El intérprete puertorriqueño Bad Bunny volvió a acaparar la atención mundial luego de su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, evento que congregó a millones de espectadores frente a las pantallas y a más de 70,000 asistentes en el estadio. El partido enfrentó a los Seattle Seahawks y a los New England Patriots, convirtiéndose en uno de los encuentros deportivos más comentados del año.

El show tuvo lugar en el Levi’s Stadium, en California, donde el artista ocupó el escenario. De acuerdo con cifras divulgadas por CBS News, la transmisión alcanzó una audiencia cercana a los 135 millones de personas, marcando un nuevo récord televisivo para este tipo de eventos.

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Tras la presentación, las redes sociales se llenaron de grabaciones captadas por asistentes desde distintos ángulos, muchas de ellas mostrando momentos que no aparecieron en la señal oficial. Estas imágenes alternas permitieron observar instantes previos al inicio del espectáculo y detalles del montaje que la producción no pudo cubrir por completo.

Uno de los videos más compartidos muestra al cantante realizando un breve acto de oración segundos antes de salir al escenario. En las imágenes se aprecia cómo se persigna y eleva una súplica, gesto que rápidamente generó conversación entre fanáticos y usuarios de distintas plataformas digitales.

El artista fue criado dentro de la tradición católica y mantiene un vínculo con esa formación espiritual inculcada por su familia. En particular, se menciona la influencia de su madre, quien continúa participando activamente en la iglesia de su pueblo natal, Vega Baja, en Puerto Rico.

El significado del gesto religioso que realizó: persignarse implica trazar pequeñas cruces en la frente, la boca y el pecho como forma de pedir protección divina antes de emprender una acción importante. Este detalle ayudó a contextualizar la escena para quienes no están familiarizados con la práctica.

El contraste entre la magnitud del espectáculo y ese instante íntimo previo a salir a escena llamó la atención del público, destacó la naturalidad con la que el cantante mostró su fe antes de enfrentar uno de los escenarios más exigentes del entretenimiento mundial.

Las reacciones no tardaron en multiplicarse, con mensajes que iban desde el asombro hasta la admiración por la serenidad del artista en un momento de tanta presión mediática. Para muchos seguidores, el clip reforzó la imagen de una figura global que no pierde de vista sus raíces personales.

De este modo, más allá de la música y la espectacular puesta en escena, el gesto previo a la actuación terminó convirtiéndose en uno de los episodios más comentados del evento, demostrando cómo un simple momento fuera de cámaras puede adquirir enorme relevancia en la era digital.