El arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, emitió una recomendación a los feligreses de que se vacunen contra el COVID-19, por representar “un acto de amor y de salvar vidas” durante esta pandemia.

La carta establece que la exhortación surge para hacerse eco de las expresiones y acciones del Papa Francisco. De hecho, reveló que algunas parroquias ya funcionan como centro de vacunación.

“Nuestra exhortación es a vacunarnos en Puerto Rico cuanto antes para alcanzar la inmunidad colectiva. No vacunarse, con la excepción de una grave razón médica, es poner en peligro la vida del prójimo, lo cual considero un acto de irresponsabilidad”, dijo el arzobispo.

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Usó palabras del papa para referirse a que vacunarse es un asunto de ética y de no jugar con la vida de las demás personas.

“La doctrina católica no prohíbe la vacunación contra el COVID-19 mediante estas tres vacunas que el FDA (Administración de Drogas y Alimentos) ya han autorizado su uso de emergencia. Es decir, un católico no puede apelar a su fe católica como justificación para no vacunarse. Tampoco un sacerdote o diácono podrá recomendar o juramentar que un fiel católico sea eximido de la vacuna por ser católico. No obstante, reconocemos su derecho a ser objetor por conciencia y a estar dispuesto a enfrentar las consecuencias de su acción”, puntualizó González Nieves en sus expresiones al pueblo católico.

En sus expresiones hace referencia indirecta a la nueva orden ejecutiva emitida por el gobernador Pedro Pierluisi, la cual será efectiva desde el próximo 16 de agosto. La misma obliga a los empleados del gobierno a vacunarse. Estipula que una persona puede recurrir a argumentos religiosos para no hacerlo. Sin embargo, requiere que el ministro, sacerdote o pastor documente ese realidad.

Según estipuló el líder católico, en la Isla estaría prohibido que algún representante de la iglesia católica suscriba un documento en el que se establezca la oposición a la vacuna por motivos religiosos.

Por último, González Nieves indicó que “me parece que la determinación del gobierno central de exigir a sus empleados que presentar evidencia de vacunación o en su defecto de someter pruebas semanales que evidencien resultados negativos al COVID-19 es una correcta para proteger la vida humana y su salud”.