Manos afuera de Turismo para solucionar problemas de los moteles
Explican que la ley no les reconoce como una categoría elegible dentro de las actividades turísticas.
PUBLICIDAD
La Compañía de Turismo no tiene los poderes legales para extender incentivos y aliviar los problemas económicos que enfrentan los moteles.
El director de planificación y desarrollo de la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR), Willie Colón Rosa, explicó a Primera Hora que “los moteles no están contemplados como una categoría elegible dentro de las actividades turísticas reconocidas en la Ley 60-2019. Por lo tanto, la Compañía de Turismo carece de autoridad para extender incentivos contributivos fuera de los parámetros y categorías definidos legalmente”.
La Ley 60 es el Código de Incentivos de Puerto Rico. La medida establece que los negocios elegibles que son actividades turísticas son “hoteles, incluyendo la operación de Casinos, Condohoteles, Paradores Puertorriqueños, Agrohospedajes, Casa de Huéspedes, Planes de Derecho de Multipropiedad y Clubes Vacacionales, las hospederías que pertenezcan al programa ‘Posadas de Puerto Rico’, las certificadas como Bed and Breakfast (B&B) y cualquier otra que de tiempo en tiempo formen parte de programas que promueva la Oficina de Turismo”.
Relacionadas
Colón Rosa explicó que, en general, son industrias “vinculadas a la economía del visitante”.
Los incentivos que se le extienden a estas industrias incluyen créditos contributivos de hasta un 40% sobre la inversión elegible, exenciones en contribuciones sobre la propiedad y una tasa preferencial de ingresos corporativos de hasta el 4%.
La Ley 60 no menciona en ningún inciso a los moteles.
Además de que no se les conceden estos incentivos, las imposiciones contra los moteles incluidas en la Ley 272 de Impuesto sobre el Canon de Ocupación de Habitación del 2003 son de las más altas. Por ejemplo, los hoteles, paradores y los alojamientos a corto plazo pagan el 7% del impuesto por habitación, mientras que los moteles pagan el 9% del impuesto por habitación. La imposición mayor es contra los hoteles con casinos, que pagan el 11% de impuesto por habitación.
En declaraciones escritas, el funcionario no explicó las diferencias que se impusieron contra los moteles.
No obstante, alegó que no cometen ningún tipo de acción discriminatoria contra este sector.
“Nuestra postura no refleja juicios subjetivos sobre la naturaleza de ningún negocio, sino que responde al marco legal vigente y a la política pública trazada por la Asamblea Legislativa. Cualquier ampliación o inclusión de nuevas categorías dentro de los incentivos turísticos requerirá la correspondiente evaluación y acción legislativa o reglamentaria conforme a lo dispuesto en el Código de Incentivos de Puerto Rico, expuso Colón Rosa.
Añadió que “la Compañía de Turismo reafirma su compromiso con una administración uniforme, objetiva y consistente de los incentivos turísticos, asegurando que todas las decisiones se basen en los criterios y requisitos establecidos en la Ley 60-2019, en beneficio del desarrollo sostenible y responsable de la industria turística en Puerto Rico”.
Turismo no proveyó información referente al número de habitaciones que tienen los moteles ni el monto que pagan anualmente de impuesto por habitación.


