Revelan que las nuevas generaciones en la Isla están mejor que sus padres
Estudio de movilidad social apunta a la educación universitaria como el factor principal.
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La mayoría de la gente en Puerto Rico ha experimentado alguna movilidad social, que es cuando una generación obtiene un bienestar material mayor que al de sus padres o tutores.
Y el factor principal para ese logro ha sido la obtención de altos niveles de educación superior, con la Universidad de Puerto Rico (UPR) sobresaliendo como “un motor importante” para conseguir ese progreso.
La información surge de un estudio que llevó a cabo el Centro de Estudios del Desarrollo y el Centro de Estudios Multidisciplinarios sobre Gobierno y Asuntos Públicos del Recinto de Río Piedras de la UPR.
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Según sus autores, los catedráticos y economistas José Caraballo Cueto y Eileen Segarra Alméstica, se trata del primer estudio que entrevistó a una muestra aleatoria de 1,000 personas a través de todo Puerto Rico para medir si había ocurrido este avance y los factores que explican su dinámica.
El cuestionario consistió en 71 preguntas sobre las condiciones socioeconómicas de las personas en las edades de 30 a 60 años y las de sus progenitores o tutores, como su ocupación, si trabajaba o no, si trabajaba en la economía informal, las condiciones de su vivienda, en qué tipo de urbanización o barrio vivía, si recibía PAN, qué tipo de vehículo tenía, si tenía acondicionador de aire y calentador de agua, entre otras, así como la clase social en la que se percibía.
La base de datos fue luego dividida en dos cohortes para considerar el rol sobre la movilidad social de la industrialización, así como de la desindustrialización posterior a la eliminación de la Sección 936 (Código de Rentas Internas Federal) en la década de 1990.
Los hallazgos revelaron que la mayoría de las personas ha experimentado algún progreso, ya fuera medida a través de los estilos de vida o del estatus en el mercado laboral. La movilidad social fue menor para la generación post-936, pero continuó siendo positiva.

Aunque se encontraron varios factores que explican el desarrollo, como quién fue el proveedor principal cuando la persona tenía 14 años, o el tipo de escuela donde estudió, el factor principal fueron los logros en la escolaridad. Es decir, el que una persona haya obtenido altos niveles de educación universitaria es el determinante principal de la movilidad social en Puerto Rico.
Como parte del análisis, se calculó si la persona obtuvo mayor escolaridad que su padre, madre o tutor, lo que determinó la movilidad social absoluta. De este modo, el grupo que estudió más que sus padres exhibió una probabilidad mayor de conseguir mejores oportunidades económicas.
“La mayoría de las personas que estudiaron más que sus padres, que tuvieron logros educativos mayor que sus padres, tienen una probabilidad más alta de estar mejor económicamente”, sostuvo Caraballo Cueto.
Además, el análisis empírico reveló que la UPR ha sido un motor importante de la movilidad social relativa en Puerto Rico.
Incluso, el estudio evaluó cómo se compara estudiar en la UPR, la Universidad Interamericana y la Universidad Ana G. Méndez, que son los tres sistemas universitarios más grandes en la Isla, “y lo que está contribuyendo más a esa movilidad social relativa es estudiar en la UPR, seguido por la Interamericana, y la Ana G. Méndez no fue estadísticamente significativa”.
“Dicho de otra forma, para que una persona en Puerto Rico esté una clase social por encima de sus padres, el factor principal que lo puede ayudar es haber estudiado en la UPR”, afirmó Caraballo Cueto.
No es sorpresa
Los datos también revelaron que, actualmente, las mujeres están obteniendo mayor movilidad académica que los hombres, lo que, a juicio del economista no causa mucha sorpresa si se toma en cuenta que las féminas componen la mayor parte del estudiantado en la universidad.
Asimismo, quienes fueron a escuelas privadas tienen más probabilidad de obtener mayor movilidad académica que quienes fueron a escuelas públicas. Asimismo, esta probabilidad fue aún menor para aquellos que eran recipientes del PAN, que están cerca o bajo los niveles de pobreza.
“Así que, si queremos movilidad social en Puerto Rico, tenemos que trabajar con lo que es la educación, no solamente a nivel universitario, sino también a nivel de escuela pública, para que se cierre esta brecha donde los que van a escuelas privadas están teniendo más oportunidad de tener progreso económico, y así mismo con los que están bajo los niveles de pobreza”, afirmó el economista.
En conclusión, Caraballo Cueto insistió en que todavía es importante estudiar y alcanzar grados universitarios si se quiere tener una mejora económica con respecto al hogar en que se crió y conseguir una movilidad social.
Consideró además que este análisis ofrece información relevante que debería tomarse en cuenta “si se quiere sacar a más gente de la pobreza”.
Por su parte, la doctora Segarra Alméstica recordó que no solo Puerto Rico ha tenido niveles de pobreza “persistentemente altos”, sino que además se distingue por ser uno de los países con la mayor desigualdad.
De hecho, se encuentra entre los cinco países con mayor desigualdad, por lo que, insistió, es muy importante analizar y hablar sobre la movilidad social.
Explicó que, al evaluar el estatus ocupacional, aunque se incluyó un sinnúmero de factores para medir el avance de los ciudadanos, como el género, la edad, si trabaja, si tiene impedimentos, el tono de piel, el municipio de residencia, entre otros, ninguno resultó con un efecto significativo en la movilidad social, contrario a lo que sucedió con el nivel educativo, que resultó determinante.
Asimismo, indicó que un grado asociado o certificado no resultó con efecto significativo para obtener movilidad social. Sin embargo, un bachillerato y estudios graduados fueron “positivo y significativo”.
“La probabilidad de movilidad social para una persona con bachillerato o estudios graduados es 31 veces mayor que para una persona sin estudios postsecundarios”, afirmó.

“La movilidad académica, consistentemente, en todos los análisis, se muestra como ese factor que me está promoviendo la movilidad social en Puerto Rico”, insistió.
Además, subrayó que, contrario al “discurso de moda” que promueven diversos sectores de que la educación universitaria ya no hace tanta falta, este estudio demuestra que completar un bachillerato y estudios graduados es uno de los factores importantes para lograr movilidad social.
Agregó que, como expresó su colega, si se quiere impulsar el desarrollo económico y sacar a las personas de la pobreza, hay que considerar seriamente impulsar la educación, toda vez que sigue siendo el factor fundamental para la movilidad social.


