Buenos Aires, Argentina. La imagen sigue siendo notable.

Lionel Scaloni permanece impasible en la banda después de que Gonzalo Montiel marcara el penalti decisivo en la final del Mundial 2022, que dio a Argentina su tercera estrella con una victoria sobre Francia.

El entrenador no lo celebró al principio, permaneció quieto, en silencio, como ajeno a la hazaña que él mismo había contribuido a realizar. Varios minutos después, se derrumbó cuando uno de sus jugadores se le acercó, le abrazó y le susurró: “Somos campeones del mundo”.

Scaloni casi nunca pierde la calma. No lo hizo cuando fue bombardeado con críticas por su falta de experiencia mientras dirigía a Argentina. Tampoco lo hizo cuando los goles de Kylian Mbappé amenazaron las esperanzas mundialistas del país hace cuatro años. Y hoy sigue igual ante el reto de intentar repetir como campeón del mundo.

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Quienes le conocen dicen que Scaloni aprendió a controlar su temperamento gracias a una afición ajena al fútbol. Desde que se retiró como jugador, dedica de dos a tres horas diarias al ciclismo, deporte al que se aficionó por recomendación de su amigo, el extenista español Carlos Moyá.

Pedaleando en bicicleta por las montañas de Mallorca, la isla española donde vive, o por los senderos de su ciudad natal, Pujato, en el noroeste del país sudamericano, Scaloni busca despejar la mente y reflexionar.

“Sobre la bicicleta, puedes pensar en tu equipo, en tu rival, en cómo preparar el partido. Me despeja la cabeza. Lo uso como terapia”, dijo Scaloni en varias entrevistas. “Es un buen escape... me ayuda a rebajar mis expectativas, a estar más tranquilo”.

Dentro de unas semanas, Scaloni se convertirá en el tercer seleccionador que lleva a Argentina a dos Mundiales consecutivos, siguiendo los pasos de César Luis Menotti (1978 y 1982) y Carlos Bilardo (1986 y 1990), ambos también campeones. Pero el más joven de los tres no cree que merezca comparaciones con los demás.

“No creo que estemos al mismo nivel. Tienen carreras consolidadas, definieron una época”, ha dicho Scaloni en repetidas ocasiones.

Scaloni se gana el puesto

Sin experiencia previa dirigiendo equipos profesionales, Scaloni se hizo cargo de la selección de forma interina en 2018 tras la debacle de Argentina en Rusia, donde los argentinos fueron eliminados en octavos de final meses antes. Mientras tanto, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) barajaba a Mauricio Pochettino o Diego Simeone como candidatos a dirigir a la selección absoluta.

“¿Scaloni? No sabe ni dirigir el tráfico”, dijo entonces Diego Maradona, que llevó a Argentina a ganar el Mundial de 1986.

El inexperto técnico se quedó y Argentina ganó la Copa América 2021 y superó con éxito la fase de clasificación para el Mundial 2022.

En Qatar, Scaloni capeó una tormenta de críticas tras un decepcionante primer partido contra Arabia Saudí, renovó el equipo a mitad de torneo con la incorporación de los entonces novatos Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Julián Álvarez y, lo más importante, dio rienda suelta a la mejor versión de Lionel Messi en un Mundial.

“Las críticas eran normales, yo no había entrenado en ningún lado. (Maradona) no estaba lejos”, reconoció Scaloni poco después de levantar la copa, sin ningún resentimiento hacia el astro fallecido en 2020.

Brasil fue el último campeón del mundo que repitió, en 1962.

Scaloni sabe que ahora las exigencias serán las mismas o incluso mayores. Tendrá que defender el título con su jugador estrella a punto de retirarse a los 38 años, al tiempo que deberá lidiar con la agitación dentro de la organización del fútbol argentino.

“El Mundial es muy, muy difícil. Para ganar un Mundial tienen que confluir muchas cosas, no sólo jugar bien”, dijo Scaloni en una entrevista reciente con la CONMEBOL. “Cada vez que Argentina vaya a un Mundial, intentará alcanzar todo su potencial. Es muy difícil, pero no imposible”.

El camino del campeón

Scaloni dejó claro a sus jugadores que ser campeones del mundo no les garantizaba un puesto en la selección y les exigió que nunca bajaran la guardia.

“No me detengo en logros pasados; siempre hay que seguir mirando hacia delante”, dijo a finales de 2025. “Con esta camiseta, no tienes tiempo para relajarte y pensar que tienes el puesto asegurado”.

La albiceleste ganó la Copa América de 2021 y 2024 y acabó primera en las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de 2026, sobreponiéndose a las ausencias de Messi, que se perdió varios partidos por problemas físicos.

“Argentina ha conseguido lo mejor que puede conseguir una selección: ser un equipo”, dijo Jorge Valdano, campeón del mundo con Argentina en 1986, en una entrevista reciente con The Associated Press. “Es un equipo con un liderazgo muy claro, el del entrenador y Leo Messi, y jugadores que no han perdido el hambre”.

Veinte de los 26 jugadores de la selección de 2022, incluido Messi, fueron incluidos por Scaloni en la lista preliminar de 55 jugadores para este torneo.

Un intento de dimisión

Tras la victoria ante Brasil en las eliminatorias para el Mundial de noviembre de 2023, Scaloni sorprendió a los aficionados argentinos cuando puso en duda su futuro. “No es un adiós, pero tengo que pensar porque el listón está muy alto y es difícil continuar”.

El seleccionador permaneció en su puesto, alegando que en aquel momento estaba abrumado por los problemas de salud de sus ancianos padres. Sin embargo, circularon rumores de un supuesto descontento entre el seleccionador y algunos jugadores debido a su comportamiento poco profesional durante la concentración del equipo antes de la derrota contra Uruguay en la fase de clasificación, previa al partido contra Brasil.

Scaloni tuvo que lidiar con la agitación dentro de la organización del fútbol argentino. Los dirigentes de la AFA se enfrentan a acusaciones de corrupción y a un creciente descontento interno por los cambios en el formato de la liga y las decisiones arbitrales.

Los preparativos para el Mundial también han sido cuestionados debido a los amistosos organizados por la AFA contra equipos clasificados muy abajo en el ranking de la FIFA, como Indonesia, Puerto Rico, Angola, Mauritania y Zambia, entre otros. Las dos últimas pruebas serán en junio contra Honduras e Islandia, que no se clasificaron para el torneo.

El entrenador, que está negociando una ampliación de contrato, evitó quejarse públicamente.

“Jugar contra los mejores no garantiza nada, y esto tampoco. Tenemos que afrontar lo que venga y ser positivos”, dijo. “Los resultados demostrarán si hemos acertado o no”.

Argentina se estrenará en Kansas City contra Argelia el 16 de junio en el Grupo J. Se enfrentará a Austria el 22 de junio y a Jordania el 27 de junio.

Scaloni mantiene la calma, como hace cuatro años. Sabe muy bien que los argentinos esperan que defienda el título y no están preparados para una decepción.

“Estamos bien, tenemos ganas. Somos conscientes de que los rivales nos jugarán de otra manera porque somos los vigentes campeones. Lo importante es que estaremos ahí. Después, es fútbol y puede pasar cualquier cosa”.

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Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y fue revisada por un editor antes de su publicación.