Cuando los Santeros de Aguada anunciaron a Rigoberto Mendoza como uno de sus tres refuerzos para la temporada 2026 del Baloncesto Superior Nacional (BSN), no había muchas expectativas alrededor de su regreso a Puerto Rico.

Había pasado siete años desde que fue nombrado Jugador Más Valioso en el primer y único campeonato de los Santeros. Además, llevaba cinco sin jugar en el BSN, por lo que se toparía con un torneo muy distinto al que dominó en su momento.

Con la entrada de apoderados de mayor poder adquisitivo, la liga se transformó en una competencia en la que reinan las franquicias con el alcance económico para firmar importados de nivel NBA.

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El escolta dominicano estaba lejos del perfil de un refuerzo como, por ejemplo, el exenebeísta italiano Danilo Gallinari, Jugador Más Valioso de la pasada final del BSN con Bayamón. Sin embargo, su desempeño en la primera mitad de la campaña tiene a Aguada en una posición que le permitiría clasificar a la postemporada.

“Me he sentido bastante bien, a pesar de que la liga ha cambiado mucho. Hay mucha más competición y mucho talento joven con un futuro prometedor. La liga siempre ha sido fuerte, pero en 2019 no había tanto refuerzo con una buena trayectoria, que la mayoría viene de la NBA o la Euroliga. Hay mucho nombre de nivel y se ha puesto más física”, dijo Mendoza a Primera Hora.

“Cuando supe que venía para acá, me empecé a preparar bien para tener buenos resultados y creo que hasta ahora me ha funcionado. Fue una preparación un poco más mental porque la condición siempre ha estado ahí y el talento también. Me preparé mentalmente de que venía para una liga que no era la misma a la que yo estuve hace tiempo para que nada me agarrara por sorpresa”, continuó.

El quisqueyano apodado “El Vikingo” ha sido por mucho el mejor jugador de los Santeros en lo que va de temporada, con un promedio de 17.3 puntos, 6.4 rebotes y 5.2 asistencias por juego. Además, ha emergido como la figura en la que el dirigente Rafael “Pachy” Cruz confía para el cierre de los partidos cuando Aguada necesita un canasto en los segundos finales.

Mendoza ha respondido al llamado de su entrenador en múltiples ocasiones, y los Santeros se han aferrado al tercer puesto de la Conferencia B del BSN con marca de 10-9, por encima de equipos de tradición como Mayagüez, Ponce y Quebradillas.

Antes de regresar a Puerto Rico, el importado jugó en Nicaragua, República Dominicana, México, Estados Unidos, Venezuela, España y México. Quizá su vuelta nunca se hubiese concretado si no se hubiese encontrado a Allans Colón en México hace un año.

“Yo me encontré con Allans en México. Le comenté que si había chance de que iba a estar en algún equipo que me avisara porque quería regresar al BSN. Un par de semanas después me llamó y me dijo que iba a estar en Aguada y si me interesaba. Le dije que sí porque quería probarme de nuevo y ver si todavía podía competir a este nivel”, recordó el dominicano.

Pero más allá de la nostalgia, Mendoza confesó que también regresó a la liga por su deseo de volver a alcanzar la cima, como lo hizo en 2019 ante los Leones de Ponce en una serie que se extendió a seis partidos. El escolta todavía tiene fresco en su memoria los momentos que vivió en aquella histórica corrida bajo la dirección de Carlos González.

“La verdad sí, (el objetivo es recuperar el campeonato del 2019). Ese campeonato fue especial. Me gustaría volver a lograr esa hazaña, pero tenemos que ir paso a paso en la temporada. Primero hay objetivos que lograr antes de un campeonato. Después veremos si tenemos chance”, sostuvo el importado.

Rigoberto Mendoza es levantado por un fanático de los Santeros de Aguada luego que el quinteto eliminó a los Piratas de Quebradillas para adelantar a la serie final del BSN.
Rigoberto Mendoza es levantado por un fanático de los Santeros de Aguada luego que el quinteto eliminó a los Piratas de Quebradillas para adelantar a la serie final del BSN en 2019.

La realidad es que Aguada ha tropezado desde la salida del refuerzo John Brown III a finales de abril por el nacimiento de su hijo y fue sustituido por Noah Horchler. Desde entonces, los Santeros han perdido cinco de sus últimos siete partidos, pero siguen vivas sus aspiraciones de playoffs gracias a la crisis que atraviesan Mayagüez, Ponce y Quebradillas. Aún así, Mendoza admitió que ha sido un reto competir sin Brown III.

“Es un reto para nosotros, pero creo que todos entendemos lo que nos estamos jugando en cada partido. Pienso que es un reto, pero no es momento de ponerse a pensar en eso. Hay que tratar de buscar soluciones y ver cómo podemos ganar juegos”, opinó el canastero.

Los Santeros recibirán el sábado la visita de los Cangrejeros de Santurce en el Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado.