Atlanta. La magia de Lionel Messi tiene a Argentina de vuelta en otra final de la Copa Mundial.

Otra vez con la soga en el cuello, el eterno Messi frotó la lámpara con un par de asistencias que acabaron en los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez para voltear el marcador en la agonía del encuentro y los campeones defensores vencieron el miércoles 2-1 a Inglaterra.

Anthony Gordon había adelantado a Inglaterra a los 55 minutos, pero Messi sacó a relucir el espíritu combativo de un equipo con una ambición sin límites.

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Argentina buscó el empate con todo, una tarea que contó con la complicidad de un repliegue defensivo de los ingleses.

El aluvión argentino finalmente derivó en el gol de Fernández con un zapatazo desde fuera del área a los 85 minutos. Martínez marcó el tanto de la victoria al meter un cabezazo en el segundo minuto del tiempo añadido.

“Somos únicos, esta gente hoy nos llevó a ganar este partido”, declaró el seleccionador argentino Lionel Scaloni al ser entrevistado a pie de cancha. “La camiseta lo amerita, dar todo hasta el final, no guardarse nada. Han demostrado otra vez que lo sienten como uno más”.

A la caza de convertirse en la primera selección que revalida el título desde Brasil en 1958 y 1962, la Albiceleste se medirá contra España en la final en East Rutherford, Nueva Jersey, el domingo.

“Sin palabras, una alegría para nuestro país, para nuestra gente”, afirmó Scaloni. “El otro dije que este grupo no deja de sorprenderme. Vamos a intentar ganar, vamos a dejar todo (en la final).

La semifinal en Atlanta retomó una de las mayores rivalidades del fútbol internacional y hubo un ambiente ensordecedor en el estadio incluso antes del saque inicial, mientras ambas aficiones intentaban ahogar el himno nacional del otro equipo.

Toda esa intensidad se trasladó a la cancha durante una primera parte marcada por las constantes interrupciones debido a las abundantes faltas.

Leandro Paredes llegó a destiempo en una entrada sobre Jude Bellingham en los primeros compases, y poco después, Fernández protagonizó una acción similar con Elliot Anderson.

La tensa primera mitad concluyó sin goles ni ocasiones claras, pero el encuentro entró en otra vorágine tras el descanso.

Luego que el guardameta inglés Jordan Pickford frustró un intento de Julián Álvarez tras la reanudación, el gol de los Tres Leones llegó tras un pase en profundidad de Harry Kane mal defendido por Argentina. El pase de Morgan Rogers desde la derecha encontró a Gordon en la otra banda y el extremo inglés definió a gusto con la derecha al ganarle las espaldas a Nahuel Molina.

Argentina apretó. Pickford volvió a intervenir para tapar el disparo del suplente Nico González, y Alexis Mac Allister estuvo aún más cerca de marcar al estrellar un cabezazo en el poste.

La presión acabó dando sus frutos cuando Fernández igualó el marcador tras recibir de Messi. A partir de ese momento, el desenlace parecía casi inevitable, con Argentina decidida a liquidarlo para no irse a un alargue. Messi controló un balón y dispuso todo el tiempo del mundo para poner un centro al área para que Lautaro, quien había ingresado unos 10 minutos antes, metiera el cabezazo decisivo.

“Le dije a Alexis que iba a hacer un gol. Me quedó a mí. Enzo hizo un golazo”, contó Lautaro. “Este equipo sigue demostrando de qué está hecho. Ellos se cansaron, presionaron 60 minutos y después no daban más. Encontraron el gol y se metieron atrás. Eso nos generó más tranquilidad para mover la pelota y ensanchar la cancha”.