Los rescates de bañistas en las playas de las costas de la isla durante el fin de semana largo de Semana Santa ascendieron a 28 y de embarcaciones a cinco, reveló hoy el teniente coronel Julio Marcano García, director del Negociado de Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA).

El funcionario destacó la agilidad y coordinación con la que se activaron todos los componentes de seguridad para rescatar a dos civiles y a los tres agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), quienes mientras prestaban la ayuda su embarcación se volcó, en la noche del martes pasado, en aguas de Isla de Cabras, en Toa Baja.

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Este fue el resultado una operación conjunta que incluyó una tripulación aérea de un helicóptero MH-60T Jayhawk de la Estación Aérea Borinquen de la Guardia Costera, así como personal de NFURA y otras unidades de rescate.

“Una vez llegó la Unidad Aérea, estos héroes, que para mí son unos héroes, tomaron la decisión de ir más allá, arriesgando sus propias vidas para salvar a cinco personas, que eran dos personas civiles y tres personas de CBP, la agencia federal, es significativo y hay que darle las gracias. Ellos lograron rescatar a dos”, expresó Marcano García.

El helicóptero de la Guardia Costera salvó las otras tres vidas restantes.

Durante una conferencia de prensa conjunta, encabezada por el superintendente Joseph González Falcón, estuvo presente el subsecretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Nelson Cruz; el capitán Robert Stiles, comandante del Sector San Juan de la Guardia Costera; y Ángel Jiménez Colón, comisionado del Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres del Departamento de Seguridad Pública (DSP), quienes junto a los alcaldes trabajaron en el plan integrado de seguridad.

Marcano García también mencionó la complejidad del operativo de rescate en la playa Las Palmas, en Manatí, de Jonathan Luis Michell Álvarez, de 24 años y residente de Bayamón, quien pereció ahogado el Jueves Santo al ser arrastrado por el fuerte oleaje.

El mal tiempo complicó las labores de búsqueda, al extremo que dos experimentados rescatistas de la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias de Arecibo que participaban de la búsqueda, resultaron heridos luego que una ola los lanzara contra las piedras, sufriendo varias fracturas y traumas.

“Fue uno de los rescates más significativos que el señor (Ángel) Jiménez ha tenido en este tiempo... la Unidad Aérea estuvieron allí e hicieron una labor encomiable”, subrayó Marcano García.

Jiménez Colón rechazó que se expusiera al personal a un alto riesgo de peligro para recuperar el cuerpo ya que todas las labores de rescate son peligrosas.

“Nosotros pudimos ver operaciones complejas de alto riesgo ejecutándose y teniendo resultados. A veces es imposible separarse de lo que los familiares viven, nosotros estuvimos allí mano a mano con la familia y vimos el grado de desesperación de esta familia, se le brindó apoyo emocional, pero aun así nuestra cultura nos enseña que cuando perdemos a un ser querido lo queremos de vuelta porque queremos darle cristiana sepultura”, agregó Jiménez Colón.

Cruz, a su vez, añadió que “coincidimos en que no habíamos visto, por lo menos en la historia reciente de Puerto Rico, un rescate tan difícil como fue la situación de Manatí”.

De acuerdo con los resultados del plan de trabajo del DRNA, se expidieron cerca de $31,000 en multas, 375 abordajes (interacción con el capitán de una embarcación), 157 intervenciones por violaciones a la Ley de Navegación y 813 orientaciones a personas para que salieran de las playas.

“Tuvimos un arresto en Dorado, eran tres, pero dos se fueron a la huida. Este arresto era un inmigrante, fue entregado a la División de HSI del Departamento de Seguridad Nacional”, apuntó.