El pequeño Yendriel Díaz López va mejorando día a día.

El niño de 11 años que fue atacado por siete perros el pasado jueves en San Sebastián se recupera en el Centro Médico de Río Piedras de las múltiples heridas físicas que sufrió.

El pronóstico para el daño emocional y sicológico, según había anticipado su mamá, le tomará más tiempo en sanar.

“Él, gracias a Dios, está poco a poco mejorando. Todavía continúa hospitalizado. Y, nada, pues esperando obviamente a que sea evaluado, complete su tratamiento en antibióticos, que le están dando mucho tratamiento con antibióticos para las heridas, y esperando a que el Departamento de Salud haga entrega de la vacuna de la rabia para que entonces se le pueda administrar… por prevención”, comentó Yenilín López, al hablar de la situación actual de su hijo en entrevista con Primera Hora.

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Dentro de todo, gracias a Dios, él está muy bien. Dentro de lo que él tiene, Dios lo está sanando poco a poco”, agregó.

Yendriel Díaz López junto a su madre, Yenelín López.
Yendriel Díaz López junto a su madre, Yenelín López. (Suministrada)

No obstante, reconoció que, en lo que respecta a su estado de ánimo, la situación es más complicada.

“Realmente, en esa área, pues las heridas internas de su corazón y su mente son muchísimo más grandes que las físicas. De eso no hay dudas”, sostuvo.

“Él en las noches está teniendo pesadillas con relación a lo que él vivió. Tiene muchísimo miedo. Él me dijo que él pensaba que nadie lo iba a salvar, que él iba a morir”, agregó.

Yenilín indicó además que, por ahora, Yendriel no tiene ninguna otra intervención quirúrgica pendiente.

“Al momento, solamente continúa con seguimiento con los especialistas para ver cómo ha sanado, cuál es su proceso, y esperamos que no tenga que recibir ninguna intervención quirúrgica (adicional)”, expresó la progenitora.

Él ha sido muy fuerte, dentro de todo, y entiendo que poco a poco él va a salir bien y no va a necesitar tal vez algo mayor a lo que ya le tuvieron que hacer”.

Sostuvo además que no sabe qué tratamientos o terapias tenga que seguir Yendriel en el futuro, pues todavía no han llegado al punto en que discutan con los especialistas médicos los pasos a seguir.

“Al momento, como todavía estamos en el proceso de salir del cuadro de peligro, pues no se ha hablado nada de algún procedimiento adicional, que necesite algo adicional a lo que ahora mismo, que es cubrirlo con antibióticos y vigilarlo. Eso va a ser después que lo den de alta, según lo van a ir evaluando, entonces nos dicen. Que esperemos que no”, comentó.

Como podría esperarse, Yenilín no está trabajando en estos momentos, pues se está dedicando al cuidado de su hijo. Sostuvo que no sabe cuánto tiempo podría pasar antes de poder regresar a laborar.

“Me imagino que voy a estar meses sin trabajar, porque la realidad es que él no puede regresar rápido a la escuela… la realidad es que voy a tener que estar un tiempo fuera hasta que se recupere del todo, o bastante”, sostuvo.

La mamá de Yandriel trabaja para el Municipio de San Sebastián, “que fue donde ocurrieron los hechos”, y comento que, al momento, “no se ha hablado nada al respecto, si me van a otorgar alguna licencia. No se ha hablado nada sobre eso”.

“Pero, de todas formas, como madre, yo, aunque no se me otorgue una licencia, yo comoquiera me voy a coger el tiempo que sea necesario para estar con mi hijo, así sean meses”, insistió.

Arropados por la indignación y el dolor

Explicó que el trágico evento no solamente ha impactado a Yendriel, pues tiene un hermanito de 9 años que, al igual que el resto de la familia, están “bien afectados, y bien indignados con la situación, porque, como anteriormente dije, había las querellas y las reclamaciones para que se evitara esto”.

Al momento del ataque de la jauría, el menor participaba de un taller de atletismo en un área llamada pabellón. Fueron los empleados del área quienes pudieron salvar al niño.

Según supo la madre, ya se habían llevado denuncias al municipio sobre el problema de los canes violentos.

“Así que, dentro del dolor que podemos estar sintiendo, la pesadilla que vivimos, también tenemos muchísima indignación, y eso aplica a toda la familia”, afirmó.

Comentó que el hermanito menor de Yendriel, “obviamente, cuando vio a su hermano (herido) se asustó mucho, porque nosotros somos una familia que hemos pasado por muchísimas situaciones”.

“Hace cinco años mi hijo menor falleció. Y hemos pasado por demasiadas situaciones, que, pues… Yo tuve… mi hijo menor fue un bebé de cinco meses que falleció hace cinco años, y ellos vivieron ese proceso en mi casa, cuando encontramos a mi hijo, el desespero de una madre gritando. Así que hemos pasado por muchísimas situaciones como familia, que hemos vivido, traumáticas… y se sumó esta, y realmente pues… qué te digo”, comentó con la voz entrecortada.

No obstante, Yenilín se mostró optimista en que superarían esta desgracia y Yandriel saldría adelante, “en el nombre de Dios”.

“Yo soy una persona bien creyente y yo sé que Dios estuvo con él, lo salvó, porque eso solamente lo permite Dios. Y en Dios es en quien confío la recuperación de mi hijo”, afirmó.

¿Ayuda? “La que la familia brinda”.

