La Fiscalía federal certificó ayer, martes, que el caso contra tres ciudadanos de nacionalidad dominicana que transportaron a un grupo de 60 personas con estatus migratorio no definido hacia Puerto Rico y naufragaron cerca de la isla de Mona en medio de una disputa en el que se amedrentó con un machete implica la pena de muerte.

Los acusados son Máximo Alexander Castillo Cabrera, Víctor Alfonso Montilla Espíritu Santo y Danny De la Rosa Mercedes.

Según el documento presentado por el fiscal Steven Liong Rodríguez, el caso contra los hombres, por los delitos achacados, es uno al que le aplica la pena capital.

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Sin embargo, destacó que, “al momento de presentar este escrito, no se ha tomado ninguna decisión sobre si se solicitará o no la pena de muerte en este caso”.

El cargo que promueve esa sentencia de pena capital es por “actos de violencia contra la navegación marítima, que resulten en muerte”, detalló el jefe interino de la Fiscalía federal, Héctor Ramírez Carbó el jueves pasado, cuando anunció la acusación.

Pero, a los hombres también se les acusa de conspirar para introducir extranjeros ilegales a los Estados Unidos con fines de lucro, introducir a determinados extranjeros ilegales resultando en muerte, y entrada ilegal en territorio de Estados Unidos.

La acusación explica que el 26 de septiembre pasado una embarcación de fabricación casera de unos 40 pies zarpó desde Boca de Yuma, en República Dominicana, con unos 64 inmigrantes dominicanos y haitianos. Estos habían pagado entre $1,000 a $5,000 para emprender el viaje que los llevaría a Puerto Rico, territorio de los Estados Unidos.

En la noche del 27 de septiembre, la embarcación naufragó al norte de la isla de Mona, una reserva natural de Puerto Rico. Tres personas murieron y 12 se identifican como desaparecidas. El resto fue rescatado por autoridades estatales y federales

Se indicó que unos 49 testigos identificaron a Máximo Alexander Castillo Cabrera y Víctor Alfonso Montilla Espíritu Santo como los operadores de la embarcación y a De la Rosa Mercedes como el que le echaba gasolina a los motores y el que amenazó con un machete a los migrantes.

“Los testigos declararon que, cuando se encontraban muy cerca de la isla de Mona, De la Rosa Mercedes apuñaló a varios pasajeros, lo que provocó que diversas personas se lanzaran por la borda. Asimismo, los testigos afirmaron que, a medida que la gente se alejaba de De la Rosa Mercedes y se dirigía hacia la popa de la embarcación —que iba sobrecargada—, esta perdió la estabilidad y volcó como consecuencia de las agresiones de De la Rosa Mercedes”, indica la acusación.

Para confirmar un caso de pena de muerte, la Fiscalía federal tendría que someter el mismo al Departamento de Justicia de los Estados Unidos para que determine el curso a seguir.

Según la página de Justicia federal, el Comité de Revisión de Delitos Capitales analiza casos elegibles para la pena de muerte, recomendando o no su aplicación al Fiscal General. Este último es el que toma la decisión final e informa a la corte de la determinación. Sin la autorización, un juicio por pena capital no se podría dar.

Si se aprueba un juicio por pena capital, el jurado escogido tiene que determinar por unanimidad si la persona acusada es culpable o no culpable. Luego, se reuniría el mismo jurado para establecer por unanimidad si la sentencia sería la pena capital o cadena perpetua.