Sebastián Barea empieza a escribir su propia historia en el baloncesto boricua
El hijo de José Juan Barea y Zuleyka Rivera competirá con el Colegio San José en el Top Ranked Buzzer Beater.

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Sebastián Barea aún tiene fresco en su memoria cómo era el ambiente en los camerinos de los Mavericks de Dallas cuando su papá formaba parte de la franquicia.
Recuerda con claridad la imponente altura de legendarias figuras como Dirk Nowitzki. Tal vez eso era lo más que le impresionaba, pese a haber pasado gran parte de su niñez dentro de este entorno.
Y es que por sus venas corre el baloncesto. Su progenitor, José Juan Barea, jugó 14 temporadas en la NBA, 11 de ellas con los Mavericks, con quienes ganó el campeonato en 2011. Es considerado uno de los mejores jugadores puertorriqueños en la historia y, actualmente, es el asistente de los Nuggets de Denver.
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Con apenas 14 años y cursando el octavo grado en el Colegio San José de Río Piedras, Sebastián todavía no sabe si seguirá los pasos de su papá o explorará otra carrera profesional. Sin embargo, esto no quiere decir que no haya empezado a abrir su propio camino en el baloncesto.
“Sebastián es un niño que tiene unas destrezas motoras impresionantes”, dijo Zuleyka Rivera, madre de Sebastián, a Primera Hora después de un juego en el Colegio San José. “Desde los ocho meses, Sebastián ya estaba caminando y fue impresionante para mí ver cómo él incluso agarraba la bola cuando tenía dos años. Posicionaba las manos de forma profesional y eso me impresionaba mucho”.

La Miss Universe 2006 compartió que su hijo dio sus pasos en el baloncesto con el club Tamiami Basketball en Westchester, Florida. Aunque aún no conocía las reglas ni la percepción del tiempo, mostró de inmediato su talento para anotar el balón tal como hacía su papá en su momento.
“Tenía los fundamentos y las destrezas. Empezó a tomarlo más serio y a pulirse muchísimo más. A mí me gusta que juegue baloncesto porque el deporte te enseña demasiada disciplina y te ayuda a socializar. Ahora esto se ha convertido en su pasión”, contó Rivera.
Sebastián, por su parte, relató que su papá siempre le ha aconsejado disfrutar del deporte por encima de cualquier cosa cada vez que entra a la cancha, una filosofía que ha seguido en los últimos años tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico. Solo así sabrá si su pasión por el baloncesto es la misma que la del día que lanzó un balón por primera vez a un canasto.
“Mi papá siempre me dice que disfrute el juego. Si las cosas salen mal, pues seguir”, comentó el hijo de Barea a este medio.

Después de vivir la mayor parte de su vida en Florida, Sebastián se mudó el año pasado a la isla junto a su mamá. Uno de sus deseos era ser uno de los integrantes del equipo juvenil del Colegio San José y competirá en su primer Top Ranked Buzzer Beater del 27 de febrero al 29 de marzo en el Coliseo Fernando “Rube” Hernández, de Gurabo.
“Va a estar súper jugar allí. Nunca he jugado en ese torneo, así que será una experiencia nueva para mí”, indicó Sebastián. “Él había hablado mucho del Buzzer Beater. Es algo que siempre le ha llamado mucho la atención. Siempre ha querido participar en el Buzzer Beater y finalmente se le va a dar”, agregó Zuleyka.
Martín De León, dirigente del quinteto juvenil de San José, describió a Sebastián como un canastero con puntos en sus manos. Tiene la capacidad para anotar en todos lados de la cancha, aunque confía más en su tiro. No obstante, continúa adaptándose al baloncesto boricua, mientras De León trabaja en su transición de escolta a armador, la posición en la que se destacó su progenitor a lo largo de su carrera.
“Es un jugador que mete la bola. En Puerto Rico, a esta edad somos más sistemáticos y eso es algo a lo que él se está acostumbrando todavía: el sistema de juego que utilizamos en San José. Eso es un proceso que sé que le cogerá un poco de tiempo, pero anota y es un jugador bien versátil. Anota a larga y media distancia, y hace buenas penetraciones hacia el canasto”, expresó el entrenador a este medio.
“Tiene mucha habilidad. Ahora mismo lo usamos como escolta, pero queremos que haga una transición para que pueda jugar como armador. Conocer qué les permite la defensa a sus compañeros y a él son las lecturas de juego que nosotros estamos tratando de enseñarle”, continuó.


