Después de múltiples reuniones y una última de cinco horas, la Junta de Directores del Baloncesto Superior Nacional (BSN), los apoderados de los 12 equipos que confeccionan la liga y la Asociación de Jugadores llegaron el lunes a un acuerdo para modificar los topes salariales del torneo.

Y aunque hubo un voto en contra, todas las partes se mostraron complacidas con las nuevas cifras que las franquicias les tendrán que pagar a sus canasteros a partir de la temporada 2024, que empieza el 3 de abril. De hecho, ese voto en oposición lo ejerció el presidente de la Asociación de Jugadores del BSN, Ricardo Carrillo, quien como quiera manifestó estar satisfecho con la medida.

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“Nos pusimos de acuerdo en muchas cosas. Lo único que no nos pusimos de acuerdo fue que la Asociación entendía que se debían eliminar los topes salariales de los refuerzos y los nativos”, señaló Carrillo a Primera Hora.

“Eliminaron el tope salarial de los refuerzos, pero no el de los nativos. Por esa única razón, la Asociación fue el único voto en contra... Si eliminas el tope salarial de los refuerzos, ¿por qué no puedes eliminar de los nativos? Todo lo demás que se logró, a nosotros nos satisface. Estamos complacidos en ese sentido”, abundó.

El BSN informó el lunes que los jugadores nativos que sean reservas tendrán un tope salarial individual de $60,000. No obstante, la liga permitirá que un equipo tenga en sus filas a dos canasteros clasificados como “MAX Players”, a quienes podrán pagarle hasta $75,000. De igual forma, habrá otras excepciones al límite salarial individual que le aplicará a aquellos canasteros clasificados como “Overseas”, una cláusula en la que un jugador deberá presentar evidencia de un contratado de una liga avalada por la FIBA que confirme que gana o tiene el potencial de recibir un salario mayor.

Mientras que las franquicias no tendrán restricciones con el pago que les otorguen a los refuerzos.

“Nos pusimos al día conforme a la realidad… Los comentarios que he recibido en el chat de los jugadores han sido todos positivos”, dijo el presidente del gremio.

Por otro lado, el tope salarial colectivo también aumentó a $900,000. Este puede ser superado, pero con una serie de penalidades a razón de un 15 por ciento de impuesto de lujo si se invierten entre $900,001 a $1,100,000, un 18 por ciento de impuesto si se paga una nómina colectiva de entre $1,100,001 a $1,300,000 y un 20 por ciento de penalidad si se pagan entre $1,300,001 a $1,400,000. El límite permitido a pagar será $1,400,000.

Y esto fue catalogado como una excelente movida para todos los involucrados a la hora de negociar un contrato en el BSN, según el coapoderado de los Vaqueros de Bayamón, Melvin Román.

“Yo pienso que es un progreso de donde estaban a cuando yo llegué en el 2020 con Yadier (Molina). Los movimientos y progresos que se han hecho hasta el día de hoy son unos bien agresivos y yo creo que bien beneficioso para todas las partes. Por mi parte y los Vaqueros de Bayamón, estamos bien satisfechos con el progreso y la decisión que se tomó”, opinó Román a este medio.

Rondae Hollis-Jefferson fue acusado de exigir un salario de $22,000 semanales por el dirigente y gerente general de los Atléticos de San Germán, Eddie Casiano.
Rondae Hollis-Jefferson fue acusado de exigir un salario de $22,000 semanales por el dirigente y gerente general de los Atléticos de San Germán, Eddie Casiano. (Ramon "Tonito" Zayas)

En la pasada temporada, los equipos tenían un tope colectivo de $450,000, pero podían llegar hasta $600,000 sujetos al impuesto de lujo. De igual forma, el tope salarial individual para los canasteros nativos era $47,500 y $5,000 semanales para los importados.

“Va a haber un control”

Igualmente, el apoderado de los Atléticos de San Germán, José “Cheo” Rivera, indicó a este diario que estaba satisfecho con el nuevo tope salarial individual y colectivo, ya que lo considera más cónsono con los pagos que reciben los jugadores en otras ligas. Asimismo, sostuvo que, a pesar de que las franquicias no tendrán restricciones con lo que les paguen a sus salarios, entiende que el tope salarial colectivo mantendrá un balance en el torneo.

“Aunque no tengamos un top en el refuerzo, va a haber un control porque tienes que saber manejar tu dinero para no excederte, así que yo creo que va a ser bueno para todo el mundo”, dijo.

Pese a la satisfacción que hay en el BSN por el nuevo tope, hubo una preocupación de la Asociación de Jugadores que la liga no atendió: el salario mínimo. De acuerdo con Carrillo, el gremio había solicitado que se impusiera un salario mínimo de $10,000, pero decidieron no discutir este tema por los numerosos tranques que habían tenido intentando llegar a un acuerdo para un nuevo tope salarial.

“No se consideró porque la liga atendió que no era el momento por lo que estaba pasando y porque llevábamos ya cuatro reuniones y en esta íbamos por cinco horas”, sostuvo.