Carolina. Luego de haberse mostrado calmada antes de abordar el vuelo que la traería a Puerto Rico, la campeona olímpica Jasmine Camacho-Quinn no pudo contener este martes en la mañana todas las emociones que la embargaron cuando el avión que la trajo a Puerto Rico finalmente aterrizó en suelo boricua.

Todo comenzó con el mensaje del capitán que una vez más felicitó a la joven atleta. Esto -unido a los aplausos de los pasajeros y sus cánticos de “Yo soy boricua, pa que tú lo sepas”- aderezó el momento del aterrizaje.

Pero eso era solo el comienzo. La joven se mostró enternecida cuando el avión fue recibido con chorros de agua.

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“No sé como ponerlo en palabras. No puedo ni siquera explicarlo”, expresó la deportista cuando se le preguntó cómo se sentía mientras se agarraba las manos. “Estoy muy agradecida”, añadió con un gesto de no creer lo que vivía.

Asimismo, al darse cuenta que el gobernador Pedro Pierluisi y otros funcionarios del gobierno la esperaban en la pista, abrió sus ojos en muestra de incredulidad. Pero el momento cumbre fue cuando se encontró con su familia. Ahí, en los brazos de los suyos y ante los aplausos del público que la esperaba, las lágrimas fluyeron de los rostros de todos los miembros de su familia.

“Estábamos esperando (este momento) hace mucho tiempo. No la había visto”, alcanzó a decir María Camacho, madre de Camacho-Quinn, luego de darle un fuerte abrazo. Por su rostro corrían lágrimas de felicidad.

La boricua describió como "un sueño" su victoria y su visita de celebración a Puerto Rico.
La boricua describió como "un sueño" su victoria y su visita de celebración a Puerto Rico.

Su hermano, James Quinn, hijo, apuntó que estaba “emocionado y muy orgulloso” de su hermana. De igual forma se expresó su otro hermano, Miguel, que agregó que la familia la respalda.

James Quinn, padre de la atleta, tampoco ocultó la alegría de poder ver y abrazar a su hija después de tantas semanas sin verla. “Estoy feliz de verla”, apuntó en medio del tumulto de personas que seguían a su retoño.

Por su parte, el gobernador Pierluisi apuntó que se sentía muy feliz del logro de la deportista. De hecho, el gobernador subió al avión y acompañó a Camacho-Quinn a salir hasta donde estaba la familia de la atleta y donde la esperaba la presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico, Sara Rosario.

Jasmine Camacho, al centro, camina rumbo a la conferencia de prensa de la mano de su madre, María Camacho, izquierda, y de Sara Rosario, presidenta del Copur.
Jasmine Camacho, al centro, camina rumbo a la conferencia de prensa de la mano de su madre, María Camacho, izquierda, y de Sara Rosario, presidenta del Copur.

“Esto es un momento único, muy especial. Todo el pueblo está feliz y orgulloso del logro de Jasmine, que decidió competir por nosotros. Puso el nombre de Puerto Rico altísimo. Es un día maravilloso”, dijo el primer ejecutivo.

Hay que destacar que el recibimiento no estuvo exento de música, pues un grupo de pleneros la recibió y la escoltó hasta un salón en el que se reunió de manera privada con sus familiares.

La atleta tuvo una conferencia de prensa