Joven que murió en motel de Juana Díaz no dejó carta suicida
Oscar Ramos Pérez fue hallado muerto en el interior de su auto marca Hyundai Accent, en la marquesina del motel Adonis.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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Los investigadores de la División de Homicidios de Ponce descartaron que una carta ocupada en la mochila del estudiante universitario Oscar Ramos Pérez, quien falleció el sábado junto a una pareja por intoxicación con monóxido de carbón en un motel de Juana Díaz, contenga un mensaje suicida.
El sábado pasado, Ramos Pérez, de 23 años y estudiante del Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, fue hallado muerto en el interior de su auto marca Hyundai Accent, en la marquesina de la cabaña 43, del motel Adonis, mientras que el cadáver de su amigo el baloncelista Héctor Rojas Dávila, de 21 años, fue hallado al lado de la puerta del conductor y el de la modelo Natasha Maysonet Vélez, de 19 años y estudiante de la Universidad del Sagrado Corazón, en el baño.
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El director de la División de Homicidios del área de Ponce, teniente Herminio Ramos, reveló que como parte de la investigación mientras buscaban las pertenencias de las víctimas encontraron en una mochila, que estaba en el baúl del auto de Ramos Pérez, una carta dirigida a su novia cuyo contenido no cambia el curso de la investigación ya que se trata, de lo que calificó como una expresión de un joven enamorado.
“Cuando empezamos a buscar, encontramos una carta escrita de Oscar hacia su novia, totalmente de amor, no es pertinente para nuestra investigación ni divulgar la identidad de esa joven para aumentar su sufrimiento. Por esa razón entregamos la carta a los familiares porque no tiene nada que ver con lo que ocurrió”, aseveró Ramos en entrevista con este medio.
Insistió en que el contenido de la carta no cambia el curso de la pesquisa, ni los hallazgos, los cuales fueron corroborados ayer por inspectores del Cuerpo de Bomberos quienes inspeccionaron la escena de los hechos y certificaron la presencia del monóxido de carbono.
“Los inspectores que hicieron el peritaje nos corroboraron que lo que se ve que salió de la marquesina es monóxido de carbono y no humo”, declaró Ramos quien calificó el caso como un incidente desgraciado.
De acuerdo a la teoría establecida por los investigadores, Ramos Pérez dejó su auto con el motor encendido y se quedó dormido mientras que la pareja pernoctaba en el interior de la cabaña. Según la pesquisa, cuando Héctor experimentó los síntomas de la intoxicación intentó avisarle, pero quedó inconsciente al lado del vehículo y la joven murió al caer desplomada en el baño.
Cuando un empleado del motel tocó en la ventanilla a las 12:30 del mediodía para avisarles a que habían pasado las ocho horas por las que pagaron $28.00, como no hubo respuesta, procedió a entrar y encontró los cadáveres de los tres universitarios.


