El golfista boricua Rafael Campos arrancó la temporada 2026 del PGA Tour de una manera que no había planificado luego de solo superar un corte en tan solo uno de los cuatro de los torneos que ha disputado -dos en California, uno en Hawái y otro en Arizona-.

En los otros tres, se quedó fuera por apenas uno o dos golpes. No obstante, Campos no quiere hablar de frustración, pero sí de que siente una sensación de urgencia.

“No ha sido el comienzo que estaba pensando. Aparentemente, mi caddie y mi equipo de trabajo son mucho más optimistas que yo porque ven cambios buenos que estamos haciendo, pero pensaba que iba a comenzar el año muy bien y no ha sido así”, explicó Campos en una conversación vía telefónica este jueves con Primera Hora.

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“Le estoy poniendo mucho más tiempo, mucha más dedicación y más estructura que la que le he puesto en mi vida y uno quiere ver los resultados de inmediato cuando a veces toman tiempo”, agregó.

El boricua, de 37 años, implementó ciertos cambios el pasado año, en el que terminó en el puesto número 191 del PGA, pero no resultaron como esperaba.

Así las cosas, decidió revertirlos debido que para el 2027, Campos no tiene su trabajo seguro. El atleta se encuentra en el último año asegurado de su tarjeta, luego de haber garantizado dos temporadas en 2024 tras consagrarse campeón en el Campeonato de las Bermudas.

Entre las novedades, integró hace un mes a Tony Ruggiero como su nuevo coach, con quien ya ha compartido los últimos dos torneos.

“Me tienen haciendo unas prácticas bien estructuradas. Honestamente, es algo que no estoy acostumbrado y siento que sí me ha mejorado muchas áreas de mi juego. Quizás por eso es que estoy un poquito desesperado, porque quisiera ver esos resultados ya de inmediato”, manifestó.

Además, tiene en Rafael Guerrero un nuevo caddie, que, aseguró, ha laborado con varios de los mejores jugadores del mundo en la última década. También incorporó a Roberto Díaz, exjugador del PGA Tour, y especializado en la área del poteo.

Curiosamente, el aspecto donde más ha visto progreso es la que se ha enfocado con Díaz. “Los trabajos que hemos estado haciendo en el poteo sí hemos visto que semana tras semana ha sido la mejor parte de mi juego que está mejorando. La inversión que estoy haciendo está dando frutos en esa área. Ahora es cuestión de limpiar un poquito más las otras áreas”.

Próxima parada: Florida

Campos tendrá una nueva oportunidad del 26 de febrero al 1 de marzo en el Cognizant Classic, en The Palm Beaches, Florida, su quinto torneo del año.

Actualmente ha descendido en el escalafón, en parte porque los eventos de las pasadas semanas son reservados únicamente para los mejores 50 o 60 del ranking.

“Hace dos semanas estaba como setenta y pico y ahora estoy como 120 porque no he podido jugar esas semanas”, explicó.

Campos tiene garantizados entre 30 y 31 torneos desde enero hasta finales de noviembre. Al momento, ningún torneo major está en su agenda.

Su meta para este año es poder conquistar un torneo, lo que le aseguraría un espacio en el PGA Tour por dos años adicionales. De no ser así, deberá cerrar la temporada entre los mejores 100 del escalafón para mantener su estatus.

“La meta sin pensarlo es asegurarnos de estar en los mejores 100 al final del año porque los mejores 100 mantienen su trabajo para el año próximo”, sostuvo.

Llamado a los boricuas

Más allá de lo técnico, Campos admitió que la batalla también ha sido mental. El trabajo intenso, la distancia de Puerto Rico y la falta de resultados inmediatos lo han hecho sentirse, por instantes, solo.

“En estos momentos necesito el apoyo puertorriqueño lo más posible. Muchas veces en este proceso uno se siente bien solo. El puertorriqueño tiene una manera peculiar y única de demostrar el apoyo, pero siempre se recibe grandemente”, dijo.

Esa energía espera sentirla en el próximo Puerto Rico Open, torneo que no juega desde hace dos años y que se celebrará en el Grand Reserve Golf Club de Río Grande del 5 al 8 de marzo. Campos confía en que la fanaticada boricua lo ayude a reconectar.

“Irónicamente, mientras más personas hay, más tranquilo estoy. No es presión. Es que he trabajado tan duro y no he visto los resultados que estoy esperando que de vez en cuando me siento un poquito solo. El apoyo boricua te regresa a la realidad y te dice, ‘tranquilo, mereces estar ahí’. Te da la confianza para seguir haciéndolo”, compartió el también olímpico.

Campos, además, hizo un llamado a respaldar a la nueva generación de golfistas puertorriqueños que competirán en el evento como Evan Peña, Reinaldo Simoni y Chris Nido, por mencionar algunos.

Padre de dos

Fuera del campo, el golfiste vive uno de los momentos más especiales de su vida, pues acaba de convertirse en padre por segunda vez.

“Es una bendición ser papá de otro bebé. Ha sido un poco diferente, pero mi esposa y yo nos estamos estructurando mucho mejor. Ya entiendo que mi trabajo es cuidar a nuestra hija mayor mientras ella se enfoca en la rutina del nene”, explicó.

Rafael Santiago Campos Casanova, nació el miércoles, 11 de febrero, exactamente 15 meses después del nacimiento de su hermana mayor, Paola Isabel, quien el pasado 11 de noviembre cumplió su primer añito.

Campos aseguró que ha reorganizado su agenda para practicar temprano y regresar a su casa a tiempo para compartir con su familia.

“Estoy enamorado. Estoy loco cada día después de terminar el trabajo de regresar a la casa y poder estar un ratito con ellos. Vi su primera sonrisita hace como dos días”, relató Rafa.