Abel Franceschi: el niño que vio la última final de Yauco en la LVSM lo dirige a una nueva oportunidad por el título
Los Cafeteros, que enfrentarán a los Caribes, van a su primer baile en 29 años.

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Cuando los Cafeteros de Yauco disputaron su última final en la Liga de Voleibol Superior Masculino (LVSM) en la temporada de 1996-1997, Abel Franceschi apenas tenía nueve años.
Franceschi era un niño yaucano que miraba el juego desde las gradas.
Veintinueve años después, aquel pequeño regresa a un baile de coronación, pero ya no como fanático, sino como dirigente, liderando a los Cafeteros en una serie al mejor de siete encuentros frente a los bicampeones Caribes de San Sebastián.
“Tiene un valor grande para mí personalmente al ser nacido y criado en Yauco. Yaucano de pura cepa, como uno dice, y más como dirigente”, compartió Franceschi a Primera Hora en una conversación vía telefonica.
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El recuerdo de aquella final, en la que cayeron ante los Changos de Naranjito, sigue intacto en su memoria, pues su vecino en aquel entonces, Luis “Cuco” Rosa, militaba como opuesto en los Cafeteros.
“Yo iba a todos los juegos de él”, recordó el Dirigente del Año de la LVSM.
Sobre la cancha, aseguró que estaba igual de llena que para esta fecha, pero la afición tenía otro temperamento.
“Creo que la fanaticada de aquel momento era como que un poquito más eufórica. Se lo vivía un poquito más. Ahora se lo disfrutan, se lo viven, pero le falta esa chispa de antaño de tocar, de gritar y de meter un poquito más de presión al equipo contrario”, contó.
“La fanaticada pienso que antes era un poquito más aguerrida de lo que estamos viviendo hoy día y no solamente en nuestro pueblo”, agregó, al comparar que ese cambio, posiblemente generacional. lo vivió en partidos contra los Changos y los Plataneros de Corozal.
Para Yauco, que sacó de carrera a Corozal en un séptimo y decisivo choque este domingo en la semifinal B, esta clasificación es más que una final sino un reencuentro con su identidad deportiva.
“Es una gesta bastante grande para nuestro pueblo. Nos trae de vuelta al baile grande como en los pasados años”, afirmó.
Y no es para menos. La sequía ha sido larga, pues tras disputar la final del torneo 1996-97, la franquicia quedó inoperante. Luego, pasó a manos de San Juan en el 2000 y estuvo ausente por 17 años, hasta su regreso en 2017.
Los Plataneros suman cinco cetros en la LVSM que lograron desde el 1962 al 1972.
Casi tres décadas de espera, Yauco vuelve a soñar en grande. Franceschi aseveró que no es sorpresivo debido a que el objetivo desde el primer día de la temporada.
“Este equipo se ha conformado con la mentalidad de que la meta principal era estar en esta final, peleando por ese campeonato y ya que estamos en ella, está más que claro, que vamos por ese campeonato, sí o sí”, manifestó el técnico.
El dirigente destacó el compañerismo, la profundidad del grupo y el carácter competitivo como las principales fortalezas del conjunto.
Yauco perdió la serie particular 2-1 ante San Sebastián.
“Mi primer juego contra ellos, estaba sin un refuerzo, y en ese momento con uno o dos nativos lastimado. Con el equipo completo, hemos competido dos veces, y dividimos”, dijo.
La serie final comenzará el jueves en el Coliseo Félix Méndez Acevedo de Lares, con los Caribes fungiendo como locales.
“Va a haber un gran espectáculo. Va a ser una tremenda serie. El equipo que termine ejecutando en los momentos de presión es el que va a salir con la victoria. Pero entiendo que todos los parciales van a estar apretados y se van a estar definiendo en lo último”, concluyó Franceschi.


