La emoción del momento en que se percató de que la popularidad ya comenzaba a marcar su destino musical, sigue intacta. Era la década de los ochenta cuando el cantante Luis Enrique se abría paso para ganar un sitial en el género tropical. Su álbum “Amor y alegría” apenas comenzaba a sonar.

“Estábamos sentados mi compadre Omar Alfanno, Pupy Santiago y yo por un Ponderosa que había en Isla Verde, y pasó un carro con un cocolo, el radio a todo volumen, la ventanilla abajo, el hombre manejando y tenía ‘Desesperado’ sonando a todo meter. Y nosotros tres nos volvimos a ver como que, ‘¡ahora sí que estamos ‘pegaos’ porque estamos en la radio, mira este cocolo cómo él baila!’. El tipo iba disfrutándose aquello increíble”, manifestó con marcado entusiasmo el premiado cantautor nicaragüense, quien el próximo 2 de mayo presentará su espectáculo “Luis Enrique hoy y siempre” en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot.

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“Desde ese momento yo dije, ‘wow, ahora sí yo creo que tenemos una verdadera oportunidad de hacer carrera y de darnos a conocer’. De ahí en adelante todo fluyó, los festivales playeros que se daban por la radio, las fiestas patronales. Ya después yo me quedé a vivir desde el año 88 hasta el 94 en Puerto Rico, y aquí fue que se dio todo”, rememoró el “Príncipe de la salsa”.

Éxitos como “Yo no sé máñana”, “Tú no le amas le temes”, “Mi mundo”, “Así es la vida” y “Date un chance” comenzaron a dominar en la lista de favoritos en la radio. La fama era uno de los resultados que abrazaba, aunque trajo sus desafíos.

“Creo que cualquier ser humano que un día no es conocido y de repente todo el mundo lo conoce, la tierra se te tiene que mover. Es que no estás preparado para eso. No hay un libreto o un libro que te diga cómo debes manejar la fama, qué debes sentir y qué no debes sentir”, expuso enfático el denominado “hijo adoptivo de Puerto Rico”, y abundó sobre lo que le sirvió de ancla para mantenerse centrado.

“Siempre me rodeé de gente que intentaba manejarme bien, que intentaba llevarme por un camino bien, pero sobre todo, yo siempre he sido muy fiel a mi intuición, a seguir la forma en que me criaron en casa cuando vivía en mi país, todos esos valores se quedaron conmigo y siguen conmigo. Intentar ser coherente con todos esos valores y cada una de esas cosas que a mí desde muy niño me dijeron ‘esto es cómo se deben hacer las cosas’. Pero sí que la fama me debe haber movido en algún momento mucho, claro que sí, por supuesto, a todo el mundo. Eso es inevitable”. Atado a su compromiso con la música, una de esas repercusiones se dio a nivel de pareja.

“Al principio, yo decidí no tener familia, o no casarme o no tener hijos porque sabía que mi vida estaba totalmente volcada en hacer música y en hacer un nombre y en trabajar en ello arduamente 24/7 los 365 días del año”, repasó sobre su determinación para construir una trayectoria sólida. “Hoy día esas prioridades se han modificado. Mi música sigue siendo importante, la música sigue siendo el motor de mi vida, pero también lo es mi familia, lo es mi hijo. Lo es mi novia, mi compañera. Ella es el ángel en mi vida”, expresó haciendo referencia a Nadir, con quien mantiene una relación hace cinco años.

“Todo tiene su espacio y su lugar, y su tiempo. La música no deja de demandar mucho de mí. Es una carrera que si tú quieres verdaderamente tener éxito en ella, tienes que darle mucho tiempo y mucho enfoque, pero creo que con la madurez y los años de carrera he logrado tener un balance bastante bueno en cuanto a manejar esto de una manera óptima y que no me cause estragos ni en la música ni en la parte familiar, que es sumamente importante para mí”.

Con una trayectoria de casi cuatro décadas, le complace servir de referencia para quienes anhelan tener su espacio en la escena musical.

“Yo creo que es el mayor premio y también la mayor responsabilidad”, sostuvo quien cuenta con galardones Grammy, Latin Grammy y Premios Billboard a la Música Latina entre sus reconocimientos. “Cuando uno hace un proyecto que tú sabes que se va a quedar para toda la vida, uno intenta en la medida de lo posible hacer un trabajo excepcional y tener mucho cuidado, en mi caso, en que cada una de esas cosas que dejas plasmadas en esos proyectos, sobre todo las letras de las canciones, sea algo con lo que tú puedas vivir el resto de tu vida. ¿Por qué? Porque eso es lo que se queda cuando nosotros nos vayamos. Esas canciones van a andar rodando por ahí y para mí es sumamente importante ser coherente con eso y tener clara la responsabilidad”.