Por otro lado, aunque la noticia de lo ocurrido a su hijo se conoció a través de todo Puerto Rico, la madre indicó que, pese a los contratiempos que supone estar dedicada al cuidado de Yendriel, en Río Piedras, al momento, no ha recibido “ningún tipo de ayuda” más allá de “la ayuda que la familia brinda”.

“Como familia, siempre nos ayudamos. Pero, realmente, no hemos recibido ninguna ayuda económica. Tampoco somos personas que nos gusta pedir. Pero, obviamente, yo sé que esto es un proceso que va un poquito más para largo”, indicó.

“Es que, la realidad, como digo, yo soy bien penosa para eso, de verdad. Aunque yo sé que van a ser días difíciles, porque pues, si no trabajo, no genero (dinero). Pero realmente yo soy una persona que… como he dicho… si a alguna persona le nace hacer alguna aportación, yo la recibo. Pero, de yo pedirla, pues realmente no me gusta, porque me abochorno de esas cosas”, agregó.

“Todo se ha quedado en palabras”

Comentó que se sí se habían comunicado con ella varias agencias del gobierno, entre ellas el Departamento de Educación, “y se han puesto en la… como todo el mundo dice, que estamos ‘a su disposición’. Pero, realmente, que hayamos recibido algún tipo de ayuda o asistencia, no la hemos recibido”.

En cuanto al Municipio de San Sebastián, indicó que, “de igual forma, ellos se comunicaron en un momento dado con nosotros. Nos dijeron, ‘cualquier cosa que necesiten, estamos a su orden’. Pero hasta ahí ha llegado, porque, pues, realmente no es que ha habido un gesto de venir y hacer entrega de algo... solamente se ha quedado en palabras. Todo se ha quedado en palabras”.

Explicó que, la situación se ha tornado complicada pues, “yo llevo toda esta semana con mi hijo. Mi esposo y mi familia han tenido que viajar todos los días de San Sebastián a Río Piedras, incurriendo obviamente en gastos de gasolina, peajes, comida, todo eso”.

“Pero la realidad es que por lo menos damos gracias a Dios de que tenemos a Yendriel aquí y eso es lo que en estos momentos nos importa”, afirmó, reiterando su espíritu positivo.

Yanilín, en cambio, agradeció “el interés en el caso, y que lo sigan bien de cerca”.

“Lo agradezco mucho, porque gracias a eso hemos logrado que un país se enfoque en el tema, y pudiera tomar cartas en el asunto el gobierno para evitar que esto vuelva a suceder”, afirmó.

Entre el deporte y la agricultura

Más allá de hablar de la desgracia, la madre aprovechó la conversación con Primera Hora para dar a conocer un poco más sobre Yendriel, un muchacho que, según describió, se dedica al deporte y la agricultura, y que sueña con convertirse en agrónomo.

“A Yendriel, antes de todo este proceso, mucha gente en todo Puerto Rico lo conocía, porque él tiene una página que se llama ‘El supermercado de los huevos de Yendriel’, y él desde los 7 años vendía huevitos de su granja, que fue bien conocido. Fue a programas (…) presentando sus gallinitas y su venta de huevos”, comentó.

“Es un nene que, a su corta edad, le gusta la agricultura, le gusta el deporte. Eso es lo que realmente él hace todo el tiempo, estar en su finquita, con sus gallinitas en ese momento, su siembra, y ahora hace como dos o tres años más o menos había comenzado en lo que era el atletismo”, agregó.

Explicó que “inicialmente nosotros lo llevábamos a unas clínicas (deportivas), hasta que pudo entrar a la escuela especializada ESCAED (Escuela Especializada en Artes y Deportes Ernestina Méndez, en San Sebastián) a estudiar y practicar también su deporte, que es el atletismo”.

En un aficionado de la agricultura.
En un aficionado de la agricultura. (Suministrada)

Detalló que Yendriel “es fondista. Él es de largas distancias. Él participa mucho… fuera de los eventos escolares, también participa mucho en lo que son 3K y 5K, que eso es lo que realmente a él más le gusta, y lo que es también el campo a traviesa”.

En cuanto a su pasión por la agricultura, explicó que “su abuelo le dio un pedacito de tierra” donde tiene sembrado panas, plátanos, aguacates, quenepas, “tiene muchísimas cositas sembradas”.

“Algunas ya le han dado frutos y, según le van dando frutos, como ya lo conocen, pues él va y vende sus platanitos y eso. Y la gente realmente, como comento, le tienen mucho cariño (…) No es porque sea mi hijo, pero es muy noble y muy querido por todo el mundo”, sostuvo.

Tanto así que vende los productos que cosecha.
Tanto así que vende los productos que cosecha. (Suministrada)

“Y yo entiendo que también por eso tanta gente, adicional a lo que le pasó, también se solidarizó, porque lo conocen y saben cómo es él, que nunca hubiese, como hemos visto comentarios que dicen que quizás él molestó al perro o algo así, jamás hubiera hecho eso”, aseguró al comentar que, en la finca, “él llegó a tener muchísimos animalitos; es un niño que ama a los animales”.

“Siempre me gusta hacer la aclaración, porque realmente él es un niño que todo el que lo conoce puede decirlo, es un niño muy educado, muy respetuoso, un niño que tiene metas a corto y a largo plazo, tanto en el deporte como en la agricultura, porque él dice que quiere ser agrónomo cuando sea grande… Estamos confiados en Dios, en que él pueda lograr -después de todo esto- todas sus metas”, insistió.