De la mano de Javier Báez: los Bravos de Cidra apuntan a reconstruir su dinastía en el Béisbol Doble A
Los nueve veces campeones no logran un título hace una década.
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En el centro de la isla, donde la llamada pelota dominguera se vive con intensidad, los Bravos de Cidra regresan con la misión de recuperar su lugar como potencia histórica de la Liga de Béisbol Superior Doble A.
Para los Bravos, la temporada 2026 que arranca para la novena el 7 de febrero ante los Criollols de Caguas en el Estadio Jesús María Freire, no es solo un regreso al terreno sino una reconstrucción y una nueva identidad con la promesa de volver a convertirse en una dinastía.
Cidra fue campeón seis veces en menos de una década. Diez años después de su novena y última corona en 2016, la franquicia inicia una nueva era con un nombre que cambia el panorama: Javier Báez, el campocorto boricua de los Tigers de Detroit, ahora como apoderado.
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Báez anunció su incursión como nuevo administrador de los Bravos el pasado octubre.
Para Sammy Zapata, apoderado interino y parte clave de la nueva gerencia, el reto va mucho más allá de ganar juegos.
“Entrar en una liga en la que nunca habíamos estado representa un reto enorme, pero también es una etapa en la cual podemos aplicar muchas cosas de las que hemos aprendido a través de la carrera de Javier Báez”, explicó Zapata en una videollamada con Primera Hora en la que, a su vez, participaron el dirigente, Lino Rivera, y el guardabosque Aldemar Burgos.
“Es traer ese sabor y ese profesionalismo de cómo se trabaja en Grandes Ligas a los muchachos de la Doble A”, agregó.
La nueva administración parte de la premisa sencilla de que el jugador es la pieza más importante del equipo. “Si tú tratas bien al pelotero, si le das las herramientas correctas y un trato profesional, eso se va a reflejar en el terreno”, sostuvo Zapata.
Desde las prácticas, Burgos admitió que ha sentido ese trato preferencial.
“Esto es un cambio que nos va a dar un empuje como equipo. Lo que están formando ahora es más profesional, más formal y va a ser una estructura bien profesional que nos va a llevar a lo que nosotros queremos que es ser otra vez esa dinastía que eran los Bravos de Cidra”, manifestó, por su parte, Burgos.
Lino Rivera y la seriedad del proyecto
Para liderar en el terreno, la franquicia fue directo a Rivera, quien aceptó un reto que inicialmente no estaba en sus planes.
“Presión, ninguna”, dijo con la calma de quien ha vivido variedad de escenarios en el béisbol. “Yo hago mi trabajo, me preparo y ya”.
Rivera admitió que la Doble A no siempre ha sido un espacio atractivo para su visión del juego porque a su juicio el deporte ha evolucionado mucho, y esta liga “todavía está bien amateur”.

Sin embargo, lo que vio con la nueva administración de Cidra, que también involucra al lanzador de los Blue Jays de Toronto José Berríos, lo convenció a tomar las riendas de una novena que la pasada campaña fue barrida en tres choques por los Peces Voladores de Salinas en la semifinal A de la sección Sur.
Concluyeron la fase regular con marca de 10-10 en el quinto puesto. Los Bravos fueron el único equipo que se enfrentó a una novena de otra sección en la semifinal por la regla del juego reto, que se estableció la pasada temporada. La norma estableció que el conjunto que finalice en el quinto lugar de una sección puede desafiar en un juego decisivo al cuarto lugar de otra, siempre y cuando tenga un mejor récord.
“La sección Central es una la cual exige, creo que vamos bien, muy contentos con haber dicho que sí. No me hubiera visto en otra organización por cómo están trabajando ellos. (La administración) me encanta, muy cerca de lo profesional. Nosotros no queremos cambiar la Doble A. Simplemente queremos llevarle al público un buen espectáculo, un buen béisbol y ojalá que se den las cosas”, comentó el piloto.
Los Bravos no disputan una final desde el 2021 cuando cayeron ante los eventuales campeones Grises de Humacao. Dicha campaña, a sy vez, fue su última como campeones de sección.
Corregir los errores del pasado
Rivera tiene en su radar que Cidra viene de una temporada marcada por la inconsistencia defensiva. Cometieron 33 errores en apenas 20 juegos. Por consiguiente, desde que arrancaron las prácticas se han enfocado en afinar dicha área.
“Nosotros hemos tratado especialmente de mejorar la línea central, tratar de mejorar la defensa y no solamente eso sino ayudar a los muchachos a que se ubiquen bien”, expresó Rivera.
“Tenemos sistema de scout... lo que hemos visto es que muchos de estos muchachos jóvenes, el juego se les acelera y queremos cambiar esa filosofía de tratar de jugar mejor béisbol y vamos bien", dijo.
Aunque, a la fecha, reconoció bajas en el pitcheo, confía en que la ofensiva responderá, liderada por nombres como Ricky de la Torre y el propio Burgos.
“La primera expectativa es jugar mejor béisbol que el que se jugó el año pasado, y creo que lo vamos a hacer. También es clasificar, y volver a ser el equipo contendor”, admitió el dirigente.
“La expectativa es clasificar y por ende buscar la corona”, sentenció Rivera.


