La organización de los Gallitos de Isabela del Béisbol Clase A, entregó este año oficialmente la primera “Beca Gallitos Clase A”.

La franquicia estableció cinco becas, que cubrirán las tres escuelas intermedias y dos superiores de la ciudad, con un donativo de $200 y $300, respectivamente.

En esta primera edición, el honor y la alegría recayeron sobre el joven Adriel Crespo Arroyo, estudiante de la Escuela Heriberto Domenech de Isabela. Adriel se ha ganado el respeto y el cariño de sus pares, maestros y padres de la comunidad académica, no solo por su excelencia académica, sino por brillar con luz propia en la arena del voleibol de playa y en el tabloncillo del baloncesto.

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“Su ejemplo nos demuestra que con tenacidad, la juventud de aquí no se quita y siempre da el máximo por sus metas”, comentó el apoderado de los Gallitos, Yamil Liceaga, durante la ceremonia, donde estuvo acompañado del alcalde Ricky Méndez.

“Más allá de sus impresionantes destrezas físicas, lo que realmente hace grande a este joven, es su inquebrantable disciplina, su dedicación de sol a sol y ese compromiso de oro que demuestra dentro y fuera del ámbito deportivo”, agregó el apoderado.

Liceaga resaltó que Adriel encarna perfectamente la esencia del isabelino trabajador, humilde y fajón, convirtiéndose en inspiración para todos los jóvenes que sueñan con alcanzar el éxito, sin olvidar sus raíces y los sacrificios que conlleva.

Esta iniciativa, que nació del deseo genuino de fomentar superación y éxito en la juventud, fue creada por el apoderado con el propósito de respaldar, aplaudir y reconocer el esfuerzo incansable de los jóvenes más destacados de las comunidades isabelinas.

Liceaga, quien se ha destacado como líder deportivo y comunitario en la región noroeste, expresó con gran emoción la importancia de continuar desarrollando proyectos que impacten positivamente a la juventud isabelina.

Para Liceaga, este es el firme compromiso de la franquicia, para seguir fomentando oportunidades reales y senderos de progreso para los estudiantes atletas, quienes día a día sudan la camiseta con la esperanza de poner el nombre de su pueblo en lo más alto.

Asimismo, indicó que la iniciativa contó con la aportación de los comerciantes isabelinos.