Todos los meses alrededor de 1,700 puertorriqueños pierden sus autos, sencillamente porque no pueden pagarlos.

La reposesión de vehículos está creciendo, “y rápido”, confirmó el comisionado de Instituciones Financieras, Rafael Blanco, cuya oficina registró el año pasado casi 20 mil embargos, específicamente 19,846.

La crisis económica está golpeando tan fuerte a Puerto Rico, que en los primeros seis meses de 2014, sobre 10 mil conductores -10,734- tuvieron que entregarle el carro al banco o el banco fue a pedírselo.

En dólares y centavos, la situación luce más dramática aún: el año pasado la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF) contabilizó el valor de los vehículos reposeídos en $244.3 millones.

Y, al 30 de junio de 2014, el valor de los vehículos reposeídos ya iba por los $135 millones.

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