Plasma en un libro la historia del perro que le ayudó en el momento más difícil de su vida
El periodista Pepo García resalta la trascendencia de esta conexión en su libro “Un ángel llamado Paco”.
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La estrecha conexión entre un ser humano y una mascota, y cómo puede ayudar a sanar y encontrar propósito y el tan necesario equilibrio emocional, son aspectos que explora el veterano periodista Pepo García en su libro Un ángel llamado Paco, en el que narra la experiencia que ha vivido en los pasados años junto a su inseparable compañero, un golden retriever que apareció en su vida para transformarla positivamente.
“Paco llegó a mi vida en un momento en que yo estaba pasando por un crash (derrumbe) emocional de muchas pérdidas. Entre María e Irma murió mi papá, a mi mamá la tuvimos que sacar, por la cuestión de la energía eléctrica, a Texas, y yo venía de atravesar hacía unos años por mi divorcio, que no deja de ser también algo drenante. Y estaba solo. Lo que tenía era una gata que la había dejado mi hija, pero los gatos no son tan compañía, algunos, como los perros, que están contigo todo el tiempo”, narró Pepo, mientras Paco, que ya a sus 16 años le cuesta levantarse, yacía a sus pies sin dejar de observarle.
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Admite que vaciló al momento de conocerlo en el 2018, pues Paco “no parecía un golden, estaba triste, deprimido” y luego que su primo veterinario le dijera que tenía 8 años, y una expectativa de vida de 10 a 12 años, pensó que en par de años enfrentaría otra pérdida.
“Pero el perro en ese momento nos tocó con la patita. Y ahí se fue. La analogía que hago en el libro es como cuando ET y el niño se tocan con el dedo índice. Así fue, y me lo llevé”, describió.
Desde entonces Paco “se convirtió como en este roommate” que le hacía compañía en momentos que tanto la necesitaba.
Y como cada vez que salía de casa Paco se quedaba ladrando hasta que él regresaba, “y ya me daba pena dejarlo, al amigo que llegó, que me está haciendo compañía”, tomó la decisión de certificarlo como un animal de apoyo emocional “porque lo es. Para mí lo es”.
De esa manera, empezó a llevarlo a todos lados.
Se convirtió en la mascota de la organización Somos Más, donde recibía cada persona en las reuniones. Lo acompañó cuando fue a ayudar a personas afectadas por los terremotos en el suroeste, y allí sirvió de terapia para niños y otros refugiados. Y durante la pandemia aliviaba a niños que eran presa de la ansiedad porque iban a vacunarlos.
“Se convirtió en un animal no solamente de terapia emocional y apoyo para mí, sino para mucha gente”, aseguró, al tiempo que narraba una anécdota de cuando lo llevó a un hogar de niños maltratados, “y los nenes fueron donde Santa Claus, le cogieron los regalos, y a los dos o tres minutos tenía siete nenes encima, uno lo halaba por el rabo, otro la oreja, otro le pasaba un carrito por encima como si fuera una pista, otro le caía encima. Y el perro jugando con todos ellos en el piso. Ahí fue que yo dije, ‘diache, este es un ser especial’. Y así ha sido desde que lo tengo. Por eso es que digo que no solamente conmigo ha sido apoyo emocional, sino con todo el mundo que encuentra por ahí”.
También fue quizás “el primer perro que entró a San Patricio Plaza antes que fuera pet friendly”, razón por la que eligió ese lugar para el lanzamiento del libro, pues “tiene un valor sentimental porque allí yo llevaba a Paco y a mi mamá, a comprar un bizcochito, a pasear”.
Pepo reflexionó que, gracias a su compenetración con Paco “he conocido todavía mucho más la espiritualidad”.
“Estos animales para mí que tienen unos propósitos, tienen unas misiones. Me ayudó mucho a socializar, que eso es bien importante para los seres humanos”, afirmó.
“Y yo no tengo duda que los perros cada día nos están enseñando a nosotros cómo ser mejores seres humanos”, aseguró. “Y con esto no quiero decir que sustituyamos a los humanos. Pero mi teoría es que, en la medida en que nos hemos ido deshumanizando, por múltiples razones, ellos han entrado a ocupar esas características de buen humano, y por eso las personas quieren tener un perro”.
Dada la relación tan trascendental que han tenido, Pepo asegura que “llevo ya tres años preparándome con duelo anticipado para cuando Paco no esté”, algo que también destaca en su libro como un proceso importante de búsqueda de equilibrio emocional.
“En el libro van a encontrar una historia que yo sé que muchos la tienen, pero yo decidí escribirla. Van a ver de todo, van a ver lágrimas, también risas, muchas risas. O sea, de lo que se trata la vida. Pero lo más importante es que este perro, a mí particularmente, al yo buscar ayuda para prepararme para cuando él no esté, lo que se llama duelo anticipado, es no quedarte en silencio y buscar ayuda. Y en esa ayuda que yo busqué, que esa es la otra parte del libro de conexión animal, y es salud mental, es buscar ayuda profesional”, comentó.
“Yo soy un sicólogo de la calle, pero decidí buscar ayuda. Y ahí yo encontré otras áreas que me han ayudado en mi vida a yo encontrar un equilibrio emocional, que es a lo que todos debemos aspirar”, insistió.
Un ángel llamado Paco estará a la venta en las librerías The Bookmark, Casa Norberto, El Candil, entre otras, así como en Amazon.


