Al momento unas 11 personas en Puerto Rico han presentado reacciones alérgicas a la vacuna contra el COVID-19 y de estos dos requirieron atención médica en un centro hospitalario.

Así lo reveló a preguntas de Primera Hora la directora del Plan de Vacunación del COVID del Departamento de Salud, Iris Cardona, al asegurar que ninguno de los afectados tuvo que ser hospitalizado.

“Hasta la semana pasada tenemos 11 reportes de eventos adversos, ninguno grave. Hay dos personas que requirieron atención en una facilidad médico, pero no fueron hospitalizados”, sostuvo la también infectóloga pediátrica.

Recientemente, la revista especializada Medicina y Salud Pública (MSP) publicó que para el 4 de enero unos tres profesionales de la salud en la isla habían presentado reacciones alérgicas a las vacunas para COVID-19. Uno de los tres vacunados -una enfermera- no tenía historial de alergias, precisó el medio científico digital.

“Las tres han presentado asociación de taquicardia y dos con disminución en presión, lo que puede ser principios de lo que sería una anafilaxia”, sostuvo a la revista Rafael Zaragoza, presidente de la Asociación Puertorriqueña de Médicos Alergistas.

Aparentemente, las reacciones ocurrieron 10 minutos después de administrada la vacuna. Dos de los afectados reflejaron erupción y picor en la piel y la otra un broncoespasmo.

Se detalló que todos recibieron atención médica y no sufrieron complicaciones mayores. El especialista recomendó que las personas que sufrieron efectos adversos no se administren la segunda dosis de la vacuna. “Desde nuestro punto de vista no deben ponerse la segunda dosis ya que se anticipa que va a ser una reacción más severa… habrá que ver si hay opciones en las próximas vacunas y monitorear obviamente si alcanzan en cuanto a la respuesta inmunológica alguna”, explicó.

Secretario de Salud defiende aplicar dos dosis de las vacunas

De otra parte, tanto el secretario del Departamento de Salud, Carlos Mellado, como la doctora Cardona expresaron que aún cuando las autoridades federales discuten si es factible o no aplicar una sola dosis de las vacunas de Pfizer y Moderna -en lugar de las dos recomendadas por las farmacéuticas-, para tener un supuesto mayor alcance de inmunización en la población, es imperante que cualquier decisión esté basada en “datos científicos”.

“No tenemos datos para establecer si es bueno o no. A mi juicio, como médico, deben ser dos dosis… no tengo la data (sic) para emitir una opinión responsable, pero lo indicado es que sean dos dosis para mayor protección. Las decisiones deben estar basadas en evidencia científica y, al momento, la evidencia es que son las dos dosis”, sostuvo Mellado.

Por su parte, Cardona aseguró que el plan para Puerto Rico y los 50 estados y otros territorios estadounidenses es que se apliquen las dos dosis de la vacuna a la ciudadanía.

“Sí es algo que está en discusión con las autoridades federales, pero no tenemos la certeza de que vaya a ser así y no está basado en evidencia científica… la evidencia es que para tener protección o inmunidad se necesitan las dos”, indicó.

En Puerto Rico se administran las vacunas de Pfizer y Moderna. Ambas conllevan dos dosis con un intervalo de 21 y 28 días, respectivamente. Ha trascendido que ambas vacunas tienen más de un 95% de efectividad en prevenir la infección por coronavirus. En cambio, se requieren las dos dosis.

La sugerencia de racionar las dosis para llegar a más poblaciones se evalúa en varios gobiernos del mundo, tras surgir preocupación de que el ritmo de producción del fármaco no será suficiente para contener el virus en algunos lugares donde una nueva ola de contagios -y la aparición de nuevas variantes del SARS-CoV-2- han levantado alarma.