Johnny Lozada: “Yo jamás me he quitado”
El artista habla de cómo atreverse a asumir nuevos proyectos ha sido clave para mantenerse más de cuatro décadas en el mundo del entretenimiento.
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Pertenecer a una de las agrupaciones juveniles más icónicas en la historia de la música fue un gran cimiento en su trayectoria artística. Pero el sentido de compromiso y el afán de echarle ganas a sus proyectos fue determinante para contar con una carrera profesional con más de cuatro décadas.
Menudo fue relevante en que se abrieran puertas a nivel profesional para el artista puertorriqueño Johnny Lozada. Fue un gran escalón, pero no el único. Su salida de la banda lo encaminó a nuevas experiencias para nutrir un éxito constante en el campo del entretenimiento.
Cantar, actuar, bailar, animar… Al mirar las facetas en las que ha brillado, Johnny prefiere ver las virtudes de cada una fuera de confesar cuál es su preferida.
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“Yo siempre he dicho que yo comencé como cantante y por ahí nos fuimos. Se pueden hacer muchas cosas en el transcurso de tu vida y, básicamente, eso es lo que yo he hecho. Cuando se me ha ido acabando la oportunidad en un lugar, me voy moviendo para otro”, rememoró el intérprete, quien a lo largo de los años comenzó a acumular vivencias como solista, actor de telenovelas, presentador de programas de televisión. Incluso, suma la victoria del “reality” “¡Mira quien baila!” en 2013.
“En un momento dado, cuando salí de Menudo yo me encontré en una situación que yo decía, ‘bueno, okay, ¿pero qué es lo que yo quiero hacer?, ¿me voy a poner a estudiar? ¿no me voy a poner a estudiar?’”, dijo al hacer referencia a la agrupación en la que laboró desde finales de los setenta hasta principios de 1984.
“Me aparecieron varias oportunidades, empezando a hacer actuación aquí en Puerto Rico. Después, apareció Proyecto M. Hicimos muchas cosas, cuatro discos, una miniserie en Venezuela. Después se me aparece la oportunidad de lo que es El Reencuentro”, prosiguió el presentador de “En la mañana” (TeleOnce) en un repaso corto de un historial artístico extenso que incluye sus inicios como animador en Puerto Rico a través del desaparecido programa “Juventud 84”, con Myraida Chaves y Fernando Salaberry, y de “Pa’ que te lo goces”.
“Después de El Reencuentro me aparecen oportunidades para irme a Televisa a trabajar, entonces, todo ha sido una cosa que me ha llevado a la otra”, reflexionó Johnny, quien mencionó la publicación “¿Quién se llevó mi queso?”, de Spencer Johnson, como una influencia para no estancarse.
“Yo aprendí con el libro que hay muchísimas ramificaciones en cualquier lugar donde tú estés trabajando. Existían otras que yo podía utilizar en este negocio para poder sobrevivir y llevar a mi familia hacia adelante”, dijo el padre de Natalia, Talía y Jahn. “Yo nunca fui el más bonito, entonces tenía que recurrir al talento, a bregar con otras cosas para poder sobresalir”.
Cuando entras a Menudo, ¿genuinamente tenías la ilusión de ser cantante?
“Si hubiese sido así yo no hubiese tirado mi carrera de solista por un lado, ¿entiendes? La realidad es que yo no estaba preparado para ser solista. Yo necesitaba irme a correr con mis panas e irme con mis primos, a jugar por ahí un rato; o sea, yo creo que el hecho de que antes de salir de Menudo ya me hubiesen grabado el disco como solista, eso tuvo mucho que ver. A lo mejor otros muchachos tuvieron la oportunidad de ir a la escuela, ser normal por un ratito, aunque sea uno o dos años. Yo no tuve esa oportunidad. A mí me sacaron de Menudo e inmediatamente me metieron a una carrera de solista, la cual empezando ya estaba en una gira de un año con el grupo, despidiéndome de todos lados. Entonces, si hubiese querido cantar toda mi vida, yo creo que yo le hubiese puesto un poquito más de esfuerzo y más dedicación a mi carrera como solista, y no lo hubiese dejado caer, por decirlo de alguna manera”.
