Los Piratas se quedan cortos ante los Gigantes y no consiguen su primera victoria de la temporada
Quebradillas está en el sótano de la Conferencia B del BSN con marca de 0-9.

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Canóvanas. Los Piratas de Quebradillas continuaron el martes navegando sin rumbo en el Baloncesto Superior Nacional (BSN) al perder, 103-99, ante los Gigantes de Carolina-Canóvanas en el Coliseo Carlos Miguel Mangual.
Con este resultado, Quebradillas se hundió aún más en la sexta y última posición de la Conferencia B del BSN tras empeorar su marca a 0-9. Carolina-Canóvanas, en cambio, ahora juega para .500 al mejorar su récord a 3-3, pero permanece en el quinto puesto de la Conferencia A.
Este revés colocó a los Piratas a cinco derrotas de igualar su segundo peor arranque en la liga. En 1962, cayeron en los 14 partidos que disputaron, mientras que en 1960 tampoco consiguieron victorias en 21 encuentros previos a la era de Raymond Dalmau y Neftalí Álvarez.
Quebradillas dominó el cuarto parcial, 35-26, y tuvo la oportunidad de enviar el juego a tiempo extra después de que Emmanuel Mudiay encestó un triple con ocho segundos del tiempo reglamentario.
En busca de detener el reloj, Jay Shawn Álvarez cometió una falta sobre Jaylen Nowell, pero este solo anotó uno de sus dos tiros libres. Por esto, los corsarios podían empatar el partido con un disparo detrás del arco.
Sin embargo, luego de que el dirigente Ángel Daniel Vassallo diseñó una jugada en un tiempo técnico, el refuerzo Zhaire Jahi-Ihme Smith erró con una pérdida de balón al pisar la línea en un saque de banda, lo que prácticamente le entregó la victoria a los Gigantes.
Hunter Tyson fue el mejor de Carolina-Canóvanas con 26 puntos, incluyendo tres triples, y nueve rebotes. Le siguió Jaylen Nowell con 21 unidades, mientras que Kristian Doolittle añadió 16. En causa perdida, Emmanuel Mudiay finalizó con 18 tantos.
Los Gigantes se despegaron temprano en el partido, 8-2, con un donqueo de Daniel Rivera tras un pase de Tremont Waters en transición. Minutos después, los Piratas se acercaron, 12-8, luego de un triple de Emmanuel Mudiay.
Sin embargo, Carolina-Canóvanas se mantuvo en control y tomó una delantera de doble dígito, 22-12, después de una bandeja de Evander Ortiz cuando quedaban 1:45 minutos del primer parcial. Ambos equipos no volvieron anotar hasta que Jesús Cruz encestó un triple, con cuatro segundos en el reloj, para alejar, 25-12, a los del “El Calentón”.
Los Gigantes continuaron su dominio en el segundo periodo y llegaron a estar arriba, 35-20, tras un triple de Waters con varios pies detrás del arco cuando restaban 6:24 minutos. No obstante, Quebradilla hizo una corrida de 13-2 que redujo la delantera de Carolina-Canóvanas a 37-33, y el dirigente Carlos González se vio obligado a pedir tiempo.
Al volver a cancha, Hunter Tyson detuvo el sangrado de los Gigantes con una güira, pero los Piratas volvieron a acercarse luego de una tirada libre de Mudiay. El refuerzo estadounidense siguió aprovechando la baja estatura del conjunto quebradillano, atacando la pintura, y Carolina-Canóvanas se fue al descanso con una ventaja, 46-39.
“El Calentón” no perdió tiempo en la segunda mitad y volvió a despegarse por doble dígito, 50-39, tras una bandeja de Rivera con 8:27 minutos por jugar en el tercer parcial. Los corsarios trataron de responder, pero la escuadra de González parecía estar aferrada a la delantera de doble dígito.
Los Gigantes se alejaron, 65-53, con un puente aéreo de Waters a Tyson cuando quedaban 4:37 minutos del tercer periodo. Acto seguido, el entrenador de Quebradillas, Ángel Daniel Vassallo, pidió tiempo. Al regresar al tabloncillo, Víctor Liz encestó un triple y un tapeo que cortaron la brecha, 65-58. Carolina-Canóvanas, en cambio, respondió con un avance de 6-0 para retomar el control del juego.
Los Gigantes entraron al cuarto parcial con una cómoda ventaja de 78-64. Empero, los Piratas tuvieron un arranque de 13-6 que disminuyó el margen a 84-77 con 6:52 minutos por jugar para mantener vivas las esperanzas de remontada. Kristian Doolittle intentó frenar el ‘rally’ con un canasto y falta, pero Quebradillas no se quitó.
Kendall Munson se puso la capa y acercó a los corsarios, 89-87, con un tiro en suspensión quedando 3:54 minutos en el reloj. Tyson, en cambio, le dio un respiro a Carolina-Canóvanas con un bombazo a larga distancia segundos después. Pero fue una bandeja de Jaylen Nowell la que terminó hundiendo a los Piratas.


