Más de 20 años de trayectoria en la música le han derivado al intérprete puertorriqueño Ken-Y mucho más que canciones, premios y aplausos. Lo han llevado a reflexiones profundas que abarcan el lado personal y la importancia de lograr una armonía entre los compromisos de trabajo y los que se relacionan con su bienestar.

Su actual gira promocional, “Enamorado”, la inició el año pasado en su tierra natal. Desde entonces, la agenda ha abarcado jornadas en destinos como Chile, Perú, Ecuador, Argentina y Estados Unidos, por mencionar algunos. Lo celebra, pero también puntualiza cuánto vigila el tiempo que separa para crear memorias con los suyos.

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“Cambié de prioridad, cambié el orden”, respondió pensativo el artista, quien se dio a conocer a dúo con RKM a principio de los 2000. “La música no es mi prioridad. Amo la música. Es mi pasión. Le debo muchas cosas. Pero más le debo a Dios y a mi familia, así que yo lo tengo ahí entre el ‘top 3’. Ya no es lo primero en mi vida. Dios es lo primero. Sin Dios no hay nada. Sin familia, de qué vale tener esta carrera musical. Entonces, yo creo que la música es simplemente un complemento importante, pero no más importante que Dios y la familia”.

Los desafíos los enfrenta con una visión diferente a la de hace unos años. “Cuando uno logra entender los verdaderos momentos lindos de la vida, uno comienza a valorarlos y lo demás comienza a fluir. Desde que yo pongo en primer lugar a Dios, las cosas van fluyendo. Yo creo que ese es nuestro propósito, el poder poner las cosas en su lugar”. Dentro de esta nueva manera de ver la cotidianidad, apuesta a su evolución no solo en lo profesional, sino también en otros aspectos relevantes.

“Llevo tres años sin tomar alcohol. Ha sido, por ejemplo, un reto Fuerte, pero para muchos a lo mejor es una batalla tonta. Para mí es algo increíble y que ha cambiado mi vida por completo y me ha ayudado a ser mejor persona, a ser mejor cantante, a ser mejor artista, a ser mejor compañero. Y cosas pequeñitas, que uno pensaba que no podían hacer la diferencia, pues sí la hacen”. De paso, Kenny Vázquez aclaró su postura sobre quien disfruta de consumir bebidas alcohólicas. “Yo no estoy demonizando el alcohol, pero el alcohol sin control es un problema”.

Uno de sus mejores premios

El apoyo del público desde sus inicios sigue siendo uno de sus mayores galardones. También, la nueva generación que recibe sus temas con admiración.

“Es una bendición porque el negocio del entretenimiento es un mundo muy amplio, muy competitivo, y tener un espacio ahí en la historia, en este caso mío, de la música, por más de 20 años, es motivo de celebrar y de agradecer, sobre todo. Así yo me siento después de tanto tiempo, feliz de poder seguir haciendo lo que me gusta, de disfrutar de cada etapa, de vivir cada momento con la misma emoción porque es algo que amo y que me apasiona”.

Su primer álbum de estudio lo lanzó en 2006, a dúo. “Ya tiene 20 años”, dijo con nostalgia uno de los responsables de clásicos como “Down” y “Te regalo amores”. “RKM y Ken-Y fue mi proyecto de vida. Fue el momento donde yo decidí lanzarme con todo, a tomar un poco más en serio esto de ser cantante o de ser reguetonero”. Las ilusiones estaban bien puestas, pero el mundo real tuvo sus retos.

“Fue muy sacrificado por las circunstancias de aquel entonces. Yo me había convertido en papá a los 17 años. Ya con esa responsabilidad encima, tenía que trabajar, tenía que sacar tiempo para para ir al estudio, para ir a quizás entregar demos a a disqueras, manejadores. Salir a fiestas para mostrar tu talento. Y aunque parecía divertido, dentro de la diversión tocaba pagar el precio. Físicamente, te agotabas”. Pero el respaldo notable de la fanaticada siguió convenciéndolo de que iba por la senda correcta.

“Dividir el tiempo para cumplir con todo mientras la música empezaba a darnos un poquito de luz al final del túnel, fue como que ese paso donde nosotros comprendimos que todo en la vida requiere de un esfuerzo mayor. Gracias a Dios, llegamos a Pina (Records) y lo demás es historia”.

A lucirse en solitario

Su primer álbum como solista, “The King of Romance”, lo lanzó en 2016. Fue el inicio de una etapa que le provoca otro nivel de compromiso dentro de su evolución artística. La serie de conciertos “Enamorado”, que comenzó con su show en el Centro de Bellas Artes de Santurce en febrero del año pasado, ha servido para afianzar este propósito.

“Es un proyecto muy íntimo, muy personal porque habla mucho de mí, de lo que soy yo en la música. Tiene una duración de dos horas, con artistas invitados. Obviamente, incluyo éxitos del dúo que también son míos, en su mayoría compuestos por mí también”, expresó con entusiasmo. “Comencé en Puerto Rico con ese propósito de mostrarles un espectáculo diferente. También, para comenzar a acostumbrar a la gente a esta nueva faceta como solista. Es un proyecto que me ha dado muchas cosas bonitas y estoy muy contento porque son dos horas de pura música, de sentimiento. Ahí puedo tocar piano, puedo cantar baladas, puedo cantar canciones de otros colegas. Es un ambiente un poquito para mí más cómodo. Y la gente lo está disfrutando, lo está entendiendo, que es lo que yo quería”, prosiguió la voz del sencillo “Tu favorito”, que lanzó en julio de este año.

Dentro de su itinerario, se prepara para nuevas funciones. “Repetimos en Arena 1 en Lima, Perú, el 30 de octubre, gracias a Dios. Esperamos casa llena nuevamente. El 31 estoy en otra ciudad en Perú que se llama Chiclayo. El 23 de octubre estoy en New Jersey, en el Ritz Theatre”.

Mientras festeja su alcance artístico y las oportunidades que siguen llegando, Ken-Y reiteró lo privilegiado que se siente de contar con un éxito profesional en un campo de tanta competencia y con altibajos que en algunos provoca alejarse.

“La música fue una gran oportunidad que encontré para vivir en este planeta y para desarrollarme como ser humano. Han sido momentos duros, momentos buenos, pero al final, la música y Dios han salvado mi vida”, sostuvo el intérprete de 42 años. “Yo vivo contento, agradecido de poder seguir disfrutando lo que Dios me tenga para para el futuro”.