Ponce. Muchos de los niños y niñas que toman clases en el Complejo Ferial de Ponce disfrutan tanto que se quieren quedar un ratito más en el lugar.

Claro, algunos porque tienen actividades especiales que los hacen gozar.

Primera Hora se encontró hoy con el payaso Sammy, quien llegó directo desde México para impactar a los estudiantes del Complejo, que fueron ubicados aquí luego que sus planteles se afectaran por los sismos.

El payaso Sammy es solo uno de los 40 voluntarios de Smile, una fundación sin fines de lucro que “trabaja con niños de escuelas primarias supliendo necesidades básicas (medicina, alimentación y educación) y necesidades especiales (manejo de emociones cuando hay crisis como la que pasó en la Isla), dijo Gustavo Squarzon.

El grupo que tiene su base en Estados Unidos, está en casi toda Latinoamérica y su primer proyecto fue en El Salvador en el año 2000, después de un terremoto.

“Tenemos gente de toda Latinoamérica que trabaja como voluntarios en proyectos especiales”, dijo el líder del grupo, que llegó el sábado y finaliza el viernes.

También, hay estudiantes de Educación que son voluntarios y que están haciendo su práctica aquí.

“Viajan con nosotros dos psicólogos, dos trabajadores sociales para trabajar el aspecto emocional de los chicos”, indicó.

El grupo de voluntarios se divide durante el día en los diferentes salones de clases, que suman 54 y son usados en interlocking.

“Queremos tocar las clases y niños del complejo”, agregó el argentino radicado en Estados Unidos, al mencionar que están en el Complejo todo el día.

“Nosotros creemos que el ser humano fue creado para servir y el ser humano que no sirve, no sirve para nada. Al voluntario le enseñamos que nosotros somos segundo, que primero es el prójimo, Dios, entonces voy a encontrar el sentido de la vida”, expresó al añadir que cualquier talento que tenga el voluntario lo puede usar enfocado en el perfil que se está trabajando.

De hecho, en medio de nuestra entrevista le informó a directivos del Departamento de Educación que acompañaban a Primera Hora, que tienen dos psicólogos adultos para atender a los padres y trabajar con el manejo de emociones.

Tanto Manuel Candelario Ramos, ayudante especial de la Administración de la Oficina Regional Educativa de Ponce, como Gladys Ortiz Nolazco, coordinadora de la Oficina Integral de Familia y Comunidad, se movieron para que se conociera de la presencia de los especialistas.

Candelario Ramos dijo que continúan en el proceso de transición para que los niños sigan trabajando con su proceso de adaptación, ya que tienen incertidumbre al ser movidos de sus escuelas.