La actitud vivaracha que proyecta lo acompañó desde antes del giro que daría su adolescencia como parte de Menudo. “Me crié en
Caribe Gardens, en Caguas, por allí entre Santa Elvira y Villa Victoria. Es una urbanización bien grande. No es como ahora, que todas están cerradas. Pero antes no, y nosotros podíamos caminar y correr bicicleta por todo eso”, recordó con nostalgia. “Yo siempre fui travieso, nunca lo niego. ¡Ojo! Yo no era malo. Jamás fui un chamaco malo. Pero travieso, sí”.
El deporte fue uno de sus grandes intereses. “Cuando yo era chiquitito yo quería ser doctor, yo quería ser veterinario. En un momento dado yo quería ser pelotero. Yo era buenísimo. Pero nada…, me metieron en un grupo que no me daba la oportunidad de seguir practicando para seguir jugando pelota”. Todavía cursaba nivel elemental cuando inició en la famosa banda.
“Yo recuerdo haber cumplido mis 11 años en un concierto de Menudo. Yo era un bebé. Yo era un niño”, sostuvo. A su vez, expuso el peso de esta etapa dentro de su formación artística.
“A mí Menudo me hizo quien soy yo. Yo jamás voy a negar de dónde yo vengo. Si a mí no me llegan a dar esa oportunidad, y estoy hablando con el corazón en la mano, yo no sé dónde yo estaría. Uno nunca sabe. Pero definitivamente, en las artes no sería porque nadie en mi familia estaba en las artes”. La experiencia se convirtió en otra escuela.
“Yo estoy seguro que en el momento que yo empecé yo no era tan bueno como lo que pude haber llegado a ser en un momento dado”, afirmó enfático quien fue la voz principal de clásicos como “Clara”, “Lady” y “Mi banda toca el rock”, entre otros. “Uno va creciendo, uno va aprendiendo y uno va haciendo cosas mejores. Yo me acuerdo que al principio yo no afinaba ni una nota. Uno va aprendiendo en el camino. Acuérdate que nosotros comenzamos muy pequeños”.
Sin temor al éxito
Atreverse a lo nuevo fue una actitud aliada en su evolución profesional. “Yo jamás le he tenido miedo a la cámara. Yo nunca le he tenido miedo a intentar cosas. Yo siempre me he atrevido, aunque las haga mal, porque no pienses que yo siempre he hecho las cosas bien”, aseveró dentro de su honestidad.
Su asomo actoral se dio mientras formaba parte de la banda juvenil, con filmes como “Una aventura llamada Menudo” y la miniserie “Quiero ser”. Eventualmente, a esa lista se sumaron experiencias en las telenovelas mexicanas “Amigas y rivales” y “Cómplices al rescate”, entre otras oportunidades. Dentro de su bagaje, su proyección como presentador comenzó a abrirle más puertas.
“A mí me dan la oportunidad de sustituir a Felipe en “El escándalo”, en Miami, en TeleFutura. Ahí es donde me empiezan a dar las primeras oportunidades de animación. De ahí empecé a evolucionar y me empezaron a dar otras oportunidades, me llevaron a lo que es Univision y ahí empecé a hacer ‘Sal y pimienta’. De ahí me sacan y me meten en ‘Despierta América’, y ahí estoy aproximadamente como cinco años. Como yo siempre he dicho, no es que digo ‘ahora voy a hacer esto’. La vida me ha llevado poco a poco”.
La oportunidad de “En la mañana” fue un pretexto perfecto para regresar a su tierra como residencia principal, tras poco más de dos décadas establecido en Florida con su esposa, Sandy Meléndez.
“Hay mucha gente que se va para Estados Unidos y se queda por allá y nunca vienen ni de vacaciones. Nosotros nunca dejamos de venir a Puerto Rico. Al contrario. Nosotros todos los veranos veníamos a Puerto Rico, o por lo menos cuando se podía. Nunca me fui con la idea de no volver”.
Impartir alegría es una de las encomiendas que disfruta dentro del programa que modera con Pepe Calderón, Andrea Rivera, Carlisa Colón y los periodistas Manuel Crespo Feliciano, Maricarmen Ortiz y Carlos Tolentino. “Disfruto de mi gente, y entretenerlos, para mí, es un sueño hecho realidad”, afirmó con entusiasmo. “Para mí es una bendición hacer los ‘morning shows’. Aunque uno se levanta a las 4:00 de la mañana y a veces uno dice, ‘ay, Dios mío, pero ¿hasta cuándo yo voy a poder hacer esto?’. Pero una vez yo me salgo de la cama, empiezo a bregar y sé que voy a encontrarme con mis compañeros, que voy a estar hablando con los productores, que vamos a ver cómo podemos ayudar a Puerto Rico. Uno se motiva”.
La complicidad con sus compañeros en el set es otro elemento que destacó. “Nosotros llegamos en un momento en donde la televisión por las mañanas era demasiado… como que todo es noticias, ‘mira, no salgas de tu casa porque el mundo se va a acabar, quédate encerrado’. Y yo creo que nosotros vinimos a tratar de cambiar ese formato. Yo creo que nosotros hacemos ese trabajo a las mil maravillas, aparte que entretenemos”.
Tomar siestas ha sido de gran beneficio para su rutina. “Yo llego a mi casa como a las 11:30 (de la mañana) y yo me acuesto a dormir como dos o tres horitas. No me levanto como hasta las 2:00 o a las 3:00, para después ir al gimnasio y hacer todo lo que tengamos que hacer”.
Un reconocimiento valioso
Johnny Lozada fue exaltado al Salón de la Fama de la Música de Puerto Rico el mes pasado como reconocimiento de su trayectoria artística.
“Yo jamás pensé que a mí me iban a dar un honor como ese. Acuérdate, para mí ese tipo de cosas se dejan para los músicos, para la gente que lleva una carrera, que ha hecho 25 discos”, expresó con emoción quien, dentro de su etapa como solista, cuenta con el álbum “Johnny”. También, “Invítame”, con el que recibió en 1985 una nominación al Grammy en la categoría de mejor álbum de pop latino.
“Que podamos honrar a nuestra gente es hermoso y que lo hagamos en vida, más todavía. Y para mí, el que mis hijos hayan podido tener la oportunidad de verlo, con eso ya yo estoy bien. Ya hay pocas cosas en la vida que a mí me faltan hacer, y ya ese ‘check mark’ lo puedo marcar”.
El cariño del público sigue siendo uno de sus mayores premios. “Es hermoso, de verdad. Yo jamás pensé que a mi edad yo podía seguir experimentando todo el cariño que la gente me da”, expuso con énfasis. “Que mi gente me quiera tanto y me lo diga en la calle, porque es que tú puedes querer a una persona, pero quedarte callado. No, a mí me lo dicen y me lo expresan bien duro. Y no solamente la parte fémina, sino también darme cuenta que los hombres, gente adulta, hombres hechos y derechos, vienen adonde mí a decirme ‘Johnny mano, tú eres un ejemplo, tú me haces las mañanas, me río un montón contigo’. Ese tipo de cosas a mí me llena muchísimo”.
¿Cuál ha sido uno de tus aprendizajes más valiosos a lo largo de tu trayectoria?
“Todas las cosas que me han pasado en mi vida, buenas o malas, han sido parte de la formación del ser humano que soy hoy en día. A mí me han pasado cosas buenas y me han pasado cosas malas…, muchas más buenas que las malas, pero de todas he aprendido un poco. De las buenas he aprendido que las cosas a veces con humildad y con perseverancia, se logran. Y de las malas, he aprendido que simplemente uno tiene que seguir tratando, que uno no se puede quitar. En este negocio, desafortunadamente, el que se quita es el que pierde. Yo siempre he sido fiel creyente de eso y yo jamás me he quitado”.


