La psoriasis puede clasificarse en leve, cuando afecta menos del 3 % de superficie corporal; moderada, cuando afecta entre el 3 y el 10 % de superficie; o severa, cuando afecta más del 10 %. El tratamiento de la psoriasis se ajusta, dependiendo de la severidad de la condición y de los tratamientos previos utilizados.

En algunos pacientes con psoriasis moderada a severa, los tratamientos tópicos son efectivos. Los medicamentos tópicos más utilizados son los corticoesteroides. También se utilizan derivados de vitamina D3, retinoides y preparaciones con alquitrán de hulla (coal tar).

La mayoría de los pacientes con psoriasis moderada a severa requieren tratamiento más agresivo para controlar su condición. En estos casos puede considerarse la fototerapia, en diferentes modalidades, como la luz ultravioleta B, ultravioleta A con psoraleno (PUVA, por sus siglas en inglés) y láser excimer. De haber alguna contraindicación a estas terapias, o de no resultar efectivas, se utilizan medicamentos orales o inyectables. Entre los medicamentos orales utilizados convencionalmente se encuentran el metotrexato, la acitretina y la ciclosporina.

Sin embargo, en las últimas décadas, se han desarrollado nuevos medicamentos que actúan directamente en las moléculas del sistema inmunológico asociadas en el desarrollo de psoriasis. Entre estos medicamentos se encuentran los denominados biológicos, que son inyectables, y de los cuales existe una variedad que incluye: los inhibidores de tumor necrosis factor alfa (adalimumab, infliximab, etanercept), inhibidor de interleucina-12 y 23 (ustekinumab), inhibidores de interleucina-17 (secukinumab, brodalumab, ixekizumab) y los inhibidores de interleucina-23 (guselkumab, tildrakizumab, risankizumab). También está disponible un inhibidor molecular oral conocido como apremilast, que inhibe fosfodiesterasa 4. Estos medicamentos biológicos, aparte de ser más efectivos que los convencionales, han demostrado ser seguros, siempre que sean administrados bajo la supervisión de un dermatólogo.

Una preocupación válida de los pacientes durante la pandemia del COVID-19 es si deben continuar su tratamiento con medicamentos biológicos, aun cuando estos pudieran interferir con la capacidad del sistema inmunológico para combatir infecciones. La recomendación es que no deben detener el tratamiento, sin antes consultarlo con su dermatólogo.

Aparte del uso de medicamentos, recientemente se ha evidenciado que los cambios en los estilos de vida pudieran tener un efecto positivo. Estudios demuestran que la reducción de peso, ya sea mediante dieta, ejercicio o cirugía bariátrica, resulta en la reducción de la severidad de enfermedad psoriásica y una mejor respuesta a los tratamientos.

A pesar de que no existe cura definitiva, sí existen tratamientos efectivos para controlar la psoriasis. Se requiere de un equipo multidisciplinario para manejar las comorbilidades de la condición tales como el síndrome metabólico, la enfermedad inflamatoria del intestino, la artritis psoriásica y la depresión.

En Puerto Rico, contamos con la Asociación Puertorriqueña de Ayuda al Paciente de Psoriasis (APAPP), que sirve de gran apoyo y enlace tanto a pacientes y familiares como a la comunidad general.

El autor es dermatólogo con oficina en el 351 Ave Hostos, Suite 410, Edificio Medical Emporium,en Mayagüez. Para información, llama al 787-652-3030.