Medina Cardona sería juzgado por, al menos, 12 personas que serían miembros del jurado. El cerrajero enfrenta un cargo de asesinato en primer grado y dos violaciones a la Ley de Armas, por portar y usar un arma de fuego sin tener licencia, y por disparar un arma contra otra persona. 

El juicio en su fondo iniciará el próximo 12 de diciembre y, de ser hallado culpable de todos los cargos, se expondría a quedar en prisión por unos 130 años.

Su determinación se da luego que el pasado jueves, 7 de noviembre, la defensa solicitara más tiempo para conversar con su cliente al argumentar que aun recibían los documentos del descubrimiento de prueba que no le habían podido explicar a Medina Cardona.

La defensa, representada por el abogado Jorge Gordon, había solicitado documentos relacionados al trabajo realizado por los peritos del Negociado de Ciencias Forenses (NCF), como los resultados de dos pruebas de ADN, otros relacionados al mantenimiento y calibración de unas máquinas y microscopios especializados, así como unas grabaciones de agosto pasado en Villa Marina, donde ocurrió el asesinato.

Salió a relucir en la vista pasada, según indicara el fiscal Jaime Perea, que esas grabaciones no estaban disponibles ni para el ministerio público, porque luego de 12 días las máquinas vuelven a hacer grabaciones una encima de otras.