Humacao.  Leonel de Jesús Ubiles es indigente. Tiene 47 años de edad. Es natural del sector Punta Salinas en Humacao. No tiene trabajo. No tiene un techo donde guarecerse. No sabía si comería.

Estaba deprimido. Su desesperanza era inmensa. 

Aunque no es un usuario de drogas, la desesperación lo obligó a tomar medidas extremas para asegurar su supervivencia.

Leonel tocó fondo.

Armado con una bolsita de picadura de marihuana, el hombre se personó el pasado lunes a las oficinas del Cuerpo de Investigaciones Criminales de la Policía en Humacao y les notificó a los agentes que deseaba ser encarcelado porque ya no aguantaba más su situación.

Acto seguido, mostró la bolsa con la droga. Así Leonel se aseguraba que los policías no tendrían otra opción que detenerlo.

 ¿Es Leonel   un pequeño reflejo de la  fracturada situación socioeconómica que a gran escala sufre el País? Muchos piesan que sí, que como Leonel hay muchos sumidos en la crisis que vivimos.

Primera Hora logró conversar con dos indigentes amigos Leonel, quienes dijeron comprender las razones que motivaron a “Leo”, como lo llaman sus conocidos, a realizar un acto tan desesperado.

“Yo lo conozco de toda la vida y él es un tipo trabajador y se las busca siempre honradamente, pero la cosa cada vez se pone más mala y se le cierran las puertas a uno. Si uno no chivea, no come y como la cosa está mala, casi no hay chivitos pa' trabajar”, aseguró Héctor Rivera Walker, un gran amigo de Leonel.

“Uno trata de sobrevivir como puede, sin meterse en cosas malas, pero la gente misma te rechaza y te da de codo. Los comerciantes de esta área no nos quieren y uno trata de buscar chivitos con ellos y lo que hacen es botarte y tratarte peor que a un animal. Los ves dándose golpes de pecho en las iglesias, pero no nos ayudan para nada”, añadió el hombre de 54 años, mientras intentaba vender mangos a un costado de la carretera.

Luis Hernández Sánchez también es deambulante. Como Héctor, él  describió a Leonel como un hombre bueno y trabajador.

“Leo es una buena persona, bien humano. Brega bien con la gente, pero la gente no brega bien con él. Yo sé que él no es usuario de drogas. Yo sí soy usuario y te hablo claro, pero él no es. Hizo eso porque estaba desesperado. Yo estoy pasando por lo mismo que él, pero no haría eso nunca”, sostuvo Luis.

“Él tiene familia, lo que pasa es que no lo buscan ni se ocupan de él. Otros tenemos familiares que nos dan la mano, pero Leo no tiene a nadie. Yo creo que a él le afectó mucho verse el Día de los Padres solo. La gente tiene que entender que nosotros somos seres humanos y tenemos sentimientos también”, lamentó.

Héctor y Luis dijeron desconocer si Leonel padece de alguna enfermedad física o mental, pero confirmaron que él  se dedicaba a la construcción antes de quedar desempleado hace varios años.

El espejo de muchos

Para el agente Onyx Delgado Barreiro, adscrito al CIC de Humacao y quien puso bajo arresto al Leonel una vez este se presentó en la división policiaca con la picadura de marihuana, la situación por la que  él está atravesando bien podría ser la historia de cientos de puertorriqueños que han sido afectados por la delicada situación económica que atraviesa la Isla.

“Cuando él llega aquí y saca la bolsita de marihuana no nos dejó más remedio que detenerlo porque es nuestra obligación. Estuvimos tratando de convencerlo de que recibiera ayuda, pero él insistía en que quería que lo encarceláramos porque estaba aborrecido y cansado de estar solo. Le dimos comida y agua porque estaba hambriento y sediento. Nos explicó que el Día de los Padres solo había comido un pedazo de pan”, relató el agente con 17 años de experiencia y aún impresionado por el suceso.

“Él nos dijo que era adicto, pero por mi experiencia  no parecía que lo fuera. En todo momento se comportó con mucha decencia y respeto. Habló con mucha coherencia. En los 17 años que llevo como policía nunca había visto algo parecido a esto. A mí me toca fuerte porque ese caso puede pasarle a cualquier familiar de nosotros o a uno mismo. Es bien triste y preocupante, pero esa es la situación del País", añadió Delgado Barreiro.

Según el agente, el hombre indicó que quería ir a la cárcel para tener un sitio donde poder dormir, descansar y comer diariamente.

Inclusive, rechazó su derecho a ser fiado por la Oficina de Servicios con Antelación al Juicio (OSAJ).

La cárcel no es la alternativa

La teniente Sharon Ruiz, directora interina del CIC en Humacao, lamentó que la desesperación llevara a Leonel a tomar la decisión de cometer un delito para ser encarcelado, pero insistió en que esa no debe ser una alternativa para nadie.

“La cárcel no es para eso, sino para rehabilitar personas que han cometido delitos. Lo preocupante con estas situaciones es que pueden desembocar en un suicidio o en crímenes más serios. Me indican los compañeros que él mismo había dicho que si no lo metíamos preso por eso iba a cometer un crimen peor”, indicó.

“Nosotros estamos en la mejor disposición de ayudarlo y queremos que salga adelante porque es un caso bien triste que refleja la realidad del País, pero esto tiene que ser un esfuerzo interagencial con aquellas agencias de gobierno, como el Departamento de la Familia, que puedan intervenir y ayudar a este hombre”, insistió Ruiz.

Leonel fue  ingresado en prisión el lunes, tras ser acusado por un cargo de posesión de sustancias controladas en el Tribunal de Humacao. 

Se le impuso  $2,000 de fianza, la que   no prestó, y fue ingresado en el complejo carcelario de Bayamón, donde espera su día en corte  el próximo 7 de julio. 

Ambos oficiales policíacos expresaron tener confianza en que el juez que atienda el caso canalizará las ayudas necesarias para que Leonel pueda superar su crisis y seguir adelante sin necesidad de estar tras los barrotes de una prisión.