Una vez más ,las organizaciones aliadas y amigos de Las Voces de Rhaiza Vélez Plumey se unen para alertar las mujeres en Puerto Rico acerca de la importancia del cernimiento oportuno del cáncer de cérvix o cuello uterino.

El también llamado cáncer cervical es el séptimo cáncer más común entre las mujeres en el país; es tan común que por cada 91 mujeres que nazcan este año en la Isla, una lo padecerá. Sin embargo, a diferencia del cáncer de mama y otros tipos, este cáncer es altamente prevenible.

El 99.99 % de los casos cánceres cervicales está asociado a la infección persistente con alguna de las cepas oncogénicas del virus del papiloma humano (VPH). La infección por VPH es sumamente común e inofensiva en la mayoría de los casos. Se contrae durante el intercambio de fluidos en la intimidad sexual. La mayor parte de las personas que se infectan nunca lo sabrán y su propio cuerpo combatirá la infección, que bien pudiera repetirse durante el transcurso de sus vidas.

No obstante, al día de hoy, no somos capaces de entender por qué, en algunas personas, la infección no se cura y persiste al cabo del tiempo. El asunto con este virus, específicamente con las cepas oncogénicas, es que secretan unas sustancias (E6 y E7) responsables de bloquear ciertos receptores encargados de alertar al sistema inmune cuando una célula se ha reproducido incorrectamente. Es como inhabilitar los sensores y alertas del sistema de seguridad del nuestro cuerpo que no podrán advertir el peligro hasta que las lesiones cancerosas hayan progresado. Para prevenir que esto ocurra, las mujeres en edad adulta deben practicarse regularmente la prueba de cernimiento de VPH en conjunto con el Papanicolaou. Los resultados de ambas pruebas les dictarán al ginecólogo el curso de acción para mantenerlas saludables o para explorar y, eventualmentes tratar la condición. Además de las pruebas de cernimiento, tenemos disponible la vacuna contra las nueve cepas con mayor potencial cancerígeno de VPH, que puede administrarse en mujeres hasta los 45 años de edad.

La vacuna también puede administrarse en dos dosis para niños y niñas que no han estado expuestos al virus a partir de los nueve años; de hecho, forman parte del esquema de vacunación a los doce años. La vacunación sistemática contra el VPH en adolescentes ha mostrado ser una valiosa estrategia para la erradicación del cáncer cervical y otros cánceres asociados al VPH.

En este enero, Mes de la Concienciación y Prevención del Cáncer Cervical y otros cánceres asociados al VPH, te invitamos a mantener vivo el legado de Rhaiza Vélez Plumey y a unirte a las VOCES por la prevención. Edúcate, protégete, cumpliendo tu plan de cernimiento y cuidado, y habla con tu médico acerca de la vacuna contra el VPH para prevenir los cánceres asociados al VPH.

La autora es educadora en salud y coordinadora de Proyectos en VOCESPR.