El psiquiatra Miguel Ángel Álvarez de Mon, especialista del Hospital Universitario Infanta Leonor, en España, y autor del libro “Desaprender” (Paidós), alertó de que un uso desregulado y compulsivo de las redes sociales puede perjudicar la salud mental.

En una entrevista concedida a Europa Press Salud Infosalus, afirmó que dedicar demasiado tiempo constituye un uso excesivo y defendió la necesidad de recuperar el control sobre la tecnología.

Álvarez de Mon sostuvo que la hiperconexión, las notificaciones constantes y la comparación permanente dificultan la capacidad de concentrarse, descansar y disfrutar del presente.

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A su juicio, el problema no reside únicamente en la tecnología, sino en el modo en que se utiliza y en la pérdida de control sobre su consumo: “Más de una hora al día de uso de redes sociales es excesivo”.

El especialista consideró que disponer de internet de forma permanente altera la capacidad para priorizar tareas.

“Disponer de internet las 24 horas del día nos dificulta el jerarquizar las tareas importantes de las que no lo son. Pero también nos interrumpe mucho y nos genera una falsa sensación de urgencia que nos hace vivir con más ansiedad”, detalló.

Vía de evasión

El psiquiatra advirtió de que el uso pasivo y compulsivo de las redes sociales, especialmente antes de dormir o durante las comidas, puede convertirse en un obstáculo para la salud mental.

Además, señaló que muchas personas recurren a estas plataformas como mecanismo de evasión frente a problemas cotidianos, un fenómeno que define como “libertad tóxica”.

“Las redes sociales magnifican la comparación, uno de los hábitos que más daño hace en este siglo XXI”, aseguró.

Asimismo, alertó de que la exposición constante de la vida personal en redes sociales puede aumentar la dependencia de la validación externa y hacer a las personas más influenciables e inseguras.

“Si vivimos para mostrar nuestra vida de forma constante en redes sociales al final necesitaremos la validación que los demás hagan de mí y de lo que yo hago”, dijo.

El impacto de la multitarea en la concentración

Otro de los aspectos que preocupó al especialista es el incremento del “multitasking”, favorecido por las redes sociales y las notificaciones constantes durante la jornada laboral. Según explicó, esta dinámica reduce la capacidad de mantener la atención sostenida y afecta al rendimiento cognitivo.

Añadió que esta sobrecarga disminuye la memoria de trabajo, reduce la tolerancia al aburrimiento, elemento que consideró necesario para fomentar la creatividad, y dificulta completar tareas que requieren concentración profunda.

“Estar pendiente de tantos estímulos nos afecta a la atención sostenida, a la memoria de trabajo, y a la creatividad”, expresó el psiquiatra.

¿Cómo poner límites al uso de la tecnología?

Álvarez de Mon defendió que la tecnología debe utilizarse de forma consciente y no sustituir el esfuerzo personal. Como ejemplo, señaló que tomar apuntes a mano favorece una actitud más activa durante el aprendizaje frente al uso exclusivo de dispositivos digitales e inteligencia artificial.

El especialista incluso planteó que, del mismo modo que hoy existen espacios libres de humo, en el futuro podrían establecerse clases, reuniones o momentos de trabajo sin ordenadores ni teléfonos móviles para favorecer la concentración.

Entre las recomendaciones que propuso Miguel Ángel Álvarez de Mon para mantener una relación más equilibrada con la tecnología destacan:

  • Revisar el tiempo de pantalla: tomar conciencia del uso semanal del celular e identificar cuáles son las aplicaciones que más se utilizan.
  • Limitar las redes sociales: considerar que superar una hora diaria de uso puede ser excesivo.
  • Crear espacios sin tecnología: evitar el uso del móvil durante momentos como las cenas familiares o antes de dormir.
  • Usar la inteligencia artificial con criterio: evaluar si funciona como una herramienta de apoyo o si genera dependencia y una actitud más pasiva frente al aprendizaje.