipularon el testimonio del agente William Ortiz Campos y los documentos correspondientes, que declararía que, para el 11 de agosto de 2025, mientras trabajaba en la División de Crímenes Cibernéticos en Ponce como analista de evidencia digital, recibió para examinar los teléfonos celulares de la occisa, Gabriela Nicole “Lela” Pratts Rosario, Miriatny Avilés Rodríguez y Gabriela “Gaba” Figueroa Arroyo.

El teléfono de Gaba le fue entregado por el agente investigador Ángel Berríos Padilla, mediante el consentimiento de su mamá Jacqueline Arroyo, para realizar una captura de pantalla en la aplicación TikTok.

El 3 de septiembre de 2025, el agente Javier Vélez Jiménez recibió dos teléfonos marca Apple, uno que pertenecía a la víctima y el otro de Miriatny. El 1 de octubre de 2025, el agente Ortiz Campos los extrajo del cuarto de evidencia para brindarle información sobre su contenido del correo electrónico del teléfono al agente Torres Romero.

El 5 de noviembre de 2025 mediante una orden de allanamiento se trabajó la extracción del teléfono de Miriatny y se produjo un CD que contiene chats del 11 al 12 de agosto de 2025, con Karelin Plata en la aplicación WhatsApp.

El agente Ortiz Campos recibió el 20 de diciembre de 2025 un sobpoena diligenciado a la compañía Apple Inc. solicitando información básica del suscriptor, del dueño de la cuenta y del iCloud, relacionada con el número de serie de un Apple Watch.

Cuatro días después responde que le pertenece a Miriatny. La única gestión relacionada al reloj fue a los fines de identificar su dueño, indicó la fiscal Miriam Nieves Vera.

El 7 de enero de 2026, se recibió una segunda orden de allanamiento al teléfono de Miriatny.

También se incluyó entre la evidencia un disco con llamadas y mensajes del teléfono de Anthonieska, con fecha del 11 y 12 de agosto de 2025.

Ropa analizada

Anteriormente, declaró el agente Gerardo Berríos Padilla, adscrito a la División de Homicidios de Aibonito, quien se reafirmó que la ropa que fue ocupada durante un allanamiento que diligenció en la residencia de la imputada, en el barrio El Coquí, en Aibonito, no era la misma que vestían la noche de los hechos.

Sus respuestas durante el recontrainterrogatorio de la fiscal Silda Rubio Barreto, lo llevó a reafirmarse en que la ropa que le ocuparon a Cabrera Rivera y a su hija Anthonieska Avilés, no era la misma que llevaban puestas cerca de la hora de los sucesos, basado en un vídeo de seguridad.

“Estaba viendo el vídeo de la Placita Martínez y ahí yo me percato que la ropa que tiene Elvia no era la misma que se había ocupado en el allanamiento ni la que tenía Anthonieska, que estaba utilizando ese día era la misma que ocupamos en el allanamiento”, aclaró el agente Berríos Padilla, quien a preguntas de la defensa aseguró que sí lo mencionó ese dato en la vista del 29 de mayo.

En el caso de Cabrera Rivera, observó que en la blusa que llevaba puesta no tenía el logo del negocio Placita Martínez donde trabajaba esa noche. La blusa se amarraba en la espalda con un lazo, un estilo diferente a la que se llevaron para ser analizada ya que la otra pieza era color negra con el nombre del bar, sin ese tipo de diseño.

Sobre la hija de la imputada, que también enfrenta los mismos cargos criminales que Cabrera Rivera en un proceso por separado, describió la ropa como una falda en de mahón con rotos como si estuviera desgastada y de color azul claro, la del vídeo era más suelta de tela más liviana. En torno a las sandalias repitió que las incautadas eran color blanco y las del vídeo eran plateadas.

“¿Qué importancia, si alguna, usted le dio a eso?”, cuestionó la fiscal Rubio Barreto.

“Cuando se ve que no era la misma bastante porque la que estábamos buscando podría tener rastros de sangre y la que se nos hizo entrega no es la misma”, respondió el agente desde la silla de testigos.