Draco Rosa: “Tu aliado como artista debe ser el riesgo”
El cantautor está listo para expandir su sonido rockero sin perder la esencia romántica con su nuevo disco “Olas de luz”.

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Un viaje turístico, el interés por apreciar el arte análogo, y comportarse como adulto por primera vez llevaron a Draco Rosa a seguir explorando el sonido del rock y celebrar lo que trae el caos de vivir en su nuevo álbum “Olas de luz”, que saldrá este viernes en plataformas digitales.
El exponente puertorriqueño se encuentra entusiasmado por su decimotercer disco, donde continuó desafiando cómo llevar su identidad sonora sin depender de una guitarra, misión que arrancó con su última producción “Reflejos de lo eterno”, en 12 temas inéditos sin perder la esencia que ha llevado en la música por los últimos 43 años.
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Pero más allá de no alejarse de todo lo que lo ha distinguido, el nacimiento de “Olas de luz” también surgió de un viaje que se dio de República Dominicana a España en medio de “varias crisis” que afrontaba en la intimidad.
“Ahí se dio un gran compartir, donde empecé a apreciar el arte, los edificios, y me fui con una libreta, que se terminó convirtiendo en la portada de este proyecto, para ser como gente seria, para estar ”adulting", ser adulto por primera vez en mi vida, y tomar notas de lo que veía, y observar todo con otros ojos“, compartió el artista en entrevista con Primera Hora, asegurando que las vacaciones ayudaron a reconciliar con su niño interno y enamorarse de toda obra hecha a mano, todo lo análogo.
“De todo esto nace el disco, donde le dije a mi equipo, vamos a meterle ‘Analog Keys’ (sintetizador análogo), batería y bajo, nada de guitarra”, resaltó sobre el proyecto que honra la incansable busqueda de la autenticidad.
Draco Rosa manifestó su orgullo en incluir canciones en este proyecto como “Montserrat”, donde abraza el caos y la crudeza de la vida con la ayuda del director musical de The Rolling Stones, Chuck Leavell, a quien conoció durante un espectáculo en Ibiza, y mostro interés por aportar su ingenio a la producción, tanto así que llegó a un estudio en Nueva York para grabar juntos.
“Él llegó con un saxofón de los años 1930, y cuando lo empezó a tocar, salió un sonido que hasta me dio miedo, y él me cuenta que, previo al apogeo del rock n’ roll, antes de que la guitarra eléctrica tomara protagonismo, el saxofón era el instrumento que le daba densidad y poder a las canciones”, resaltó.
Pero el disco no se queda atrás al incluir otros números como “Llama eterna”, donde se escucha a Draco Rosa estar listo para arriesgar todo para volver a sanar de las heridas del pasado, así como “Colores del ayer”, tema en que agradece sentirse amado al ritmo del flamenco.
“Me aburre la repetición, no soy muy bueno en ese negocio de hacer todo según las normas, y hacer lo mismo toda una vida, pero la vida es jodidamente corta, y si eres como yo, puede ser un poco más corta debido a mi situación. De aquí a allá, pensé que quiero pasarla bien. Tu aliado como artista debe ser el riesgo, yo tengo que sentir algo”, manifestó el cantautor, quien asegura que, tras su diagnóstico de cáncer, batalla que logró conquistar hace ocho años, sigue un proceso de sanación a través de la música.
“Hay que cambiar el chip, hay que hablar más de la vida, desde lo que piensas cuando estás en el tapón, los ‘struggles’ diarios, complicaciones de salud, lo que pasas con tus familiares, y con este álbum, regreso a las teclas negras, pero con una narrativa de luz”, expresó.


