Varias de las unidades del componente de generación del sistema energético de Puerto Rico están en procesos de mantenimiento y reparaciones, y se espera que todas, a excepción de una, se incorporen de vuelta al sistema para el verano, coincidiendo con la época de mayor demanda de consumo y la temporada de huracanes.

Según anunció el zar de energía, el ingeniero Josué Colón durante la conferencia de prensa Asunto Semanal, como parte del plan de arreglos de unidades generatrices para este año, que comprende reparaciones por 600 megavatios, la compañía privada AES anunció esta semana que terminó la que tenía programada de la unidad número 2.

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“Esa reparación concluyó, la unidad se encuentra en servicio, y se añadieron 250 MW a la capacidad del sistema de producción de energía”, afirmó Colón.

Agregó que, en estos momentos se encuentran en reparaciones: la unidad número 6 de San Juan, la unidad número 7 de San Juan, la unidad número 3 de Palo Seco y la unidad número 1 de Aguirre.

“Todas esas unidades están en reparaciones y esperamos añadir la capacidad en los próximos meses, según vayan concluyendo las mismas”, sostuvo.

Enumeró que primero entraría la unidad número 6 de San Juan, “en las próximas semanas, y va a añadir cerca de 160 MW”. Luego sería “la unidad 6 de vapor, que añadirá como 40 o 50 MW”.

“La unidad número 7 de San Juan debe estar también entrando antes de verano. Esa añadirá 100 MW. La unidad número 3 de Palo Seco está ahora mismo en su reparación ambiental y también se le están haciendo unas mejoras. Esa unidad debe estar cerca de mayo (…) y añadirá 216 MW al sistema eléctrico”, detalló.

Agregó que la única que no entraría en servicio antes de la temporada de huracanes, “porque esa sufrió una avería mayor en el generador”, es la unidad número 1 de Aguirre. El estimado para completar su reparación es para finales de año.

Comentó que “al presente, con todo lo que se ha realizado, y en el día de hoy específicamente, la reserva del sistema está en sobre los 1,400 MW a esta hora que estamos hablando”, agregó, sosteniendo que “todos los trabajos que se han realizado por el pasado año y los pasados meses han traído estabilidad al sistema eléctrico”.

“La realidad es que el sistema eléctrico, y en especial el sistema de generación y producción de energía, ha estado atendiendo la demanda de energía de nuestros clientes, y de nuestro comercio y nuestra industria en los pasados meses sin ningún tipo de contratiempo mayor. Y esa es la expectativa, y continuaremos mejorando el sistema”, afirmó Colón.

El zar de energía, además, aprovechó para celebrar que el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) recién aprobara la conversión a gas natural de las unidades 3 y 4 de la central de Palo Seco.

“Cada una de esas dos unidades produce 216 MW, o sea que va a haber 432 MW en el área norte, en el centro de carga del sistema eléctrico de Puerto Rico, que finalmente van a poder producir su energía utilizando gas natural, o sea, un combustible que es mucho más limpio y mucho más económico, y que colocará esas dos unidades en cumplimiento con las regulaciones ambientales y la ley de aire limpio y los ‘mact rules’, que son regulaciones federales que rigen las emisiones que salen por las chimeneas de las unidades”, asevero.

Explicó que ahora faltaría la aprobación de unos permisos por parte de la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA, por sus siglas en inglés), que el operador Genera PR estima tomará unos dos a tres meses.

Celebró que, con el cambio a gas natural, se estima que habrá “sobre $40 millones” en ahorros que “van a transferirse directamente a los clientes”, y además “mejorará la calidad del aire en las comunidades aledañas a esa central termoeléctrica”.

Explicó que, con la aprobación emitida por el NEPR, las conversiones se podrán hacer durante este año, “ya que los componentes para realizar las conversiones en las calderas ya están en los almacenes de la central Palo Seco, por lo tanto, no tenemos que esperar que se construyan equipos ni nada”.

Subrayó además que, con la aprobación del NEPR, “significa que podemos utilizar fondos federales para poder realizar esas conversiones, lo que tampoco implicará ningún costo adicional a los clientes durante la conversión de las unidades”.

Aclaró que las conversiones de las unidades no se harían de manera simultánea, sino una primero y luego la otra, y aprovechando la conversión para también llevar a cabo cualquier reparación que sea necesaria. Estimó, basándose en las conversiones que ya se hicieron en otras unidades de Costa Sur, que tomaría unos cuatro meses para convertir cada unidad.

“La expectativa es que las conversiones puedan estar realizadas para finales de este año”, auguró.