Los Vaqueros y Santeros batallarán por el campeonato del BSN en una final de polos opuestos
Los dirigentes Christian Dalmau y Rafael “Pachy” Cruz analizan una serie final que enfrenta a la mejor defensa del torneo con la ofensiva más productiva de la postemporada.
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Los Vaqueros de Bayamón y los Santeros de Aguada dejaron atrás caminos muy distintos para llegar a la gran final del Baloncesto Superior Nacional (BSN), que comienza este domingo en el Coliseo Rubén Rodríguez.
Y es que la serie, que se jugará los domingos, miércoles y viernes hasta un máximo de siete partidos, reúne a dos equipos que parecen ser polos opuestos. Los Vaqueros cargaron con altas expectativas desde el inicio de la temporada al tratarse de los campeones defensores.
Los Santeros, en cambio, empezaron el torneo lejos de los reflectores después de una temporada en la que terminaron en el sótano de su sección, pero fueron ganando protagonismo hasta convertirse en finalistas.
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Además, Bayamón irá en busca de su decimoctavo campeonato en su vigesimoctava aparición en una final, mientras que Aguada disputará apenas su segunda serie de campeonato, pero ahora tiene la oportunidad de ganar su segundo cetro.
La diferencia entre ambas franquicias también se refleja fuera del tabloncillo. Los Vaqueros cuentan esta temporada con una de las nóminas más altas del BSN. Los Santeros, por su parte, tienen la más baja, según fuentes de Primera Hora. Aun con esa disparidad, los dos encontraron la ruta hacia la gran final, donde un choque de filosofías definirá al campeón de la llamada “liga más dura”.
“Yo creo que va a ser una gran serie. Aguada está jugando un excelente baloncesto. Los que vieron las series saben el nivel en el que están jugando los Santeros. Por eso es que ellos están en la final. Es un equipo que defiende y se conoce muy bien”, dijo el dirigente de Bayamón, Christian Dalmau, a preguntas de este medio en el Distrito T-Mobile de San Juan.
Los Vaqueros terminaron la temporada regular en la primera posición de la Conferencia A con marca de 22-12 y eliminaron a los Gigantes de Carolina-Canóvanas y a los Criollos de Caguas para llegar a esta etapa del torneo. Los Santeros, en cambio, finalizaron en el tercer lugar de la Conferencia B con balance de 17-17 y sacaron del camino a los Capitanes de Arecibo y a los Leones de Ponce para ponchar su boleto a la gran final.
Sin embargo, Bayamón y Aguada se vieron las caras solo dos veces previo a su enfrentamiento este domingo y dividieron honores. Los Vaqueros ganaron 96-79 el primer duelo el 27 de marzo en el Coliseo Rubén Rodríguez, mientras que los Santeros se desquitaron con una victoria 88-70 el 7 de abril en el Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado.
“Bayamón es un gran rival. Son los campeones. Demostraron solidez toda la temporada, así que tenemos nuestras manos llenas ante un equipo que defiende muy bien. La defensa definitivamente les crea ofensiva”, comentó, por su parte, el técnico de Aguada, Rafael “Pachy” Cruz.
A diferencia del año pasado, Bayamón no tiene en sus filas a refuerzos de lujo como Danilo Gallinari, JaVale McGee y Chris Duarte, pero ha dominado el torneo gracias a la identidad defensiva que sus jugadores han adoptado bajo la dirección de Dalmau.
La mejor defensa vs. la mejor ofensiva
Los Vaqueros fueron el equipo que menos puntos permitió a sus rivales durante la temporada regular, con un promedio de 84.1 por juego, y han repetido la fórmula en la postemporada al limitar a sus oponentes a 81.7. De hecho, limitaron a Caguas a 87.7 puntos en la final de la Conferencia, pese a anotar 100.6 por partido en la regular.
“Tenemos que defender. Para que tengamos opciones al campeonato tenemos que ser un equipo defensivo. Hay que ver quién juega la dos y la tres de ellos, y buscar la manera de matchear de la mejor manera posible. Mientras van pasando los juegos, iremos haciendo ajustes”, señaló el entrenador de Bayamón.
