Lincoln, Alabama. El piloto de la Nascar Bubba Wallace dijo que se siente agradecido de que una soga encontrada en el garaje asignado a su equipo en el Talladega Superspeedway no estuviera destinada a él, y consideró que no fue exagerada la reacción que llevó al FBI a investigar el caso.

“¿Somos hipersensibles a todo lo que está sucediendo en el mundo ahora? Absolutamente”, manifestó Wallace ayer en una entrevista con el canal ESPN.

“Pero si estuvieras en mis zapatos, y dudo que alguien pueda caminar en mis zapatos, especialmente en este momento, lo harías una y otra vez”, dijo al justificar su reacción, que llevó a considerar el caso como un acto de racismo y generó el lunes una masiva muestra de solidaridad antes de la segunda carrera de la atípica temporada.

El FBI concluyó el martes que Wallace no fue víctima de racismo al determinar que desde principios de octubre pendía en la puerta de ese garaje una soga en forma de horca.

“David Cropps, un tipo al que apoyaré en cualquier trinchera, cualquier día, caminaba de un lado a otro de los garajes para asegurarse de que no estaba exagerando, y cuando vio que los otros tirones del garaje eran básicamente una cuerda sólida sin nudos, y que en el nuestro tenía un nudo con la forma de una soga, creo que sí, merecía una investigación”, relató.

A pesar de estar triste por la situación, Wallace expresó su gratitud por el apoyo que recibió de su equipo, de sus colegas y de la Nascar en pleno.

Dijo que continuará usando su plataforma para impulsar la inclusión en el deporte.”¿Va a llevar años y años llegar a un mundo perfecto? ¿Será un mundo perfecto?”, se cuestionó Wallace.

“Quién demonios sabe. Probablemente no, pero sabiendo que he dejado un impacto y he dejado un legado, si me sacan mañana, o cuando sea, entonces puedo hacerlo pacíficamente, porque he ayudado a educar a muchos de mis compañeros y muchos de los competidores”, puntualizó.