¿Qué tal un viaje al pasado natural e histórico de una de las haciendas azucareras más importantes de Puerto Rico en el siglo 19? 

El centro de visitantes de la Reserva Natural Hacienda La Esperanza, en Manatí, es parte de un recinto histórico rehabilitado, donde se conserva el único trapiche de vapor de su clase existente en el mundo, completamente restaurado para que puedas verlo funcionar.

Esta hacienda azucarera restaurada es también la sede de la reserva natural más grande de la región noroeste de Puerto Rico, desde la cual se coordinan programas de voluntarios con participación comunitaria. 

Somos Para la Naturaleza, una organización sin fines de lucro que integra a la sociedad en la conservación de sus ecosistemas naturales, protege terrenos en áreas naturales a través de la isla de Puerto Rico con la ayuda de voluntarios, ciudadanos científicos o visitantes.

Si te animas a darte el viajecito hasta Manatí, aquí están cinco actividades que puedes hacer con tu familia:

1. Descubre la historia y la naturaleza de la hacienda 

En medio del inmenso valle costero del Río Grande de Manatí existió una de las haciendas azucareras más importantes del siglo 19. Aventúrate a conocer sus estructuras cuidadosamente rehabilitadas, que hoy sirven de sede a esta reserva natural y descubre cómo su historia está vinculada a la naturaleza de este importante río. En el recorrido caminamos por el recinto histórico de Hacienda La Esperanza para conocer la historia de sus estructuras y tomamos un vehículo que nos pasea por distintas áreas de la reserva para observar los componentes del paisaje, la vegetación y la vida silvestre del lugar.

2. Manos al servicio de la tierra

Ayúdalos en el huerto casero del lugar, desde sembrar a desyerbar, recoger hojarasca para compostar o mover la composta, preparar la tierra para recibir nuevas semillas o plántulas y limpiar los bancos de siembra.

3. Conteo de aves

Visita una de las áreas naturales de la región norte. Estarán contando e identificando cada ave que vean o escuchen antes de volver a casa y subir las observaciones a la base de datos de eBird. Tus listas se unirán a las de otros observadores de aves, ayudando así a expandir el conocimiento científico sobre los hábitos y la ecología de las poblaciones de aves en Puerto Rico.

4. Siembra de árboles nativos

Visita una de las áreas naturales junto a un especialista, y ayuda en la siembra de árboles nativos en puntos cuidadosamente planificados. Esto maximiza el impacto positivo de las especies seleccionadas en la restauración de sus hábitats.

5. Del humedal a la playa

Admira una vista panorámica de los ecosistemas costeros de esta reserva natural antes de adentrarte hasta las rodillas en su paisaje. Camina junto a un experto en naturaleza por ecosistemas que incluyen un salitral, varios tipos de humedales y cuatro variedades de mangle. Atraviésalos todos antes de meterte en las aguas cristalinas del estuario del Caño Boquilla. Es un camino distinto a la playa, ¡fangoso pero refrescante!

Algunas de las actividades y recorridos conllevan un costo y todas requieren reservación. Accede a , www.paralanaturaleza.org o comunícate al 787-722-5882.