Los Criollos fueron el mejor equipo ofensivo durante la temporada regular, pero los Santeros han sido los más productivos en la postemporada, con un promedio de 94.8 puntos por partido. Cruz está consciente de que la defensa de los Vaqueros será asfixiante desde el primer al último minuto, por lo que Aguada no tiene margen de error.
“Yo creo que la ejecución de nosotros debe estar. Bayamón es un equipo que te estudia muy bien. Es nosotros mantenernos jugando basado en nuestra filosofía y alejarnos de ese uno contra uno que ellos hacen muy bien. Te quitan rutas y fuerzan a lanzar tiros de bajo porciento. Tenemos que ser disciplinados con nuestra ejecución”, sostuvo Cruz.
Aguada espera mayor producción de su banca
Con la nómina más baja del torneo, Aguada armó un trío de refuerzos compuesto por Rigoberto Mendoza, Joel Soriano y Jacob Wiley que le ha dado buenos resultados. Mendoza, Soriano y Wiley se combinan para 51.3 puntos. Los Santeros también tienen un núcleo nativo que incluye a figuras como Iván Gandía, John Holland y Manny Camper.
Con la reciente lesión de Holland, Aguada se vio obligado a cambiar su cuadro regular en el sexto y último juego de la final de la Conferencia B contra los Leones y ninguno de sus jugadores del banco anotó. No obstante, Cruz espera contar con esas voces secundarias en la final para poder destronar a Bayamón.
“Es muy importante que la banca dé minutos de calidad, así sea con algunas paradas defensivas o ejecuciones ofensivas. Definitivamente tienen que estar listos y yo creo que lo están. Está todo el mundo listo. El poder ofensivo de los cinco iniciales se ha notado, pero en series como esta la banca tiene que aportar”, manifestó el dirigente de los Santeros.
Cruz, a su vez, expresó que Holland seguía día a día en la recuperación de su lesión en la corva, pero esperaba tenerlo disponible este domingo para el primer partido de la final del BSN. El alero, de 37 años, acumula una media de 14.1 puntos en la postemporada, así que es clave para el éxito de Aguada en esta serie.
“Ha progresado muchísimo. El descanso le ha venido muy bien. Ahora mismo sigue día a día, pero ha estado mucho mejor. Esperamos tenerlo en cancha en ese primer juego. Está día a día, así que no te puedo decir a ciencia cierta que sí, pero estamos contando con que sí”, compartió Cruz.
Con la misión de defender el rancho
Bayamón, en cambio, es reforzado por Jassel Pérez, Damian Jones y Chris McCullough, que aportan en conjunto 44.1 puntos por partido. Asimismo, tiene un grupo nativo encabezado por Gary Browne, Stephen Thompson Jr. y Javier Mojica. Dalmau suele rotar su cuadro inicial, pero, por lo general, el banco es integrado por uno de sus importados y canasteros como Renaldo Balkman, Jordan Cintrón y Javier Ezquerra.
Los Vaqueros, aunque se destacan por su defensa, también mostraron su poderío ofensivo en los últimos cuatro juegos de la final de la Conferencia A, al anotar 96 puntos o más en cada uno. Dalmau desearía que su equipo tenga esa misma producción en la serie de campeonato, pero piensa que es algo irreal frente a la defensa de Aguada.
“Quisiera decirte que meteremos 96 puntos por juego, pero no es real. El equipo de Aguada defiende muy bien también. Creo que tenemos que buscar la consistencia del juego de nosotros defensivo y ofensivamente ser más disciplinado”, opinó el técnico de Bayamón.
Los Vaqueros tendrán ventaja local en la final al culminar la temporada regular con una mejor marca que los Santeros. Bayamón solo ha perdido un partido en el Coliseo Rubén Rodríguez en los últimos dos años. Ese revés lo sufrió hace casi cinco semanas ante los Gigantes y, para ganar la serie, Aguada necesitará robarse al menos un partido en el rancho.
“Tenemos que defender la cancha local e ir juego a juego. Yo siempre he dicho que las series son a siete juegos”, declaró Dalmau sobre la importancia de ganar en el Coliseo Rubén Rodríguez.


