Con voz entrecortada y nerviosa, el alcalde de Guayanilla, Nelson Torres Yordán, informó que de inmediato no se reportaron daños en su municipio tras el fuerte terremoto que sacudió la zona suroeste del país este sábado en la mañana.

Lo primero que aceptó el ejecutivo municipal era que estaba “asustado” y que los residentes de su pueblo están “intranquilos”.

“La situación no es fácil, porque afuera está el virus (COVID-19)”, soltó, mientras dejó escapar un largo suspiro.

El exlegislador afirmó, a los pocos minutos del temblor, que “sé que fue 5 algo (de magnitud). Sabíamos que iba a seguir temblando, porque esa era la información que nos había provisto el Sistema Geológico de los Estados Unidos, pero no esperábamos coger otro cantazo tan fuerte como este”.

Comentó que este nuevo terremoto, en medio de la emergencia de salud pública causada por el coronavirus, “nos pone en una situación un poco compleja, porque la gente al salir de sus casas, pues lo menos que queremos es que se arremoline, verdad, y es normal en una situación como esa que la gente, para protegerse, busca otros espacios”.

“Vamos ahora a trabajar con el plan que nosotros habíamos establecido. Buscar un lugar al aire. Vamos a visitar dónde estaban las escuelas en las carpas, que si hay alguien que se siente inseguro, que no quiere dormir en su casa en estos momentos, pues buscar alternativa para darle seguridad, pero dentro del control de la pandemia”, añadió.

Torres Yordán informó que personal de Manejo de Emergencias Municipal se encuentra visitando los barrios más afectados por los sismos, principalmente la zona costera, para conocer el estado de las personas y sí hay daños significativos.

“Es difícil recordar lo que nosotros estamos viviendo por los pasados meses y saber que vamos a enfrentar una situación compleja, pues el estado mental de la gente aquí no es el que tiene el resto de la Isla. Aquí se vive con el miedo de lo que nos acaba de pasar, el temblor. Más ahora tener el asunto de la pandemia, naturalmente para nosotros es más difícil trabajar la situación del COVID que el resto del país”, concluyó.

Guayanilla ha sido uno de los pueblos más afectados, ya que la mayoría de los sismos se han reportado entre su costa y la de Peñuelas.

En los terremotos de enero, perdieron su iglesia católica y la mayoría de las escuelas.