La salida de Jack McVeigh de los Capitanes de Arecibo ocurrió quizá en el momento menos oportuno para los líderes de la Conferencia B del Baloncesto Superior Nacional (BSN).

El delantero australiano tuvo que abandonar a unos Capitanes que marchan primeros en la tabla global con marca de 14-5 a mitad de temporada, luego de que el club Cairns Taipans de la NBL ejerciera una opción en su contrato que le permite reclamar al jugador.

El dirigente Juan Cardona tenía conocimiento de esta cláusula que lo podría dejar sin su principal arma ofensiva, pero mantenía la esperanza de que permanecería en Arecibo por el resto del torneo.

Relacionadas

“Es una situación que esperábamos que ellos dieran el visto bueno. Tienen una gran inversión en el chamaco y jalaron el gatillo. Dejamos las puertas abiertas porque Jack ha sido un profesional”, explicó Cardona a Primera Hora.

“Duele porque se convirtió en un miembro de la familia, pero esperamos tenerlo ya el año que viene temprano. Ahora tenemos que resolver y buscar de nuevo la forma que el equipo fluya en ambos lados de la cancha”, abundó.

McVeigh y los Cairns Taipans ejercieron a mediados de febrero la opción mutua de su acuerdo, lo que garantiza su permanencia con el equipo para la campaña 2026-27 de la NBL. El australiano firmó con la franquicia en agosto de 2025 un contrato de dos años valorado en hasta $2 millones, según reportes.

En Arecibo tenía un salario base de $61 mil bajo la nueva estructura del BSN, que establece escalas salariales tanto para jugadores nativos como para refuerzos, supo este medio.

“En Australia (McVeigh) es tal vez el nativo que más dinero gana y está en su segundo año de contrato. En esta situación es cuestión de dejar las puertas abiertas porque Jack quiere volver y va a solucionar esta situación el año que viene”, aseguró el entrenador.

“Ahora mismo duele, pero Jack quedó enamorado de Arecibo y sus fanáticos. Jack no era solamente los números que ponía en cancha, sino el ambiente y la alegría que le daba al grupo”, continuó.

McVeigh parecía incluso uno de los principales candidatos para ganar el premio Jugador Más Valioso tras promediar 20.4 puntos, 5.7 rebotes y 3.7 asistencias en 19 juegos con los Capitanes. Cardona ahora se verá obligado a reinventarse con su joven núcleo y el centro haitiano Cady Lalanne, quien llega como sustituto del australiano.

Lalanne, por su parte, ya conoce lo que implica jugar en Arecibo, pues fue parte del equipo campeón de los Capitanes en 2016 y también vio acción con el sexteto en 2017. No había vuelto a la llamada “liga más dura” desde entonces, pero estuvo activo hace poco en Filipinas.

Cady Lalanne controla el balón durante un juego en la temporada 2016 del BSN con los Capitanes de Arecibo.
Cady Lalanne controla el balón durante un juego en la temporada 2016 del BSN con los Capitanes de Arecibo. (JLCC)

“En esta situación uno no puede inventar. Gaby (Miranda, director de operaciones de Arecibo) ha trabajado con él. Nos permite poner a (Timothy) Soares en la cuatro y añadir un poco más de tamaño con destreza, porque el chamaco puede tirar de tres y dribear”, sostuvo Cardona.

“Nosotros tenemos que reinventarnos para poder maximizar las partes de todos los integrantes, pero necesitamos espacio, destreza y alguien que ayude a Soares. La liga ha cambiado desde que estuvo aquí, pero sabemos que es un peleador porque lo ha hecho antes”, añadió.

Arecibo anticipa que Lalanne esté en cancha el próximo domingo en el Coliseo Manuel “Petaca” Iguina para otro capítulo de la “Guerra del Norte” con los Piratas de Quebradillas.