La presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur), Sara Rosario, respaldó el jueves la nueva política del Comité Olímpico Internacional (COI), que excluye a los atletas transgéneros de los Juegos Olímpicos.

Esta norma entra en vigor de inmediato y se aplicará en las Olimpiadas de Los Ángeles para “proteger la equidad, la seguridad y la integridad en la categoría femenina”, según el COI. Además, la medida se alinea con la orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre los deportes femeninos.

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“Con esta determinación, entendemos que muchas atletas podrán sentirse más tranquilas, al contar con un marco claro que promueve la igualdad de condiciones en el deporte femenino”, dijo Rosario en declaraciones escritas.

“Esta es la política que corresponde implementar de cara al futuro y que deberán acatar las Federaciones Internacionales en sus respectivas reglamentaciones. Es un tema que continuará evolucionando, y estaremos atentos a cualquier desarrollo o determinación adicional que pueda surgir en el futuro”, continuó.

No está claro cuántas mujeres transgénero, si es que hay alguna, compiten a nivel olímpico. De hecho, ninguna mujer que haya hecho la transición tras nacer hombre compitió en París 2024. La presidenta del Copur, por su parte, sostuvo que en Puerto Rico no ha habido este tipo de casos con atletas transgéneros. Sin embargo, reconoció que muchas deportistas han reclamado condiciones justas e igualitarias ante esta situación.

El COI publicó el jueves un documento de 10 páginas que también restringe a atletas femeninas con con afecciones médicas conocidas como diferencias en el desarrollo sexual (DSD, por sus siglas en inglés), como la corredora sudafricana y doble campeona olímpica Caster Semenya.

De acuerdo con Hudson Institute of Medical Research, DSD son afecciones genéticas en las que los cromosomas sexuales X o Y, las gónadas o los genitales de una persona no son típicos, lo que a veces dificulta determinar si un recién nacido es niño o niña.

Kirsty Coventry, presidenta del COI, puso en marcha una revisión sobre “la protección de la categoría femenina” en junio pasado como una de sus primeras grandes decisiones al convertirse en la primera mujer en dirigir el organismo olímpico en sus 132 años de historia.

Cabe recordar que la elegibilidad femenina fue un tema destacado en la elección del COI del año pasado, con siete candidatos, cuando los principales rivales de Coventry prometieron una política más firme y asumir el liderazgo en este asunto.

“Este es un tema que el COI ha venido trabajando durante años, apoyado en estudios científicos, comisiones médicas y grupos de trabajo especializados. El grupo de trabajo del COI inició este análisis en 2021”, explicó Rosario.

“Hasta el momento, las federaciones internacionales habían tomado sus propias decisiones y desarrollado sus políticas. Con esta determinación, ahora se establece un marco uniforme que regirá para todas las federaciones internacionales y para todas las competencias reconocidas por el COI”, abundó.

Antes de de París 2024, tres deportes de primer nivel -atletismo, natación y ciclismo- ya habían aprobado normas que excluían a las mujeres transgénero que habían pasado por la pubertad masculina.