A sus 39 años, después de dos décadas vistiendo los colores de Puerto Rico, Pamela Rosado no puede contener las lágrimas cuando imagina lo que ocurrirá del próximo 11 al 17 de marzo en el Premundial de Baloncesto femenino.

Será la primera vez que la Selección Nacional de Baloncesto femenino dispute un torneo en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, uno de los escenarios más emblemático del país.

“Para nosotros es un privilegio jugar en casa, tener nuestra gente y nuestra cancha”, expresó la capitana, visiblemente conmovida, a los medios locales este martes luego de una práctica del equipo en las facilidades de JUMP Sports Development Center en San Juan.

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“Es bonito jugar por tu país fuera, más aún hacerlo aquí en un evento tan importante en un escenario tan grande como lo es el Choliseo”, agregó.

Rosado debutó con la selección adulta en 2005, cuando el AmeriCup aún se conocía como el Campeonato FIBA América. Desde entonces ha sido testigo y protagonista del crecimiento del programa nacional.

Ahora, en lo que reconoció como la recta final de su carrera, la oportunidad de clasificar al Mundial Alemania 2026, que se disputará del 4 al 13 de septiembre en Berlín, frente a su gente tiene un significado especial.

Wow, es magistral poder clasificar una vez más a un Mundial frente a mi gente, a mi familia y con este grupo de chicas que cada vez te demuestran lo que tienen el corazón y las ganas que tienen por jugar por Puerto Rico, es maravilloso", manifestó.

Puerto Rico enfrentará a Nueva Zelanda, España, Italia, Senegal y Estados Unidos -ya clasificado al Mundial- en busca de uno de los tres boletos que otorga el clasificatorio. Las boricuas intentarán arribar a su tercera Copa del Mundo en la historia del país y de forma consecutiva. Finalizó en el octavo puesto en la pasada edición de Australia 2022.

“Es una bendición. No les puedo expresar la felicidad que tengo de llegar allí ese 11, escuchar el himno, ver esa cancha llena y jugar por Puerto Rico. Yo creo que es de las cosas más bonitas que nosotros tenemos como atletas”, dijo.

El recuerdo del verano que encendió la Isla

El verano del 2024, el país vibró con el Repechaje Olímpico masculino, también celebrado en el Choliseo. Puerto Rico logró una clasificación histórica tras derrotar a potencias como Italia y Lituania, asegurando su regreso olímpico luego de 20 años de ausencia.

Rosado aseguró que la euforia de la afición boricua en cancha fue determinante para que el combinado patrio conquistara la meta de llegar a París 2024.

“Eso es un factor esencial... Yendo a las Olimpiadas, a pesar de que no estábamos en casa, tuvimos gran parte de la fanaticada apoyándonos y sentir ese ese furor fue magistral. No quiero imaginar lo que vamos a encontrarnos aquí, así que los necesitamos real, queremos que estén allí, son fundamental para que el logro que nosotras queremos hacer ustedes se hagan parte, pero estando allí”, comentó la armadora.

“Ustedes son los que nos levantan la moral cuando las cosas no salen. Cuando metemos el balón, escucharlos gritar son el sexto hombre en cancha y sin duda nosotras estamos más que unidas y para este proceso que enfrentamos”, añadió.

La veterana canastera también quiso poner en perspectiva el sacrificio que implica representar al país. Puerto Rico ocupa el puesto número 13 del ranking mundial.

“La mayoría de estas nenas viven en Estados Unidos, tienen que dejar su familia, juegan en el exterior. Las que estamos aquí trabajamos. No es fácil querer representar a Puerto Rico en el máximo nivel como se merecen”.

Sin embargo, aseguró que el nombre que llevan en el pecho borra cualquier dificultad. “Este nombre, por el cual jugamos, te quita cualquier dolencia, cualquier sacrificio que puedas tener y como bien les he dicho, hacerlo aquí, es bendición, así que más que lista para clasificar”, concluyó Rosado.