Carlos Beltrán comparte anécdotas de su inolvidable fin de semana en Cooperstown: “Me sentí bienvenido”
El manatieño fue sorprendido con una ceremonia en el Coca-Cola Music Hall en honor a su exaltación.

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A casi dos semanas de su memorable y emotiva exaltación al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Carlos Beltrán continúa festejando su histórico logro por cada rincón de Puerto Rico.
El manatieño fue sorprendido la noche del viernes con una actividad en el Coca-Cola Music Hall, a la que se dieron cita familiares, amigos y figuras del deporte, como el también inmortal Iván Rodríguez, el expelotero Alexis Ríos y el exbaloncelista Carlos Arroyo.
La ceremonia también contó con la presencia de reconocidas personalidades del entretenimiento, entre ellas Olga Tañón, Melina León y Zuleyka Rivera. La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, tenía previsto llegar más tarde.
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“Contento con esto. No me lo esperaba. Me alegra que sea en vida porque hemos visto historias de personalidades que les hacemos reconocimientos, pero ya no están con nosotros”, dijo Beltrán en la alfombra roja de la velada celebrada en el recinto ubicado dentro del Distrito T-Mobile de San Juan.
“Así que espero que esto se ponga de moda, de poder honrar a las personas que nosotros entendamos que lo hayan hecho bien en cualquier ámbito profesional porque hoy me están dando la oportunidad de crear memorias con mi familia”, continuó.
Beltrán fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol el pasado 26 de julio como parte de la Clase 2026, junto al jardinero curazoleño Andruw Jones y el intermedista estadounidense Jeff Kent. Durante ese fin de semana, el manatieño, de 49 años, participó de diversas actividades en el pequeño pueblo de Cooperstown, como conferencias de prensa, el tradicional Desfile de Leyendas y la ceremonia oficial de exaltación.
Además, viajó acompañado por un batallón de más de 100 personas, compuesto por familiares, miembros de su fundación y vecinos que lo vieron crecer en el barrio Boquillas de Manatí. A ellos se sumaron cientos de puertorriqueños que se trasladaron a Nueva York para apoyar a uno de los suyos y convertir aquel fin de semana en uno que jamás olvidará.
“Te voy a ser sincero, todo el mundo me decía que el año que viene la iba a pasar mejor porque iba a estar tranquilo. Una noche, Jessica (Lugo, esposa) y yo estábamos hablando y me dijo que nunca la voy a pasar mejor, nunca va a ser igual que este año porque este año se trata de ustedes”, contó el toletero sobre su experiencia en Cooperstown a preguntas de Primera Hora.
“Sí, hubo muchos compromisos, había muchas cosas pasando. Yo le dije a Jessica que yo iba a tratar de fajarme y trabajar, pero disfrutar. De verdad que tuve unas experiencias y momentos bien lindos”, agregó.
El gran consejo de Johnny Bench
Por lo general, decenas de miembros ya inmortalizados en el Salón de la Fama viajan a Cooperstown anualmente para la exaltación de la próxima clase. Uno de los que estuvo presente para la ceremonia de este año fue Johnny Bench, considerado uno de los mejores receptores de todos los tiempos.
Beltrán relató que vivió numerosos momentos que atesorará para siempre junto a leyendas que admiraba de pequeño, pero en la alfombra roja recordó una anécdota con Bench mientras ambos estaban sentados en una mecedora.
“Salí un día a buscar un café y vi a Johnny Bench con una boinita. Yo voy y lo saludo: ‘Hey Johnny. It’s Carlos Beltran’. Él me dice: ‘Yeah, hall of famer’. Y yo le dije que era un placer conocerlo. Me dijo que me sentara a su lado. Había dos mecedoras”, rememoró el bateador ambidiestro.
“Me dijo que mirara hacia lo lejos. Allí hay un lago y se ven unas montañas. Y me dice: ‘Siempre que tú vengas a Cooperstown, tómate un momento de sentarte y de asimilar quién tú eres, qué tú significas en el juego y qué tú significas para tu gente. Yo dije: ‘Wow’. Yo estaba bien trinco en la mecedora y me dijo que me podía mecer (ríe). Fue una experiencia extraordinaria. Tuve otras con Juan Marichal, Tany Pérez y George Brett. No me sentí extraño ni incómodo. Me sentí bienvenido”, abundó.
Volvió a sentirse como novato
Entre risas, Beltrán narró que el fin de semana de su exaltación le recordó a la temporada de 1998, cuando era un novato con los Royals de Kansas City. A juicio del puertorriqueño, el trato que recibió aquel año es similar al que reciben los nuevos miembros del Salón de la Fama por parte de los veteranos.
“Siempre me decían: ‘Oye, ¿estás asustado?’. Como que me transporté un poquito atrás a cuando tú eres novato, que siempre están buscando la forma de meterse en tu mente. Yo les decía que estaba tranquilo y contento de estar allí”, comentó el exguardabosques, quien añadió que las bromas no terminaron ahí.
“Yo tenía una carpeta en la que tenía el discurso y ellos me dijeron que les diera el discurso y, cuando lleguemos allá, me lo daban. Yo rápido capté que me querían hacer una broma, pero comoquiera consiguieron la manera de esconderme el discurso en la ceremonia. Yo lo tenía debajo del asiento y, cuando miré, no estaba, pero esas son bromas que pasan en los clubhouse”, agregó.
Beltrán entró al Salón de la Fama con la gorra de los Mets de Nueva York en su placa. Es apenas el sexto boricua en formar parte del recinto de los inmortales, luego de Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez y Edgar Martínez.
La primera parte del 2026 fue ajetreada para él como gerente general de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol y con su exaltación, pero este último no será el último reconocimiento que recibirá este año.
Los Mets, con quienes disputó siete de sus 20 temporadas en las Mayores, retirarán su número 15 el próximo 15 de septiembre durante el partido contra los Orioles de Baltimore en el Citi Field.


