La mayoría de los embalses de Puerto Rico continúan en picada al cierre de julio de 2026, mientras se agrava la sequía en la Isla.

El nivel de Carraízo, en Trujillo Alto, sigue bajando rápidamente luego de que recientemente entrara en ajustes operacionales, una medida que implica reducir presiones y operar con menos bombas, entre otras acciones dirigidas a disminuir la pérdida de nivel del embalse.

Niveles de los embalses el 31 de julio de 2026.
Niveles de los embalses el 31 de julio de 2026. (AAA)

Mientras tanto, los embalses La Plata, en Comerío; Cidra; Río Blanco, en Naguabo; Fajardo; Matrullas, en Orocovis; y Guayabal, en Juana Díaz, permanecen bajo observación.

El embalse de Cidra podría entrar próximamente en ajustes operacionales, según las métricas de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).

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La gobernadora Jenniffer González Colón informó ayer que su administración ya trabaja en una orden de emergencia por la sequía que afecta a la Isla. También mencionó que el comienzo de las clases sigue pautado para el próximo 6 de agosto.

González Colón indicó que, por el momento, no existe un plan de racionamiento de agua, aunque enfatizó que el gobierno continúa evaluando las posibles áreas que podrían verse afectadas en caso de que esa medida sea necesaria.

Esta categoría indica que la sequía afecta la agricultura, retrasa la siembra, obliga a suplementar la alimentación del ganado y requiere un estricto racionamiento de agua.