El compromiso con aprender y evolucionar forma parte de un viaje de éxito. “El estudio es poderoso. El hecho de que alguien te diga que tú cantas y que tú cantas bien no quiere decir que realmente cantes y cantes bien”, sostuvo enfático.

“Cuando ya tú tienes la posibilidad de estudiar música, si es que quieres ser un músico de verdad, de prepararte, de ir a estudiar armonía, composición, etcétera… Hoy día incluso los músicos, los productores, terminan siendo hasta casi también ingenieros de grabación porque se estila de que tu estudio está en tu casa, básicamente. Tienes que aprender eso también. Todas estas cosas sumamente importantes para quien quiera hacer una carrera sólida y perdurar en el tiempo”. En este sentido, abundó sobre la tendencia actual de la inmediatez que buscan algunos en la industria musical.

“La gratificación inmediata que los chicos esperan hoy día no es la gratificación que nosotros esperábamos, incluso sabiendo que nos podía tomar años. Hoy se estila de que alguien piensa que hace una canción, la sube a YouTube o a Instagram o lo que sea, y piensa que ya son famosos porque tienen no sé cuántos ‘likes’, piensan que ya son artistas per sé”, expuso la voz de “Aguacero” con el trío venelozano C4 Trio, que le mereció un Latin Grammy.

“Hay toda una tergiversación del término. Se le llama artista casi a todo el mundo hoy día. Y yo creo que no es así. Yo creo que hay grandes cantantes, creo que hay grandes músicos y yo creo que hay grandes artistas también, y hay también esos talentos que son todo a la vez, que dichosamente traen muchas de esas cosas en una sola persona. Pero no todo el mundo es artista. No todo el mundo es compositor y no todo el mundo es cantante. Y no todo el mundo es gran músico tampoco. Cada cosa en su lugar y cada cosa tiene su preparación y su estudio y sus años de desarrollo. No es tan fácil como la gente entiende y piensa que es”.

Como en casa

Cantar en suelo boricua le provoca numerosas emociones agradables. Su espectáculo “Luis Enrique hoy y siempre” en el coliseo lo llena de ilusión.

“Regresar a Puerto Rico para mí es como regresar a casa. Recibir el abrazo del público puertorriqueño que viene apoyándome desde el inicio de mi carrera siempre me llena el corazón de mucha alegría”, expresó con júbilo. “También el título del espectáculo obedece un poco a eso, porque hoy y siempre estaré agradecido con el cariño que Puerto Rico me ha dado. Aquí fue que se hizo mi carrera y es por eso que hoy día existe Luis Enrique. Regresar para ese show en Coliseo de Puerto Rico… Estoy por las nubes. Ando volando”.

Numerosos éxitos que se han convertido en clásicos, formarán parte de la velada. “Y por supuesto, la música de hoy, lo que estamos haciendo más reciente. Vamos a tener que hacer una combinación de todo ese repertorio. Va a ser un show lleno de energía, con muchas sorpresas. Va a ser un show que va a marcar esta próxima gira que yo entiendo va a darse a partir de este show”.

Dentro de sus proyectos, anunció el lanzamiento de un próximo álbum. “En abril debe de salir mi disco, el primero desde el 2011, un disco completo. Esto es un proyecto que ya viene desarrollándose desde diciembre del año pasado con sencillos que he venido lanzando en las redes”, afirmó el intérprete de “Dando y dando” y “Ayúdame a entender”, entre otros más recientes.

Por otro lado, confesó cuánto disfruta su tiempo cada vez que visita Puerto Rico. “Lo que más me gusta, y sobre todo cuando ando con mi equipo de cámara, es lanzarme a conocer más de la isla porque hay lugares que no son necesariamente los que todo el mundo va y todo el mundo conoce. Aquí hay pequeños lugares que he ido conociendo con amigos fotógrafos. Es lo que más me gusta hacer, explorar la isla. Ver estos pequeños lugares e ir conociendo otras cosas que incluso cuando vivía aquí no sabía ni que existían. Y por supuesto, disfrutar de mis amigos, de la comida puertorriqueña”.

Los boletos para “Luis Enrique hoy y siempre” están disponibles a través de Ticketera y en la boletería del coliseo.