Argentina e Inglaterra: un juego marcado por la Guerra de las Malvinas y la “Mano de Dios”
Las semifinales del Mundial serán el escenario del nuevo capítulo de una de las rivalidades más intensas del fútbol.

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Aunque Lionel Messi nunca ha enfrentado a Inglaterra en un partido oficial ni amistoso con Argentina, la semifinal del Mundial de este miércoles estará cargada de historia dentro y fuera del campo.
Esta rivalidad no comenzó en 1986 con la “Mano de Dios”. Empezó dos décadas antes en el Mundial de Inglaterra 1966, con la expulsión del capitán argentino Antonio Rattín en los cuartos de final.
Aquel incidente, además de marcar el inicio de una relación tensa entre ambas selecciones, evidenció la necesidad de un sistema de amonestaciones más claro y contribuyó a la implementación de las tarjetas amarillas y rojas a partir de México 1970.
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Desde entonces, Argentina e Inglaterra se han enfrentado cinco veces en la Copa Mundial: 1962, 1966, 1986, 1998 y 2002. La historia favorece a los europeos, con tres victorias para los ingleses, un triunfo para los argentinos y un empate.
Sin embargo, ningún duelo ha dejado una huella en esta rivalidad como el del 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca de Ciudad de México. La Albiceleste ganó ese día, 2-1, con dos goles de Diego Maradona.
El primer tanto pasó a la historia como la “Mano de Dios” por haber golpeado el balón con el puño izquierdo. El árbitro dijo años después que no había podido ver lo que ocurrió en la jugada por la manera en que ambos futbolistas estaban posicionados. El segundo fue bautizado como el “Gol del Siglo” por la memorable corrida de más de 50 metros en la que dejó atrás a cinco jugadores ingleses antes de vencer al arquero Peter Shilton.
El show de Maradona. 🔟🇦🇷#CopaMundialFIFA pic.twitter.com/ShmUNTLO1N
— Copa Mundial FIFA 🏆 (@fifaworldcup_es) July 15, 2026
La Guerra de las Malvinas
La victoria trascendió el ámbito deportivo para Argentina, pues ocurrió apenas cuatro años después de la Guerra de las Malvinas. El conflicto, que se extendió del 2 de abril al 14 de junio de 1982, enfrentó a Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur en el océano Atlántico Sur.
Argentina reclamaba la soberanía de las islas, pues consideraba que formaban parte de su territorio, pero el Reino Unido las administra desde 1833. Durante los 74 días que duró la Guerra de las Malvinas murieron 907 personas: 649 militares argentinos, 255 militares británicos y tres civiles isleños en Puerto Argentino.
El conflicto terminó con la rendición de las tropas argentinas en Puerto Argentino, conocido por los británicos como Port Stanley. El triunfo militar fue para el Reino Unido, que recuperó el control de las islas y mantiene su administración hasta la actualidad.

“Es un partido de fútbol. ¿Qué podemos hacer nosotros con lo que pasó hace 40 años atrás? Es inútil. Forma parte de nuestra historia, es triste, pero yo no me puedo poner acá a decir que es más que un partido", dijo Lionel Scaloni, técnico de Argentina, en una conferencia de prensa antes de las semifinales.
“Hay gente que ha sufrido mucho como para que yo venga a decir otra cosa. No estoy acá para sumarle nafta al fuego. Los jugadores saben que es la semifinal del Mundial, es un montón”, agregó.
Messi vs. Bellingham y Kane
Ambas selecciones se medirán 40 años después bajo circunstancias distintas en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Georgia. Argentina, por su parte, está a dos victorias de convertirse en bicampeona del mundo, mientras que Inglaterra busca poner fin a una espera de 60 años para volver a levantar el trofeo que conquistó por primera y única vez en 1966.
A pesar de que ha sufrido bastante, la Albiceleste luce con opciones reales de ganar el torneo gracias al histórico desempeño de Messi a sus 39 años. El ganador de ocho Balones de Oro ha marcado ocho goles y repartido dos asistencias en seis juegos.
Además, podría quedarse con la Bota de Oro tras la eliminación de Francia y Kylian Mbappé, quien también anotó ocho. Con sus ocho tantos, Messi se convirtió en el máximo goleador histórico del Mundial con 21 en 32 partidos.

Los Tres Leones, en cambio, parecen estar en su momento gracias a Jude Bellingham y Harry Kane, quienes se han consolidado como los principales referentes ofensivos del onceno de Thomas Tuchel con seis goles cada uno. Bellingham es el primer mediocampista en la historia que alcanza esa cifra en una sola edición del certamen.
No obstante, ambos equipos vienen de ganar en la prórroga en los cuartos de final, por lo que el desgaste físico podría ser un factor determinante en una semifinal donde los pequeños detalles pueden marcar la diferencia.
El ganador enfrentará a España este domingo en el MetLife Stadium, de Nueva Jersey. El perdedor, en cambio, se medirá a Francia por el tercer lugar del torneo el día anterior en el Hard Rock Stadium de Miami, Florida.


