El júbilo invade al actor puertorriqueño Osvaldo Friger cuando habla de la llegada de su segundo retoño, Enzo del Rosario, quien nació hace aproximadamente una semana y media, a más de una década de que se estrenara como papá de Osvaldo Antonio. Las reflexiones sobre la felicidad de tener en sus brazos al bebé y de cuánto disfruta la experiencia de la paternidad, dominan de inmediato la conversación.

“Yo he tenido la oportunidad de envejecer y tener el privilegio de hacer muchas cosas de las que soñé. Hacer cine, producir eventos, estar en televisión, cantar... No hay nada que me llene más que ser padre”, expresó el actor a Primera Hora.

Relacionadas

El artista participó recientemente de la alfombra roja del filme “Soul Snatchers”, que se comenzó a exhibir en varias salas de Caribbean Cinemas el 1 de octubre. De paso, manifestó enfático cuánto anhelaba regresar a casa para retomar los mimos con su bebé.

“Yo estaba desesperado por la ‘premiere’ y a la misma vez, que se terminara para poder ir a acostarme al lado de mi chamaquito. Se lo dije a mi pareja. Llegando a la casa, me di un bañito, me acuesto y lo tengo aquí entre los brazos. Yo estoy así acostado para arriba y lo tengo ahí al lado, y le digo, ‘esto es la felicidad más grande hecha carne y hueso”, afirmó pleno de entusiasmo. “Todavía estoy en ese momento de incredulidad, que yo digo, ‘Papá Dios me ha dado este regalo otra vez’”.

Enzo del Rosario, producto de su relación con Mónica Rivera, nació el 23 de septiembre a las 7:28 de la noche mediante cesárea en el Hospital San Lucas en Ponce. Pesó 7 libras y midió 19 pulgadas. La llegada del bebé estaba pautada para el 5 de octubre, pero su cuadro clínico provocó un giro en la fecha.

“Ella estaba dilatando. Ya había dilatado dos centímetros”, repasó el artista, quien similar a su primer hijo, estuvo presente durante su nacimiento. “El niño estaba (en posición) ‘breech’, como se llama que se quedan arriba. No se había acomodado. Entonces él seguía creciendo, pero seguía creciendo comprimido. Entonces la doctora dijo ‘hay que sacarlo’”.

Se trata del segundo hijo de su pareja, quien tras el nacimiento del pequeño, requirió de mayores cuidados.

“La hemoglobina bajó de 11, de cuando ella llegó, hasta 6 o 7. Fue un sustito. Pero esa mujer es una guerrera. Nunca gritó ni se quejó de dolor. Ella aguantó. Ahí es que uno se da cuenta del proceso del parto, de lo complicado que puede ser y de la grandeza de la mujer”.

Homenaje a su mamá

Al hablar del nombre, Friger confesó que se inspiró en su admiración por el piloto de automovilismo italiano Enzo Ferrari. “También, porque tiene el significado de ‘gobernante del hogar’, ‘el príncipe de sus tierras’, y para nosotros es el príncipe de nuestras tierras”.

El segundo nombre tiene una razón más emotiva. “Del Rosario es el segundo nombre de mi mamá, que falleció en el 2024 después de un accidente de auto. Estuvo en el hospital 17 días, y en diciembre 28 del 2024, se me fue. El nombre de ella era María del Rosario Salgueiro. Entonces, para mí era importante que Enzo cargara ese segundo nombre”. La explicación dio paso a varias anécdotas que vivió dentro del proceso de la llegada del pequeño.

“Pasaron tres momentos bien clave. Uno, cuando el anestesiólogo fue a ver a Mónica en la cama antes de la cesárea, le dijo: ‘Bueno, ¿y vamos para la otra, para que se llame María?’. Después de eso, en el papel donde hacían el récord de la paciente, escribieron María Rivera. Y el tercero, no menos importante, el niño nació con tres ‘birthmarks’”, dijo sobre tres marcas de nacimiento que se dividen entre su frente y una en cada párpado.

“Son ‘birthmarks rojitos’, y esa es la forma en la que yo le daba besitos a mi hijo mayor”, reveló emocionado. “Cuando sale la pediatra que lo recibe, dice: ‘Mira, ahí están los tres besitos del ángel’, porque a eso le dicen ‘angel’s kisses’. Yo lo veo como que fue mi mamá… No puedo hablar mucho de este tema porque me pongo triste y empiezo a llorar”.

Un papá orgulloso

Osvaldo Friger no pasó por alto resaltar el amor que siente por su hijo mayor. “Tengo mi primera bendición. Va a cumplir 13 años en octubre 3”, destacó hace unos días con alegría. “La mamá de Osvaldo Antonio, Erika Torres, que es una tremenda mujer también, me dijo, ‘estoy tan feliz porque veo la felicidad tan inmensa que tiene mi hijo con su hermano, que no hay palabras para describirlo’”, sostuvo complacido, y soltó uno de los mayores aprendizajes en asuntos de relaciones.

“No funcionamos como pareja, pero no por eso significa que no podemos funcionar como familia”, afirmó, y resaltó que estar “superorgulloso de él. Ahora va a representar a Puerto Rico en fútbol”.

Con un papel en inglés

El actor celebra su participación como “Henry” en el filme de suspenso sobrenatural “Soul Snatchers”. “Es un papel bien controversial, que requería un desdoblaje completo de lo que soy yo”, afirmó sobre el personaje de la película que se rodó en Puerto Rico. “Creo que es un papel que me va a traer muchas oportunidades hacia futuro, específicamente en el mercado anglosajón. Es mi primera película en inglés”.

El filme presenta a “Emmanuel”, un hombre de fe inquebrantable que vive desafíos de “fuerzas invisibles” que amenazan su propósito de abrir una escuela de música para niños huérfanos en una isla remota.

“Espero que cuando la gente la vea se sientan orgullosos de que el actor que están viendo es un actor puertorriqueño, buscando la manera de seguir dejándole saber al mundo que Puerto Rico es una cuna de talento”.

Además de los cines en suelo boricua, la película se exhibe en Reino Unido. “A finales de octubre va a estar en Atlanta y en Texas”.